La campaña escolar, también conocida como back to school, se perfila como una de las temporadas comerciales más relevantes para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en el país. Para este año, las proyecciones apuntan a un escenario positivo, con un crecimiento estimado de entre 5% y 10% en las ventas, en comparación con el periodo anterior.
De acuerdo con estimaciones del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), este incremento representaría ingresos adicionales que podrían fluctuar entre S/900 millones y S/1.300 millones. Estas cifras reflejan una recuperación progresiva del sector, luego de meses marcados por un menor dinamismo del consumo.
Una campaña clave para la sostenibilidad de las pymes
Si bien el crecimiento proyectado no constituye un repunte extraordinario, sí resulta significativo para miles de pequeños negocios que dependen en gran medida de esta temporada. Según el gremio empresarial, la campaña escolar puede concentrar entre el 25% y el 40% de las ventas del primer trimestre para muchas pymes.
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Este nivel de participación en los ingresos trimestrales convierte a la campaña escolar para pymes en un factor determinante para la liquidez y el flujo de caja de los negocios, especialmente aquellos vinculados a la comercialización de útiles escolares, uniformes, calzado, mochilas y artículos complementarios.
Desde la CCL destacan que una campaña exitosa puede marcar la diferencia entre un inicio de año financiero estable y uno con mayores restricciones de capital de trabajo.
Contexto económico y expectativas del sector
El optimismo moderado del sector se sustenta en una mejora gradual del entorno económico y en una recuperación paulatina del consumo de los hogares. Aunque las familias continúan siendo cautelosas en sus decisiones de gasto, el inicio del año escolar obliga a priorizar determinadas compras, lo que genera oportunidades comerciales para las pymes.
El presidente del Gremio de la Pequeña Empresa, Rodolfo Ojeda, señaló que el sector espera una recuperación progresiva tras periodos de menor actividad. En ese contexto, la campaña escolar se posiciona como una de las más importantes del calendario comercial anual.
Costo estimado de la canasta escolar
Uno de los factores que más incide en la dinámica de la campaña es el costo de la canasta escolar. Para este año, la Cámara de Comercio de Lima estima que el gasto promedio por alumno se sitúe alrededor de S/600.
Este monto contempla la compra de útiles escolares básicos, como cuadernos, colores, reglas, goma, folders y hojas, además de artículos indispensables como mochilas, uniformes y calzado. No obstante, el desembolso total puede incrementarse de forma considerable dependiendo de las necesidades específicas de cada familia.
En aquellos casos en los que se incluyen libros escolares y dispositivos tecnológicos, como calculadoras científicas o una tablet básica, el gasto por estudiante podría elevarse hasta S/1.200.
Incremento de precios y presión sobre los costos
El gremio empresarial advirtió que los precios de los útiles escolares registrarían un aumento de entre 5% y 8% respecto al año pasado. Este ajuste responde principalmente al encarecimiento de los insumos, así como a mayores costos de transporte y logística.
A pesar de este escenario, muchas pymes están realizando esfuerzos significativos por mantener precios competitivos y evitar trasladar la totalidad del incremento de costos al consumidor final. Esta estrategia busca no afectar la demanda y preservar la fidelidad de los clientes en un contexto de consumo aún sensible al precio.
Factores que influyen en el valor final
El monto total de la canasta escolar no es uniforme y puede variar de manera significativa según diversos factores. Entre los principales se encuentran el nivel educativo del estudiante, las marcas seleccionadas y el canal de compra elegido por las familias.
Por ejemplo, los requerimientos para educación inicial o primaria suelen diferir de los de secundaria, especialmente en lo que respecta a libros, materiales específicos y tecnología. Asimismo, la elección entre marcas económicas o de mayor reconocimiento también incide directamente en el gasto final.
Finalmente, el lugar de compra —ya sea una tienda física de barrio, una feria local o una plataforma digital— puede generar diferencias relevantes en el precio total.
Decisiones de compra: precio, calidad y conveniencia
En cuanto al comportamiento del consumidor, el precio continúa siendo el factor más determinante para las familias, especialmente en productos básicos. Sin embargo, no es el único criterio considerado al momento de realizar las compras escolares.
