«Lo que decida Trump dependerá en gran medida de la respuesta de China. Por ahora, existe la expectativa de que el país asiático pueda compensar cualquier efecto negativo que provenga de los aranceles estadounidenses. Sin embargo, si el crecimiento de China se reduce del 4,7% al 4,0% y el precio del cobre disminuye entre 10 y 20 centavos de dólar, es muy probable que Perú no alcance el crecimiento proyectado del 2,8%, pudiendo caer hasta un 2,3%», subrayó Velandia. En su análisis, enfatiza que Trump busca una política de aislamiento que prioriza el crecimiento interno bajo el lema de ‘primero Estados Unidos’.
Este escenario negativo estará intrínsecamente ligado a la salud de la economía china y a las políticas comerciales que imponga el gobierno republicano. En el contexto de las naciones más vulnerables a las propuestas comerciales de Trump, China ocupa el segundo lugar, justo detrás de México. Es relevante mencionar que, en términos de exportaciones, China representa el 33% de las exportaciones totales de Perú, lo que equivale a aproximadamente 24,000 millones de dólares hasta el tercer trimestre de 2024.
«Perú es uno de los países más expuestos a la economía china, lo que hace que su desempeño sea crucial para nuestra economía. Si bien hay desarrollos positivos, como la construcción del puerto de Chancay, cualquier desaceleración significativa en el crecimiento de China tendrá repercusiones directas en nuestra economía», advirtió Velandia.
A pesar de estos riesgos, Credicorp mantiene una perspectiva optimista sobre el crecimiento de Perú, apoyada por una inflación controlada y una política monetaria favorable gracias a las acciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Según Velandia, «Perú está disfrutando de una inflación que se mantiene dentro de la meta, por debajo del 2%. Este éxito en la contención de la inflación se refleja en el aumento del consumo de los hogares».
Vea también: Impacto del regreso de Trump: Las implicaciones para el comercio peruano y la economía regional
Un factor adicional que ha contribuido al desempeño positivo de la economía peruana es la recuperación de la confianza empresarial después de un 2023 complicado, marcado por múltiples crisis económicas que afectaron tanto a empresas como a familias. En el tercer trimestre de 2024, la inversión privada experimentó un aumento del 11%, excluyendo los sectores de construcción y minería.
Sin embargo, persisten desafíos estructurales como la informalidad y la inestabilidad política. Velandia enfatiza que el país necesita mantener tasas de crecimiento de al menos el 4% para cerrar brechas socioeconómicas y reducir la pobreza, que actualmente se sitúa en un 29%. A pesar de la estabilidad política relativa, las elecciones programadas para el próximo año podrían generar incertidumbre que afecte negativamente las decisiones de inversión.
Finalmente, Credicorp Capital anticipa un leve aumento en la inflación, que podría llegar al 2,5% hacia finales de año, junto con una posible reducción de la tasa de interés del BCRP al 4,25% en el segundo semestre, lo que podría estimular la economía. En cuanto al déficit fiscal, se proyecta que alcance un 2,6% para este año, lo que podría llevar al Gobierno a solicitar al Congreso una flexibilización de las metas fiscales, a pesar de las recientes mejoras en la recaudación fiscal y las utilidades de las empresas, en particular las del sector minero. Según Velandia, «esto sugiere que el cumplimiento de las metas fiscales podría verse amenazado, aunque existe la posibilidad de que se logre alcanzar nuevamente los objetivos en 2026».
Fuente: La República

