Demanda interna de Perú muestra fuerte crecimiento
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reveló que la demanda interna del país experimentó su mayor crecimiento desde 2021, respaldada por un conjunto de factores macroeconómicos positivos. Este repunte refleja la recuperación sostenida del consumo privado, la expansión de la inversión privada y la creación de empleo formal en diversos sectores de la economía.
El informe del BCRP subraya que esta dinámica no solo fortalece la economía peruana, sino que también evidencia la resiliencia de los hogares y la confianza de los empresarios en un contexto de estabilidad monetaria y moderación de la inflación.
Inversión privada: motor fundamental del crecimiento
Durante el segundo trimestre del 2025 (abril-junio), la inversión privada registró un crecimiento significativo del 9% interanual, consolidándose como uno de los principales motores de la expansión económica.
Desglose de la inversión privada
Inversión no residencial no minera: experimentó un aumento del 11.4%, impulsada por la construcción de oficinas, centros comerciales y proyectos industriales.
Inversión minera: creció un 8%, destacando la modernización de infraestructura y ampliación de operaciones en diversas regiones mineras.
Inversión residencial: avanzó 3.2%, reflejando la recuperación del sector inmobiliario y la demanda de vivienda por parte de los hogares.
Este crecimiento diversificado muestra que la economía peruana no depende exclusivamente de un sector, sino que varios segmentos productivos contribuyen a la expansión del país. La inversión privada, al generar proyectos estratégicos, no solo impulsa la actividad económica sino que también promueve la creación de empleo directo e indirecto.
Consumo privado en recuperación
El consumo de los hogares se incrementó 3.6% respecto al mismo período de 2024, consolidando la tendencia positiva observada en los últimos trimestres. Este resultado se explicó principalmente por:
Recuperación del poder adquisitivo, gracias a la moderación de la inflación.
Incremento del empleo e ingresos, que fortaleció la capacidad de gasto de los hogares.
Confianza del consumidor, que refleja la percepción de estabilidad económica y seguridad laboral.
El consumo privado representa una parte fundamental de la demanda interna, y su expansión permite que sectores como comercio, servicios y manufactura continúen creciendo, fortaleciendo la actividad económica general del país.
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Generación de empleo formal: un pilar clave
El empleo formal mostró un crecimiento de 4.5%, lo que se tradujo en la creación de 249,000 puestos de trabajo adicionales en el segundo trimestre de 2025. Este incremento no solo representa más oportunidades laborales, sino también un impacto positivo en la masa salarial y el consumo interno.
Sectores con mayor contribución
Servicios: 84,000 empleos generados, impulsando la atención al cliente, turismo y logística.
Agropecuario: 70,000 empleos, reflejando la inversión en tecnología agrícola y expansión de exportaciones.
Comercio: 31,000 empleos, vinculados principalmente a retail, distribución y comercio electrónico.
La masa salarial total aumentó 6.1%, debido al crecimiento del salario promedio real y la expansión del empleo. Esto demuestra que el fortalecimiento del mercado laboral formal no solo incrementa la cantidad de empleos, sino también la calidad de los ingresos y el poder adquisitivo de los trabajadores.
Importaciones y consumo de bienes duraderos
El BCRP destacó que las importaciones de bienes de consumo duradero crecieron a tasas de dos dígitos, impulsadas por:
Automóviles: incremento de adquisiciones por parte de familias y empresas, reflejando la recuperación de la movilidad y la expansión empresarial.
Electrodomésticos: mayor demanda por productos que mejoran la eficiencia del hogar y la calidad de vida.
Este aumento en importaciones refleja tanto la recuperación económica de los hogares como la confianza de los empresarios para invertir en activos duraderos que faciliten la productividad y el bienestar de la población.
Factores que impulsan la demanda interna
El crecimiento de la demanda interna en Perú es resultado de la interacción de varios elementos clave:
Estabilidad macroeconómica: La inflación moderada y la política monetaria prudente generan confianza tanto en consumidores como en empresarios.
Inversión estratégica: La expansión de proyectos privados en minería, construcción y servicios impulsa la economía y el empleo.
Fortalecimiento del consumo: La recuperación del poder adquisitivo y la creación de empleo formal incentivan el gasto doméstico.
Confianza empresarial y del consumidor: La percepción de estabilidad y oportunidades futuras refuerza la disposición a invertir y gastar.
Estos factores actúan de manera sinérgica, creando un círculo virtuoso en el cual el crecimiento de inversión y empleo potencia el consumo, y viceversa.
Impacto sectorial de la demanda interna
La recuperación de la demanda interna tiene implicaciones positivas en diversos sectores económicos:
Comercio: aumento de ventas en retail, supermercados y tiendas especializadas.
Servicios: mayor ocupación en turismo, educación, transporte y telecomunicaciones.
Manufactura: incremento en producción vinculada a bienes de consumo y materiales de construcción.
Agroindustria: crecimiento en la producción y exportación de alimentos y productos agrícolas.
Cada uno de estos sectores no solo contribuye al PIB, sino que también genera empleo y refuerza la estabilidad económica del país.
Perspectivas para la segunda mitad de 2025
El BCRP proyecta que la demanda interna continuará siendo un motor clave durante la segunda mitad de 2025, sustentada en tres factores principales:
Expansión de la inversión privada, con nuevos proyectos en infraestructura, vivienda y minería.
Crecimiento del empleo formal, manteniendo la tendencia positiva en sectores estratégicos.
Fortalecimiento del consumo, impulsado por estabilidad económica, ingresos crecientes y moderación de la inflación.
Se espera que estas dinámicas permitan sostener el crecimiento económico, generen mayor recaudación fiscal y fortalezcan la confianza de los inversores tanto nacionales como extranjeros.
Retos y oportunidades
Aunque la demanda interna en Perú muestra cifras alentadoras, existen desafíos que podrían influir en la continuidad de este crecimiento:
Inflación global y costos internacionales: podrían afectar precios de bienes importados y consumo.
Volatilidad de mercados financieros: cambios en tasas de interés internacionales pueden influir en inversión y crédito.
Incertidumbre política: decisiones regulatorias y fiscales podrían impactar la confianza empresarial.
Sin embargo, los indicadores actuales ofrecen oportunidades significativas para consolidar la recuperación económica, atraer inversión extranjera y promover un desarrollo más inclusivo.
El informe del BCRP confirma que la demanda interna en Perú ha alcanzado niveles históricos desde 2021, impulsada principalmente por la inversión privada, el consumo de los hogares y la generación de empleo formal.
La expansión de proyectos estratégicos, el crecimiento del empleo y el fortalecimiento del poder adquisitivo crean un ciclo de crecimiento sostenible, que fortalece tanto la economía como la confianza del consumidor y del empresario.
Los sectores de comercio, servicios, manufactura y agroindustria se benefician directamente de este escenario, mientras que las importaciones de bienes duraderos reflejan la disposición de los hogares y empresas a invertir en calidad de vida y productividad.
En suma, la demanda interna en Perú 2025 se perfila como un indicador clave de estabilidad y crecimiento económico, consolidando al país como un actor confiable y atractivo para inversión regional y extranjera.

