Con la asunción de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos por segunda vez, el panorama comercial de América Latina, y en particular el de Perú, se encuentra en un momento de incertidumbre y expectativa. Estados Unidos es uno de los socios comerciales más relevantes para Perú, y el regreso de Trump podría “deformar” el sistema comercial existente, generando cambios que repercutirán en diversas industrias y empresas peruanas con intereses en el mercado estadounidense. A continuación, se analizan algunas de las compañías peruanas que han hecho inversiones significativas en Estados Unidos y cómo podrían verse afectadas por esta nueva era política.
Una de las empresas más destacadas es Unión Andina de Cementos (Unacem), que ha realizado una inversión considerable al adquirir una planta en Tehachapi, California, por un monto de 317 millones de dólares en agosto de 2023. Esta adquisición se suma a su filial ya existente, Drake Cement en Arizona, y ha tenido un efecto inmediato en sus resultados. En los trimestres recientes, Unacem North America reportó incrementos significativos en sus despachos de cemento, con crecimientos del 96.4% y 105.7% en comparación con el año anterior, lo que demuestra una sólida penetración en el mercado estadounidense. La planta de Tehachapi contribuyó con 163,000 toneladas de cemento en el tercer trimestre, consolidando su presencia en una economía que podría experimentar cambios drásticos bajo la política de Trump.
En el sector de la belleza y moda, marcas peruanas como Belcorp y Yanbal han apostado por el mercado estadounidense. Belcorp, con sus marcas de lujo L’Bel, Ésika y Cyzone, estableció operaciones en Estados Unidos en 2005, mientras que Yanbal inició su trayectoria en 2016. Yanbal, que se especializa en alta joyería y bisutería, ha establecido un centro de investigación y desarrollo en Florida, donde se crean y prueban productos exclusivos. La estrategia de ambas empresas se centra en la venta directa y el modelo multinivel, lo que podría verse afectado por cualquier cambio en las regulaciones comerciales o en la política de importaciones bajo la administración de Trump.
El Grupo Inca también ha marcado su huella en el mercado estadounidense, enfocándose en expandir su marca Kuna. Según Alejandro Olazábal, gerente general de Incalpaca, la compañía planea crecer en el comercio minorista de aeropuertos y fortalecer su plataforma de comercio electrónico. La cercanía geográfica y los beneficios tributarios son factores que contribuyen a su éxito, y la demanda de productos de lujo hechos de alpaca y vicuña se mantiene estable, incluso en tiempos de crisis.
Por otro lado, la gastronomía peruana ha encontrado un espacio en Estados Unidos gracias a la labor del reconocido chef Gastón Acurio, quien ha llevado sus restaurantes como La Mar y Tanta al mercado estadounidense. Su proyecto más reciente, Jarana, situado en Aventura, Florida, destaca la rica herencia culinaria de Perú y refleja el potencial de la gastronomía peruana en el extranjero.
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Finalmente, es importante mencionar que el conglomerado agroindustrial Camposol también ha hecho sentir su presencia en el mercado estadounidense, exportando productos como espárragos, paltas, mangos y arándanos. Con oficinas comerciales en Estados Unidos, Camposol se posiciona como un actor clave en la cadena de suministro agrícola.
En conclusión, el retorno de Trump a la presidencia de Estados Unidos plantea un escenario de cambios e incertidumbres para las empresas peruanas con intereses en este mercado. Con la posibilidad de que las políticas comerciales se modifiquen, es esencial que las empresas peruanas continúen adaptándose y diversificando sus estrategias para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades en un entorno global en constante evolución.
Fuente: Gestión
