Confianza empresarial en Perú recupera el optimismo y mejora las expectativas económicas
La confianza empresarial volvió a mostrar señales de fortaleza en junio de 2026. Los últimos resultados de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas elaborada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) revelan una recuperación significativa en la percepción de las empresas sobre el desempeño de la economía nacional, las inversiones y la actividad productiva para los próximos meses.
El informe muestra que 16 de los 18 indicadores analizados regresaron al tramo optimista, superando nuevamente la barrera de los 50 puntos, nivel que el Banco Central utiliza para diferenciar las expectativas positivas de las negativas.
La mejora llega después de varios meses de cautela en el sector privado y coincide con un escenario político más estable tras las elecciones presidenciales, un factor que ha contribuido a reducir la incertidumbre y a mejorar las perspectivas de los agentes económicos.
La confianza empresarial vuelve a niveles positivos
La recuperación observada en junio representa un cambio importante respecto a los meses anteriores.
En mayo, solo 14 de los 18 indicadores se ubicaban en terreno optimista, mientras que en abril la cifra alcanzaba 15 indicadores.
Con los resultados de junio, la confianza empresarial regresa al comportamiento que predominó durante gran parte de los últimos quince meses, periodo en el que la mayoría de las variables se mantuvieron consistentemente en niveles positivos.
Este desempeño es relevante porque las expectativas empresariales suelen anticipar el comportamiento futuro de la inversión, la contratación de trabajadores y el crecimiento económico.
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Cuando las empresas muestran una mayor confianza en el entorno económico, suelen incrementar sus planes de expansión, realizar nuevas inversiones y aumentar la generación de empleo.
El escenario político mejora las expectativas
Uno de los principales factores que explican la recuperación de la confianza empresarial es la reducción de la incertidumbre política.
Durante los meses previos, las decisiones de inversión y los planes de crecimiento de muchas compañías estuvieron condicionados por la expectativa electoral y por las dudas sobre el rumbo económico del país.
Sin embargo, el resultado de las elecciones presidenciales y la confirmación de Keiko Fujimori como presidenta electa han contribuido a mejorar la percepción de estabilidad entre los agentes económicos.
La mayor previsibilidad en el escenario político ha generado un ambiente más favorable para la planificación empresarial y ha permitido que las compañías recuperen parte del optimismo perdido durante los meses anteriores.
La economía nacional vuelve al terreno optimista
Uno de los cambios más significativos se observó en las expectativas sobre el comportamiento de la economía peruana en el corto plazo.
Después de permanecer durante dos meses consecutivos en zona pesimista, el indicador de expectativas económicas a tres meses experimentó una fuerte recuperación.
La percepción sobre la evolución de la economía nacional pasó de:
46,2 puntos en mayo.
A 55,5 puntos en junio.
Este avance permitió que el indicador volviera a ubicarse cómodamente por encima del umbral de optimismo.
La mejora también fue evidente en las expectativas de mediano plazo.
La percepción sobre la economía para los próximos doce meses avanzó de:
55,9 puntos.
A 68,6 puntos.
Se trata de uno de los mayores incrementos registrados entre todos los indicadores evaluados por el Banco Central.
Las empresas ven un mejor panorama para sus sectores
La recuperación no solo se limitó a las perspectivas sobre la economía nacional.
Las expectativas relacionadas con el desempeño de los distintos sectores productivos también mostraron una mejora significativa.
El indicador de expectativas sectoriales para los próximos tres meses pasó de:
50 puntos en mayo.
A 56 puntos en junio.
Mientras tanto, la percepción para los próximos doce meses alcanzó los 68,4 puntos, reflejando una visión más positiva sobre la evolución de las actividades económicas.
El resultado muestra que las empresas esperan una mejora en las condiciones de sus respectivos mercados, apoyadas en un entorno más estable y en una mayor confianza respecto al comportamiento de la demanda.
Las compañías confían en mejorar su desempeño
Las expectativas sobre la situación de las propias empresas continúan siendo uno de los componentes más sólidos de la encuesta.
La confianza empresarial respecto al desempeño de las compañías mostró avances tanto en el corto como en el mediano plazo.
El indicador a tres meses aumentó desde:
53,8 puntos.
Hasta 58,6 puntos.
Por su parte, la expectativa a doce meses alcanzó:
70,3 puntos.
Este resultado se ubica entre los niveles más altos registrados en toda la encuesta.
La mejora refleja que las empresas esperan incrementar sus niveles de producción, mejorar sus ventas y obtener mejores resultados financieros en los próximos meses.
