El empleo peruano y tecnología se han convertido en un tema central para académicos, instituciones y empresas. La transformación digital, el avance de la automatización y la rápida expansión de la inteligencia artificial generativa están reconfigurando diversos sectores económicos.
Un nuevo estudio del Centro de Investigación del Instituto Nacional de Estadística e Información (INEI), elaborado por el filósofo Omar Manky Bonilla, ofrece una mirada profunda a este fenómeno. El informe, basado en los datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), identifica los puestos laborales que enfrentan mayor riesgo de ser reemplazados por sistemas inteligentes o por máquinas tradicionales.
La conclusión principal es alarmante: uno de cada cinco trabajadores peruanos está expuesto a automatización, y casi uno de cada cuatro a IA generativa. Sin embargo, el riesgo no es igual para todos. También existen profesiones poco vulnerables a esta disrupción tecnológica.
La doble amenaza tecnológica: automatización tradicional y IA generativa
El estudio se centra en dos tipos de exposición tecnológica:
1. Automatización tradicional
Se refiere al reemplazo de tareas repetitivas o motoras por máquinas, robots o software mecánico.
2. Inteligencia artificial generativa
Abarca herramientas como modelos de lenguaje, análisis automatizado de datos y sistemas capaces de producir contenido, código o informes complejos en cuestión de segundos.
Ambas formas de avance impactan de diferente manera a los trabajadores, dependiendo de la complejidad, repetitividad y nivel cognitivo de sus funciones.
Sectores más expuestos a la automatización tradicional
Las actividades manuales y repetitivas encabezan la lista de trabajos con mayor probabilidad de ser reemplazados por maquinaria. Entre los puestos más vulnerables destacan:
- Limpiadores y asistentes en servicios generales.
- Ayudantes de cocina y auxiliares de preparación.
- Empleados de control, abastecimiento y almacenamiento.
- Estibadores y trabajadores de carga.
Estos roles presentan un riesgo elevado porque su ejecución depende de rutinas predecibles y sin alto valor estratégico, lo que facilita su sustitución por sistemas automatizados.
La tendencia es global: a medida que los costos de los robots disminuyen, más empresas se inclinan por equipos capaces de operar sin descanso y con muy pocos errores. En manufactura, logística y servicios básicos, esta transición ya es visible.
Profesiones administrativas y técnicas bajo impacto de la IA generativa
Mientras los trabajos manuales enfrentan la automatización mecánica, los roles administrativos y técnicos están expuestos a una transformación distinta: la inteligencia artificial generativa.
Entre los puestos más expuestos figuran:
- Técnicos en administración
- Técnicos en contabilidad
- Técnicos del derecho y servicios legales
- Instructores en tecnología de la información
- Especialistas programadores y desarrolladores junior
En estos casos, la amenaza no proviene de robots físicos, sino de sistemas capaces de ejecutar tareas complejas de análisis, clasificación, redacción documental, cálculos contables, generación de reportes, revisiones legales o elaboración de códigos.
Vea también: Perú lidera transformación digital monetaria regional
La IA generativa puede reducir tiempos de trabajo de horas a minutos. Por ello, muchos profesionales se enfrentan a un escenario donde tendrán que reentrenarse o integrar estas herramientas para mantener su competitividad.
Riesgo cuantificado: ¿cuántos trabajadores están expuestos?
El estudio del INEI entrega un dato clave para dimensionar el impacto del vínculo entre empleo peruano y tecnología:
- 20% de los trabajadores en Perú está expuesto a automatización tradicional.
- 24.1% está expuesto a IA generativa.
Es decir, casi 5 de cada 10 trabajadores se encuentran en algún nivel de vulnerabilidad ante tecnologías que ya están disponibles en el mercado.
Actividades con menor exposición tecnológica
No todo el panorama es negativo. Existen oficios que, por su alto componente humano, creativo o artesanal, son poco susceptibles al reemplazo tecnológico. Entre ellos, el estudio identifica:
- Profesores de primaria y secundaria.
- Bordadores, costureros y trabajadores manuales textiles.
- Especialistas en belleza y estética.
- Repartidores y ayudantes de costura.
- Tejedores artesanales.
Estas actividades requieren tacto humano, habilidades interpersonales o competencias motrices finas difíciles de replicar mediante IA o robots.
