La cadena productiva de la fibra de alpaca en Apurímac atraviesa una transformación profunda que marca un antes y un después para cientos de criadores altoandinos. Este avance no solo implica una mayor formalización, sino también la posibilidad de vender directamente a la industria textil, eliminando intermediarios y mejorando los ingresos de las comunidades.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) destacó recientemente este progreso, subrayando que la región está consolidando un modelo comercial más justo, eficiente y orientado a estándares internacionales.
Un paso decisivo hacia la formalización y el comercio directo
Durante décadas, los criadores de alpacas en Apurímac trabajaron bajo un esquema marcado por la informalidad y la dependencia de intermediarios. Estos actores, conocidos como acopiadores, imponían precios bajos y limitaban la capacidad de los productores de acceder a mejores mercados.
Sin embargo, en los últimos años y especialmente desde 2024, iniciativas articuladas por el Midagri y su plataforma Agromercado han logrado abrir un camino distinto: uno que promueve la venta directa y la formalización de toda la cadena productiva.
Un hito de este proceso se dio con la Sociedad Peruana de Alpaqueros Registrados (SPAR) del distrito de Oropesa, en la provincia de Antabamba. Esta organización concretó la comercialización de 147,048 libras de fibra de alpaca, transacción realizada directamente con la reconocida empresa textil Inca Tops. La operación superó los 3 millones de soles, un monto que refleja tanto la calidad del producto como la solidez del nuevo modelo comercial.
Comunidades beneficiadas y distribución del impacto económico
El logro no se limita a una transacción importante: representa una mejora tangible en los ingresos y la calidad de vida de 464 comuneros dedicados a la crianza de alpacas de las razas Huacayo y Suri, ambas altamente valoradas en la industria textil por su suavidad, brillo y resistencia.
Estos comuneros pertenecen a comunidades como:
- Huillcarana
- Sonccoccocha
- Juntaya
- Ccoyllullo
- Itaña
- Chichllamarca
- Yumire
- Kilcata
- Huacullo
Para todas ellas, este nuevo modelo de venta directa ofrece dos ventajas clave:
Mejores precios, al eliminar intermediarios.
Mayor previsibilidad comercial, lo que permite planificar la producción y mejorar la calidad del ganado.
Antes, las comunidades dependían de los precios fijados por acopiadores, quienes aprovechaban la dispersión geográfica y la falta de acceso a mercados formales para comprar a valores muy inferiores a los del mercado real. Hoy, en cambio, la venta directa permite que los productores reciban un pago más justo por su trabajo y por el valor real de la fibra.
El rol de Agromercado: acompañamiento técnico y fortalecimiento organizacional
Uno de los pilares de este cambio ha sido el acompañamiento técnico brindado por Agromercado, plataforma del Midagri dedicada a facilitar la articulación comercial entre productores y empresas compradoras. Su intervención ha sido clave en el desarrollo de capacidades técnicas, organizacionales y comerciales en las comunidades alpaqueras.
Según destacó el ministerio, el acompañamiento ha incluido:
- Asesoría especializada en la cadena productiva de la fibra de alpaca.
- Capacitación en categorización y clasificación, conocimientos fundamentales para garantizar que la fibra cumpla con estándares de exportación.
- Buenas prácticas de esquila, aspecto determinante para asegurar homogeneidad, limpieza y calidad del producto final.
- Orientación para certificación RAS (Responsible Alpaca Standard), sello que garantiza bienestar animal y prácticas sostenibles durante toda la cadena productiva.
Este enfoque integral ha permitido que las organizaciones comunales se fortalezcan internamente, incrementen su competitividad y establezcan una relación más directa con la industria textil.
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De la intermediación a la venta directa: un cambio estructural
Hasta hace pocos años, la cadena de la fibra de alpaca funcionaba casi exclusivamente a través de un sistema tradicional donde los acopiadores eran el vínculo principal entre los productores y las empresas textiles. Si bien este esquema permitía cierta fluidez comercial, también generaba una distorsión en los precios y reducía las oportunidades de desarrollo para las comunidades altoandinas.
Con la implementación del Plan de Articulación Comercial desarrollado por Agromercado y SPAR Antabamba a partir de 2024, comenzó un proceso gradual de transición hacia la venta directa. Durante ese año, los volúmenes comercializados aún eran modestos, pero sirvieron como etapa piloto para comprobar la viabilidad del modelo.