La demanda lidera el optimismo empresarial
Entre todas las variables analizadas, las expectativas relacionadas con la demanda de productos continúan mostrando el mayor nivel de optimismo.
El indicador de demanda a tres meses se ubicó en:
62 puntos.
Mientras que la expectativa para los próximos doce meses alcanzó:
71,3 puntos.
Se trata del valor más elevado de toda la encuesta.
La importancia de este indicador radica en que la demanda es uno de los principales factores que determinan las decisiones de inversión y contratación de las empresas.
Cuando las compañías anticipan un aumento en la demanda de sus productos y servicios, tienden a ampliar su capacidad operativa y acelerar sus proyectos de crecimiento.
Las empresas muestran mayor disposición para invertir
La recuperación de la confianza empresarial también se refleja en las expectativas relacionadas con la inversión.
Las compañías muestran una mayor disposición para ampliar su capacidad productiva y ejecutar nuevos proyectos.
El indicador de inversión empresarial a tres meses avanzó hasta:
57,5 puntos.
Mientras que la expectativa a doce meses aumentó desde:
63,7 puntos.
Hasta 67,2 puntos.
Aunque el avance fue más moderado en comparación con otras variables, mantiene una tendencia positiva que podría traducirse en mayores niveles de inversión privada durante los próximos trimestres.
Mejoran las expectativas de empleo
Las perspectivas relacionadas con la contratación de trabajadores también registraron avances.
El indicador de empleo a tres meses pasó de:
53,2 puntos.
A 54,6 puntos.
Por su parte, las expectativas para los próximos doce meses alcanzaron:
63 puntos.
La mejora sugiere que las empresas anticipan un entorno más favorable para ampliar sus operaciones y aumentar su plantilla de trabajadores.
La evolución del empleo es especialmente relevante, ya que constituye uno de los principales mecanismos de transmisión del crecimiento económico hacia los hogares.
La situación actual de las empresas también mejora
Los indicadores que miden el desempeño operativo durante el mes mostraron resultados mayoritariamente positivos.
Entre las principales mejoras destacan:
Producción
La producción empresarial aumentó hasta:
59,8 puntos.
Órdenes de compra
Las órdenes de compra alcanzaron:
54,3 puntos.
Situación general del negocio
El indicador de la situación general de las empresas retornó a:
56,6 puntos.
Estos resultados muestran que el optimismo no solo se concentra en las expectativas futuras, sino que también comienza a reflejarse en el desempeño actual de las compañías.
Las ventas muestran una ligera moderación
No todos los indicadores evolucionaron de la misma manera.
Las ventas registraron una leve disminución al pasar de:
56,2 puntos.
A 55,3 puntos.
Sin embargo, la reducción fue moderada y el indicador continúa cómodamente dentro del tramo optimista.
El único indicador que permanece en terreno pesimista
La única variable que continúa por debajo de los 50 puntos es la relacionada con la demanda respecto a lo esperado.
El indicador se ubicó en:
48,6 puntos.
No obstante, también mostró una mejora frente a los:
47 puntos registrados en mayo.
La evolución sugiere que podría producirse una recuperación gradual en los próximos meses.
¿Por qué es importante la confianza empresarial?
La confianza empresarial es uno de los principales indicadores adelantados de la actividad económica.
Cuando las empresas muestran una percepción positiva sobre el futuro, suelen:
Incrementar sus inversiones.
Contratar más trabajadores.
Aumentar la producción.
Ejecutar proyectos de expansión.
Impulsar la demanda de bienes y servicios.
Por ello, el fortalecimiento de las expectativas empresariales suele interpretarse como una señal positiva para el crecimiento económico.
El reto será convertir el optimismo en crecimiento
La recuperación de la confianza empresarial constituye una señal alentadora para la economía peruana.
La disminución de la incertidumbre política y la mejora de las expectativas han permitido que la mayoría de los indicadores retornen al terreno optimista, recuperando el comportamiento que predominó durante gran parte del último año.
Sin embargo, el verdadero desafío será transformar este renovado optimismo en mayores niveles de inversión, generación de empleo y crecimiento económico sostenido.
Para ello, será fundamental que el nuevo gobierno consolide un entorno de estabilidad institucional y genere las condiciones necesarias para que las empresas mantengan su confianza y ejecuten sus planes de expansión.
Si las expectativas positivas se traducen en decisiones concretas de inversión y producción, la economía peruana podría ingresar en una nueva etapa de mayor dinamismo y crecimiento durante los próximos meses.


