Durante los últimos meses, el consumo masivo en Ecuador ha empezado a mostrar un comportamiento más estable, pese a un escenario económico que todavía enfrenta desafíos estructurales, ajustes fiscales y tensiones sociales. Un análisis reciente de NielsenIQ (NIQ) revela que la caída del mercado se ha moderado y que los hogares están adoptando decisiones de compra más reflexivas, priorizando el valor y las oportunidades de ahorro.
El país atraviesa un periodo de reajuste económico que ha influido tanto en la inflación como en la capacidad de gasto de las familias. No obstante, los datos más recientes también muestran avances relevantes en bienestar social, lo que contribuye a un clima menos adverso para la demanda interna.
Condiciones económicas: entre ajustes y avances sociales
Las movilizaciones que tuvieron lugar en la región de Resto Sierra, detonadas por el anuncio de la eliminación del subsidio al diésel, generaron un impacto localizado. Menos de un centenar de tiendas resultaron afectadas, la mayoría en la provincia de Imbabura. Pese a este contexto, varios indicadores reflejan progresos en el entorno social y económico.
La pobreza por ingresos disminuyó a 24%, el nivel más bajo desde 2018, mientras que la pobreza extrema se redujo a 10,4%, la cifra mínima registrada desde 2019. Si bien estos avances no eliminan las tensiones económicas que viven los hogares, sí demuestran que parte de la población ha mejorado su situación y puede tomar decisiones de compra más estratégicas.
La inflación, por su parte, se mantiene contenida. Aun así, el aumento sostenido del costo de vida ha impulsado a los consumidores a buscar alternativas de menor desembolso. Esto se refleja en una mayor compra de presentaciones pequeñas, un incremento en el uso de promociones y una fuerte sensibilidad al precio.
Cautela en la confianza del consumidor
La confianza sigue siendo uno de los puntos críticos para la evolución del mercado. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se redujo respecto al año anterior, indicando que los hogares permanecen cuidadosos con sus decisiones de consumo.
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Los datos de la Canasta NIQ muestran una variación de -3,6% en volumen en el acumulado del año móvil. Aun así, la contracción se ha ido moderando en comparación con la caída registrada al inicio del año. La presión se concentra en Bebidas No Alcohólicas, la subcategoría con mayor retroceso (-7,9%). En contraste, productos como Bebidas Alcohólicas y Cuidado Personal han logrado mantener estabilidad e incluso exhiben señales de crecimiento.
Este comportamiento confirma que los consumidores están priorizando categorías de uso cotidiano y productos que les entregan una percepción de valor o bienestar, aun en períodos de menor confianza.
Un consumidor más selectivo: desempeño por canales
El mercado ecuatoriano está experimentando una reorganización en los canales de compra. El análisis de NIQ destaca diferencias claras entre espacios que crecen y otros que continúan bajo presión.
Canales con desempeño positivo
- Farmacias (+11,9%): El fortalecimiento del canal responde al crecimiento de categorías de salud, bienestar y cuidado personal.
- Pañaleras (+13,5%): Su dinamismo proviene del aumento en productos infantiles y de higiene familiar.
- Canales en retroceso, aunque con desaceleración
- Tiendas tradicionales (-5,3%)
- On Premise (-3,3%)
- Supermercados (-2,8%)
A pesar de estas cifras negativas, el ritmo de caída ha disminuido en los últimos meses. Esto indica que los consumidores mantienen presencia en estos canales, pero ajustando volúmenes y buscando promociones de manera más activa.
Un país diverso: realidades regionales diferentes
El comportamiento del consumo masivo en Ecuador no se distribuye de manera uniforme. Resto Costa continúa siendo la zona con mayor contribución al retroceso nacional, lo que evidencia una presión significativa en la economía regional. La actividad comercial ha logrado cierta estabilización, aunque sin señales claras de recuperación en volumen.
Por otro lado, Resto Sierra destaca como la única región que muestra crecimiento reciente, incluso en medio de las recientes movilizaciones. La resiliencia del consumo en este territorio revela un dinamismo particular, impulsado por categorías que han logrado adaptarse rápidamente a las condiciones locales.
