Claro Perú refuerza su postura frente a la informalidad y las recientes acusaciones
Durante los últimos días, en distintos medios y plataformas digitales han surgido comentarios que cuestionan el rol de los operadores de telecomunicaciones en el problema de la informalidad comercial. En ciertos espacios incluso se ha insinuado que empresas del sector tendrían interés en mantener ventas en mercados no autorizados. Frente a estas versiones, Claro Perú informalidad se ha convertido en un tema de discusión pública. Por ello, la organización decidió pronunciarse con firmeza para aclarar su posición y desmentir categóricamente cualquier señalamiento que pretenda vincularla con prácticas ilícitas o con actividades que pongan en riesgo a la ciudadanía.
La compañía sostiene que estas afirmaciones carecen de sustento y contradicen totalmente la labor que la industria de telecomunicaciones desarrolla desde hace años en el país. Según la empresa, la informalidad no solo vulnera la seguridad del consumidor, sino que además afecta directamente la confianza depositada en aquellos vendedores formales que dependen de esta industria para vivir.
Rechazo frontal a las acusaciones y defensa del rol de la industria
Claro Perú fue contundente al indicar que no respalda ni respingará la informalidad bajo ninguna circunstancia. La empresa señaló que nunca ha tenido un interés económico asociado a la venta en mercados informales y que cualquier insinuación contraria es falsa. Asimismo, cuestionó que se pretenda responsabilizar a los operadores de telecomunicaciones por los delitos cometidos por mafias que operan al margen de la ley.
Según la compañía, atribuir a los operadores una participación indirecta en actividades delictivas no solo carece de lógica, sino que también desvía la atención del verdadero problema: la presencia de redes criminales que han logrado infiltrarse en distintos sectores económicos y en algunas instituciones públicas. Estas organizaciones aprovechan vacíos normativos o mecanismos informales de venta para extorsionar, cometer fraudes o ejecutar actividades ilícitas.
Para Claro, culpabilizar al operador es desconocer la dinámica real delictiva y el valor que tiene la industria en el desarrollo del país. Asegura que la acusación no solo es infundada, sino que además genera confusión en la opinión pública y desmerece el esfuerzo de miles de trabajadores formales que participan en la cadena comercial.
Impacto de la eliminación del mercado informal
Dentro de su pronunciamiento, la empresa explicó que la supuesta tesis de que la industria “necesita” el canal informal carece de cualquier sustento económico. Por el contrario, señala que si un punto de venta informal fuese cerrado, la demanda de manera natural migraría a las vías formales que ya existen y que operan bajo estándares de transparencia, seguridad y trazabilidad.
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El ecosistema comercial de Claro Perú incluye tiendas propias, distribuidores autorizados, plataformas digitales y alianzas estratégicas, todos ellos diseñados para garantizar una compra segura. La compañía indicó que estos canales cumplen con la normativa y ofrecen mecanismos de verificación que no pueden encontrarse en entornos informales.
Además, aclaró que la seguridad del usuario es prioritaria y que reforzar los canales formales es la forma más efectiva de evitar fraudes, manipulación de información, venta de productos adulterados o prácticas que pongan en riesgo la privacidad del consumidor.
La importancia del sector telecomunicaciones en el Perú moderno
Más allá de la coyuntura, Claro Perú destacó la relevancia del sector en la estructura económica y social del país. Las telecomunicaciones se han convertido en una herramienta esencial para el funcionamiento de cualquier sociedad contemporánea, impulsando la inclusión digital, la productividad y la educación.
El servicio que brindan los operadores no solo permite la comunicación diaria de millones de ciudadanos, sino que además facilita el teletrabajo, la banca digital, el comercio electrónico, la telemedicina y múltiples procesos que hoy son básicos para el desarrollo. Asimismo, la industria colabora activamente con las autoridades en el uso de tecnologías para investigaciones criminales, geolocalización, trazabilidad de información y mecanismos de seguridad.
Por ello, la empresa enfatizó que las telecomunicaciones son aliadas estratégicas en la lucha contra la delincuencia y que cualquier discurso que intente relacionarlas con actividades criminales desconoce por completo su verdadero rol.
Acciones implementadas desde 2019 para combatir la informalidad
Para demostrar que su postura contra la informalidad no es reciente, Claro Perú recordó que desde 2019 ha impulsado diversas medidas orientadas a desincentivar las ventas en puntos no autorizados. Entre estas acciones se encuentran:
1. Restricción y supervisión de puntos de venta
Se aplicaron controles más estrictos en la distribución, verificación de vendedores y validación de canales permitidos.
2. Estrategias legales y regulatorias
La empresa propuso marcos normativos para fortalecer el registro de vendedores, monitorear cadenas de comercialización y sancionar a quienes incurran en prácticas irregulares.
3. Cambios operativos internos
Se han reorganizado procesos logísticos, ajustado contratos y optimizado mecanismos para detectar desviaciones en la cadena comercial.
4. Educación y formalización del canal
Claro impulsa capacitaciones y acompañamiento a vendedores independientes para ayudarlos a formalizarse y operar dentro de los estándares requeridos.
La compañía sostuvo que mantendrá estas líneas de acción y continuará colaborando con las autoridades para erradicar este fenómeno, que afecta tanto a consumidores como a vendedores que sí operan correctamente.
Compromiso con vendedores formales y familias que dependen de la industria
Un punto central del mensaje fue el reconocimiento al trabajo de decenas de miles de vendedores que conforman la red comercial del sector. Muchas familias dependen de estas actividades, por lo que la empresa manifestó que su compromiso es protegerlos de la infiltración de mafias que intentan usar la venta de servicios móviles con fines delictivos.
Claro aseguró que está invirtiendo en supervisión, controles y procesos internos para evitar que estas organizaciones ingresen a su cadena comercial. El objetivo es preservar un entorno seguro para los trabajadores honestos y garantizar que cuenten con todas las herramientas para operar dentro de la legalidad.
La informalidad como un problema transversal, no exclusivo del sector
Otro punto que la empresa destacó es que la informalidad es un desafío estructural que afecta a múltiples industrias, desde el transporte hasta el comercio minorista. En ese contexto, responsabilizar a un solo actor no contribuye a resolver la situación. Por el contrario, generar alianzas entre sectores es fundamental para implementar soluciones efectivas.
Claro Perú indicó que seguirá trabajando de manera coordinada con autoridades locales, entidades reguladoras y otras industrias afectadas para impulsar acciones conjuntas que permitan reducir el espacio de acción de las mafias.
Llamado a la acción para fortalecer la seguridad nacional
La compañía hizo un llamado a intensificar los esfuerzos multisectoriales para combatir la inseguridad, un problema que no solo afecta al Perú, sino también a otras naciones. Reiteró que está a disposición de las autoridades para colaborar en todas las iniciativas dentro de su marco de competencias.
Asimismo, subrayó que combatir la delincuencia requiere una estrategia integral donde participen el Estado, las empresas, la sociedad civil y los consumidores.
Una posición clara y un compromiso definitivo
Finalmente, Claro Perú cerró su pronunciamiento reafirmando su compromiso con la legalidad, el desarrollo del país y la seguridad de los ciudadanos. La empresa insistió en que las telecomunicaciones son un aliado del progreso y que seguirá trabajando para ofrecer servicios seguros, accesibles y confiables, manteniendo una política de tolerancia cero frente a la informalidad.


