Tras completar el primer mes de operación plena del nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (AIJCH), las autoridades de Perú han sorprendido al país con un anuncio que podría marcar un cambio significativo en la gestión aeroportuaria. El titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), César Sandoval, comunicó que se evalúa la posibilidad de que el aeropuerto opere con dos terminales simultáneamente, en lugar de concentrar toda la actividad en la nueva infraestructura. Sin embargo, expertos y analistas advierten que este proceso será complejo y requerirá años para concretarse.
El anuncio, realizado en una entrevista en TVPerú, generó interés y expectativas, pero también cautela. Sandoval explicó que, tras escuchar diversas opiniones y realizar evaluaciones técnicas, el MTC ha iniciado conversaciones con la concesionaria del aeropuerto, Lima Airport Partners (LAP), para gestionar la reapertura y funcionamiento del antiguo terminal, conocido como Terminal 1. Este terminal, que dejó de operar desde la apertura del nuevo, en junio pasado, sería reactivado y conectado con la moderna infraestructura mediante un sistema de monorrieles.
El concepto de operar con dos terminales no es nuevo en el mundo aeroportuario, pero en el contexto peruano implica múltiples desafíos. La propuesta, que aún está en etapa preliminar, requiere una serie de consideraciones contractuales, técnicas y financieras. La concesión del Jorge Chávez, vigente desde 2001 y otorgada a LAP, establece términos específicos que deberán ser revisados o modificados mediante una adenda para permitir esta operación doble. Esto significa que cualquier cambio deberá pasar por un proceso formal de negociación y aprobación por parte de la autoridad competente y la concesionaria.
En su comunicación, Sandoval no detalló cómo se gestionaría el proceso ni cuánto tiempo podría tomar su implementación. Sin embargo, sí precisó que la clave sería la utilización de monorrieles para conectar ambos terminales, permitiendo una transferencia eficiente de pasajeros y equipajes. La justificación oficial para esta iniciativa es la proyección de crecimiento del aeropuerto, que en los próximos años se estima que alcanzará 60 millones de pasajeros anuales, cifra que requiere ampliar la capacidad y mejorar la conectividad interna del complejo aeroportuario.
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Expertos en gestión aeroportuaria y concesiones advierten que, aunque la idea tiene potencial, su ejecución será compleja y requerirá de un amplio período de planificación, inversión y obras. La reactivación del Terminal 1 implicaría no solo aspectos técnicos, sino también negociaciones contractuales y posibles reestructuraciones en la operación del aeropuerto. Además, la infraestructura existente, la seguridad, la logística y la experiencia de los pasajeros deberán ser cuidadosamente consideradas para garantizar una transición ordenada y eficiente.
En conclusión, la propuesta de operar con dos terminales en el Aeropuerto Jorge Chávez representa una visión a largo plazo para ampliar la capacidad y mejorar la experiencia de los usuarios. Sin embargo, su implementación efectiva tomará años y requerirá esfuerzos coordinados entre el Estado, la concesionaria y los actores involucrados, siempre considerando los aspectos técnicos, económicos y legales que ello implica.
Fuente: DFSud