De acuerdo con el gremio, los consumidores valoran cada vez más la calidad y durabilidad de los productos, buscando alternativas que ofrezcan una mejor relación entre precio y vida útil. A ello se suma la conveniencia, que se traduce en preferencia por compras rápidas, cercanas al hogar o realizadas a través de canales digitales.
Las pymes que logran equilibrar estos elementos —precio competitivo, calidad aceptable y facilidad de compra— tienden a obtener mejores resultados durante la campaña escolar para pymes.
Informalidad y competencia desleal: un desafío persistente
A pesar del escenario favorable, el sector enfrenta desafíos estructurales que limitan su crecimiento. Uno de los principales es la informalidad, que genera competencia desleal y presiona los márgenes de las empresas formalizadas.
La presencia de productos de origen informal, muchas veces con precios significativamente más bajos, obliga a las pymes formales a diferenciarse a través de otros atributos, como una mejor atención al cliente, garantías, calidad certificada y servicios postventa.
Este contexto ha llevado a muchos pequeños empresarios a replantear sus estrategias comerciales y a apostar por una propuesta de valor más clara.
Digitalización como herramienta clave
En respuesta a estos desafíos, un número creciente de pymes está incorporando canales digitales a su estrategia de ventas. Actualmente, el modelo más extendido combina la tienda física con la comercialización a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp.
Plataformas como Facebook, Instagram y TikTok se han convertido en vitrinas fundamentales para promocionar productos escolares, ofrecer descuentos y mantener una comunicación directa con los clientes. Estas herramientas permiten ampliar el alcance del negocio sin incurrir en elevados costos operativos.
Además, el uso de redes sociales facilita la creación de relaciones más cercanas con los consumidores, un factor clave para competir frente a grandes cadenas y vendedores informales.
Ferias y campañas barriales mantienen vigencia
Pese al avance de la digitalización, los canales tradicionales siguen teniendo un rol relevante durante la campaña escolar. Las ferias locales, campañas barriales y puntos de venta temporales continúan siendo espacios importantes de comercialización para las pymes.
En estos entornos, el contacto directo con el cliente permite generar confianza, resolver dudas en el momento y ofrecer una experiencia de compra más personalizada. Para muchos consumidores, especialmente en zonas urbanas y periurbanas, este tipo de interacción sigue siendo un factor decisivo.
La importancia del financiamiento y la capacitación
Desde el gremio empresarial subrayan que, para aprovechar al máximo campañas comerciales como la escolar, es fundamental que las pymes cuenten con financiamiento oportuno. El acceso a capital de trabajo permite adquirir inventario con anticipación, negociar mejores condiciones con proveedores y responder de manera ágil a la demanda.
Asimismo, la capacitación en ventas digitales y gestión comercial se vuelve cada vez más relevante. El fortalecimiento de competencias en marketing digital, atención al cliente y manejo de redes sociales puede marcar una diferencia significativa en los resultados de la campaña.
Espacios formales para fortalecer al sector
Otro aspecto clave señalado por el gremio es la necesidad de promover espacios formales de comercialización, como ferias organizadas y mercados temporales regulados. Estas iniciativas permiten a las pymes competir en condiciones más equitativas, mejorar su visibilidad y atraer a un mayor número de consumidores.
La articulación entre el sector privado y las autoridades locales resulta fundamental para impulsar este tipo de espacios y fortalecer el ecosistema de la pequeña empresa.
Perspectivas para la campaña escolar
En conjunto, las proyecciones indican que la campaña escolar para pymes será una oportunidad relevante para impulsar las ventas y mejorar la posición financiera de miles de pequeños negocios. Si bien persisten desafíos como el aumento de costos y la informalidad, el contexto general muestra señales de recuperación.
La capacidad de adaptación, la incorporación de canales digitales y una oferta alineada con las necesidades del consumidor serán factores determinantes para el éxito de la temporada. De esta manera, la campaña escolar no solo representa un pico de ventas, sino también una oportunidad para fortalecer y profesionalizar a las pymes en el mediano plazo.