En el caso de Guayaquil, la velocidad de la caída se ha moderado, lo que sugiere que el consumo empieza a encontrar un nuevo punto de equilibrio.
Categorías con comportamientos contrastantes
Las tendencias por categoría muestran un mercado que se está reorganizando de forma selectiva. Algunas áreas experimentan retrocesos importantes, mientras otras se consolidan como motores de crecimiento.
Último año móvil
Las Bebidas Alcohólicas lideran el crecimiento en valor.
Más del 70% del crecimiento de esta categoría proviene de Cervezas y Aguardientes.
Año en curso (YTD 2025)
Cervezas es la categoría que más aporta al crecimiento general del mercado.
Gaseosas y Aceites siguen siendo los principales frenos estructurales en el consumo.
Lectura más reciente
Cuidado Personal y Bebidas Alcohólicas muestran las mejores dinámicas.
Gaseosas y Aceites continúan generando presión a la baja dentro de la canasta.
Categorías en expansión
- Cervezas
- Café
- Mostaza
- Pañales
- Galletas
- Categorías en retroceso
- Suavizantes
- Aceites
- Gaseosas
La preferencia creciente por bebidas alcohólicas y productos de cuidado personal refleja una tendencia global pospandemia: el consumidor busca indulgencia accesible y productos que contribuyan al bienestar, incluso en períodos de menor liquidez.
Impacto de las movilizaciones: un efecto puntual pero medible
Aunque las movilizaciones recientes en la Sierra no generaron un impacto masivo, sí produjeron variaciones significativas en algunas categorías específicas. Las restricciones de movilidad y el cierre temporal de puntos de venta influyeron directamente en el comportamiento del comprador.
Entre los movimientos más destacados se encuentran:
- Lácteos: caída de -9,3% en volumen en Resto Sierra.
- Bebidas Alcohólicas: incremento de +8% en la región.
- Cuidado Personal: crecimiento de +5%.
Estos cambios revelan que, cuando se presenta un evento disruptivo, el consumidor ajusta rápidamente sus decisiones, priorizando el abastecimiento inmediato o desplazándose hacia alternativas disponibles.
Un consumidor en proceso de adaptación
La lectura general del mercado ecuatoriano muestra que los hogares están actuando con mayor racionalidad. La búsqueda de mejores precios, el aumento del uso de promociones y la preferencia por presentaciones pequeñas forman parte de una estrategia que les permite mantener su nivel de consumo sin aumentar el gasto.
Aldrin Flores, Industry Insights Manager de NIQ, afirma que el contexto actual combina presiones económicas con señales positivas de estabilización. De acuerdo con su análisis, “el consumidor ecuatoriano está reorganizando su forma de comprar, priorizando productos con mejor relación valor-precio y acercándose más a las promociones. Aunque el entorno sigue siendo retador, se observa una desaceleración en la contracción del mercado y una recuperación en categorías clave, especialmente en bebidas alcohólicas y cuidado personal. Las movilizaciones recientes tuvieron un impacto limitado y no cambian la tendencia general”.
Conclusión: perspectivas hacia los próximos meses
El consumo masivo en Ecuador está avanzando hacia un escenario de estabilización, aunque todavía convive con desafíos económicos y sociales. Los datos más recientes indican que la caída del mercado se está frenando y que varias categorías empiezan a recuperarse, especialmente aquellas relacionadas con indulgencia y bienestar.
Para los próximos meses, se proyecta que:
- La racionalidad en el consumo continuará.
- Los canales especializados y de conveniencia seguirán ganando relevancia.
- Las categorías de cuidado personal y bebidas alcohólicas mantendrán su impulso.
- Los productos sensibles al precio seguirán bajo presión.
En este contexto, las marcas que logren entregar valor, accesibilidad y disponibilidad estarán mejor posicionadas para acompañar al consumidor ecuatoriano en esta nueva etapa de estabilización.