Ocupaciones que se mantienen estables frente a la IA generativa
También se incluyen sectores donde, pese a la digitalización global, las tareas siguen realizándose de forma manual o con bajo nivel de estandarización. Entre ellas:
- Peones agrícolas y ganaderos.
- Trabajadores de cultivos mixtos.
- Peones de construcción de edificios.
- Vendedores de kioscos y mercados minoristas.
- Conductores de taxis, autos y camionetas.
En estos casos, la toma de decisiones en entornos cambiantes, la interacción directa con clientes o la necesidad de desplazamiento físico mantienen el riesgo tecnológico relativamente bajo.
Un freno inesperado: la alta informalidad en el empleo peruano
Aunque los avances tecnológicos avanzan sin pausa, el estudio aclara un punto clave: su impacto no será inmediato en todas las regiones del país. La razón principal es la estructura del mercado laboral peruano.
Más del 70% de la población ocupada es informal. Esto implica:
- Escasa inversión en digitalización.
- Ausencia de estandarización operativa.
- Bajo acceso a maquinaria avanzada.
- Limitado interés en adoptar herramientas de IA.
La informalidad actúa, así, como un «amortiguador» que retrasa la disrupción tecnológica. Sin embargo, también limita la modernización de los procesos productivos y afecta la productividad nacional.
Predominio de microempresas: otro factor que ralentiza el impacto tecnológico
El mercado laboral peruano está compuesto principalmente por microempresas con recursos reducidos y sistemas operativos tradicionales. En estos negocios:
- Los procesos no están digitalizados.
- Las tareas siguen siendo manuales.
- No existen áreas de TI, datos o innovación.
- Se prefiere mano de obra sobre automatización.
Por lo tanto, el reemplazo tecnológico no solo es improbable en el corto plazo, sino que muchas veces resulta económicamente inviable.
Mientras en otros países los robots y la IA reducen costos, en Perú aún es más barato contratar fuerza laboral humana que adquirir equipos o licencias especializadas.
La modernización pendiente: oportunidades y riesgos para el empleo peruano
El informe advierte que, aunque el impacto tecnológico sea lento, el país debe prepararse para una transición inevitable. La modernización del mercado laboral es necesaria para evitar un estancamiento productivo.
Algunas de las oportunidades que la tecnología ofrece son:
- Mejora de la competitividad empresarial.
- Mayor precisión en tareas técnicas.
- Reducción de errores en procesos administrativos.
- Capacidad de escalar negocios digitales.
- Creación de nuevos empleos especializados en IA y datos.
- Pero también existen riesgos que deben gestionarse:
- Desplazamiento de trabajadores no capacitados.
- Brechas de habilidades entre zonas urbanas y rurales.
- Exclusión digital de adultos mayores.
- Dificultad para que microempresas accedan a tecnología.
El desafío, entonces, es doble: adoptar herramientas tecnológicas e impulsar programas de capacitación que permitan a los trabajadores adaptarse.
¿Qué debe hacer Perú para enfrentar este doble reto?
El estudio abre una conversación urgente para el país. Entre las acciones necesarias destacan:
1. Desarrollar políticas de capacitación masiva
Las competencias digitales deben convertirse en un eje central de la educación básica, técnica y superior.
2. Fortalecer la digitalización de las microempresas
Pequeños negocios necesitan incentivos para acceder a herramientas digitales accesibles.
3. Crear programas de reconversión laboral
Los trabajadores expuestos deben tener la oportunidad de adquirir habilidades demandadas en la economía digital.
4. Impulsar la formalización laboral
Menos informalidad significa más productividad y mayor adopción tecnológica.
5. Promover la adopción ética de IA
El país debe garantizar que la IA se implemente de forma segura, transparente y responsable.
Conclusión: el futuro del trabajo en Perú ya está aquí
El vínculo entre empleo peruano y tecnología revela que el mercado laboral del país se encuentra en una encrucijada. La automatización y la IA generativa representan desafíos reales, pero también ofrecen oportunidades extraordinarias para impulsar la productividad y modernizar la economía.
Si bien la informalidad y la estructura empresarial retrasan el impacto, la transformación es inevitable. Prepararse a tiempo será la clave para que trabajadores y empresas no solo se adapten, sino que también prosperen en un entorno donde la tecnología será el motor de los cambios más profundos.


