Paralelamente, se percibe un crecimiento en la adopción de tecnologías emergentes a lo largo de las diferentes etapas del proceso de compra, que incluye la búsqueda de información, el pago y la distribución de productos. Este avance tecnológico está contribuyendo a crear experiencias de compra más fluidas y satisfactorias para los consumidores.
En el caso específico de Perú, los hábitos de consumo están evolucionando, con un enfoque particular en la tecnología y la sostenibilidad. Esta transformación se refleja en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en diciembre de 2024 experimentó un incremento del 0.11% a nivel nacional y también en Lima Metropolitana, acumulando una variación anual del 2%, situada en el centro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Aunque la economía muestra signos de mejora gradual, los peruanos tienden a mantener un enfoque cauteloso en sus decisiones de consumo, tal como lo señala Willard Manrique, CEO del Grupo Crosland y experto en Dirección Comercial por el PAD.
Dada esta nueva realidad, las marcas deben adaptarse a un consumidor más consciente y exigente. Para ello, es fundamental identificar las tendencias que influirán en el comportamiento del consumidor a lo largo de este año. Manrique destaca cinco claves que abordan diversas formas de vida, prioridades y desafíos:
- Planes para una vida saludable: Los consumidores están cada vez más comprometidos con rutinas que priorizan su bienestar y longevidad. Buscan productos y servicios que les ayuden a mantener un estilo de vida saludable, lo que plantea un desafío para las empresas. Estas deben desarrollar estrategias comerciales innovadoras y accesibles que aseguren una distribución eficiente y cumplan con las expectativas de calidad y valor.
- Compras más inteligentes: En un entorno económico volátil, los consumidores están adoptando hábitos de ahorro y tomando decisiones de compra más estratégicas. Comparar precios y elegir opciones que ofrezcan un valor significativo se ha vuelto esencial. Además, el auge de soluciones de pago digitales como Yape y Plin subraya la búsqueda de mayor eficiencia y seguridad en las transacciones.
- Consumo sostenible: Un estudio de Kantar Ibope Media (2024) revela que el 65% de los peruanos está dispuesto a pagar más por productos ecológicos. Esto indica que las decisiones de compra sostenibles son impulsadas no solo por valores personales, sino también por beneficios tangibles que satisfacen las nuevas necesidades del consumidor.
- Personalización y valor individual: En un mundo saturado de opciones y notificaciones, los consumidores anhelan experiencias personalizadas que reflejen sus intereses y valores. Este deseo de personalización fomenta la lealtad hacia las marcas que logran ofrecer soluciones adaptadas a sus necesidades.
- IA en el consumo masivo: La inteligencia artificial (IA) está transformando el sector retail y de consumo masivo. Desde la personalización de ofertas hasta el análisis de preferencias y la gestión de canales, la IA mejora la eficiencia y permite anticipar las necesidades del consumidor. Las empresas que integren la IA de manera ética se posicionarán favorablemente en un mercado donde esta herramienta será fundamental para satisfacer las demandas del cliente. Al mismo tiempo, la consolidación de marketplaces locales está ampliando la variedad de productos y servicios, promoviendo la innovación y la competencia en el sector.
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El gran desafío que enfrentan las marcas es la capacidad de combinar innovación, empatía y consistencia para responder a un consumidor cada vez más exigente. Según un informe de Qualtrics, aquellas marcas que logran mantener interacciones consistentes y empáticas pueden aumentar la lealtad del cliente hasta en un 65%.
Este enfoque destaca que los consumidores valoran la conexión emocional y la coherencia en los valores de las marcas, lo que puede potenciar significativamente su fidelidad. Además, las marcas que invierten en comprender las necesidades de sus clientes y en ofrecer soluciones personalizadas estarán mejor posicionadas frente a la competencia, creando relaciones a largo plazo basadas en la confianza y la satisfacción, concluye Manrique.
Fuente: Gestión