En 2025, la situación cambió significativamente:
- La operación se consolidó.
- Se incrementó el volumen acopiado.
- Inca Tops mostró un mayor interés en continuar las compras.
- Las comunidades lograron mejorar su oferta a través de capacitación y estandarización.
Este nuevo ciclo representa una transformación profunda en la relación entre productores e industria, ya que el mercado reconoce ahora el valor agregado de la fibra trabajada bajo altos estándares y con prácticas técnicas adecuadas.
Modalidad de pago contra entrega: confianza y seguridad para los productores
Uno de los aspectos que más ha influido en el entusiasmo de los comuneros es la modalidad de pago contra entrega implementada por Inca Tops. Bajo este sistema, los productores reciben el pago inmediatamente después de entregar la fibra clasificada y verificada.
Este método tiene efectos directos y positivos:
- Elimina la incertidumbre sobre los plazos de pago.
- Reduce el riesgo de incumplimientos comerciales.
- Genera confianza entre la empresa y las organizaciones productoras.
- Incentiva la participación de más comuneros en la campaña de acopio.
Muchos productores altoandinos estaban habituados a recibir pagos diferidos o parciales cuando vendían a intermediarios, lo cual generaba tensiones financieras y mayor vulnerabilidad económica. Con la venta directa, el ingreso es inmediato, permitiendo que las familias planifiquen mejor sus gastos, inviertan en mejorar su ganado y aumenten su capacidad productiva.
Consolidación de campañas y expectativas para los próximos años
El acopio de fibra correspondiente a la campaña grande de 2025 continuará hasta el 17 de diciembre, según lo anunciado por el Midagri. Esta continuidad permite sostener la operatividad de la cadena productiva y garantiza un flujo constante de ingresos para las comunidades.
Las expectativas para los próximos años son aún más alentadoras. Las comunidades alpaqueras proyectan:
- Un mayor volumen comercializado.
- Mejoras continuas en la calidad de la fibra.
- Implementación de un esquema de acopio centralizado, que facilitará la logística y reducirá costos.
- Acceso a nuevos mercados nacionales e internacionales.
- La obtención de certificaciones que podrían duplicar el valor del producto.
Este escenario abre una ruta clara hacia la sostenibilidad económica, la formalización de la actividad ganadera y la consolidación de Apurímac como una región líder en la producción de fibra de alpaca.
La importancia de la fibra de alpaca en la economía peruana
La fibra de alpaca es uno de los productos más emblemáticos y valiosos del Perú en el mercado internacional. Su demanda en la industria textil de lujo continúa en ascenso debido a sus características únicas:
- suavidad,
- termorregulación,
- resistencia,
- y una amplia variedad de colores naturales.
El Perú concentra más del 80% de la población mundial de alpacas, lo que convierte a esta cadena productiva en un recurso estratégico. Para regiones como Apurímac, Cusco, Arequipa y Puno, la actividad alpaquera es fundamental en términos económicos, culturales y sociales.
Por ello, el avance hacia la venta directa de fibra de alpaca no solo mejora los ingresos de las familias, sino que también fortalece la posición del país como líder mundial en la exportación de fibra de alta calidad.
¿Por qué la venta directa es un modelo más justo?
El paso hacia un modelo sin intermediarios genera beneficios estratégicos:
- Precios más altos para los productores
- Relación transparente entre empresa y comunidad
- Competitividad internacional
- Calidad garantizada mediante control directo del proceso
- Incentivos para la formalización de las organizaciones
Además, permite que los comuneros comprendan mejor los estándares de mercado, inviertan en mejorar la genética de sus alpacas y profesionalicen su actividad ganadera.
Un modelo que transforma vidas y territorios
El avance logrado por SPAR Antabamba y las comunidades alpaqueras de Oropesa representa un hito para Apurímac y un ejemplo para otras regiones. La alianza entre productores, Midagri y empresas textiles está demostrando que la venta directa de fibra de alpaca es una ruta eficaz para mejorar los ingresos, fortalecer las organizaciones comunales y garantizar un producto de alta calidad para la industria.
La formalización, la capacitación técnica y la articulación comercial se consolidan hoy como elementos clave para un desarrollo rural sostenible y una cadena productiva más justa.


