Una de las preguntas más recurrentes entre la población es: “¿Hasta cuándo durará el paro nacional?”. La respuesta se vuelve esencial para los ciudadanos, ya que la postura del gremio de transportistas podría influir en la duración de estos paros. Martín Valeriano, vocero de la Asociación Nacional de Integración de Transportistas (Anitra), ha declarado que este paracetamol no sería indefinido, pero sí estaría escalonado. “Acuérdense que el 12 de noviembre también habrá otro paro”, advirtió Valeriano, sugiriendo que la serie de interrupciones continuará mientras las demandas del gremio no se atiendan, específicamente en relación con la derogación de la Ley n.° 32108 y el archivo del proyecto de ley sobre terrorismo urbano.
El temor y la incertidumbre en la ciudadanía aumentan a medida que los transportistas han sido claros en su intención de continuar con sus protestas. Valeriano aseguró que su organización entiende la frustración de la población, pero enfatizó la necesidad de hacer oír las demandas ante un gobierno que consideran insensible a la crisis de delincuencia que afecta al país. En este sentido, ha declarado que no habrá un nuevo paro el 24 de octubre, lo que podría ofrecer un respiro temporal a los capitalinos.
Sin embargo, el gremio de transportistas ha indicado que han intentado comunicarse con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), pero las reuniones no han sido efectivas. Valeriano señaló que no se han realizado encuentros desde el pasado 10 de octubre, lo que ha contribuido a la desconfianza y el descontento entre los transportistas, quienes sienten que sus preocupaciones no están siendo atendidas adecuadamente.
A lo largo de Lima y Callao, la situación se complica, especialmente en zonas como Lima Norte, donde el impacto del paro es notable. El dirigente de Anitra también apuntó a que la extorsión por parte de grupos criminales se ha incrementado durante este período, lo que genera una mayor sensación de inseguridad entre los transportistas y sus familias. Valeriano expresó su decepción sobre el estado de emergencia implementado en varios distritos, señalando que, a su parecer, no ha tenido el efecto esperado y cuestionando la falta de presencia militar en las calles.
En el marco de la paralización, está previsto que aproximadamente 20,000 unidades de transporte público se detengan, lo que resulta en un alto impacto para los usuarios. Además, la convocatoria se ha extendido a otros gremios como empresarios de Gamarra, mototaxistas, taxistas, y organizaciones de bodegueros, entre otros, quienes también se sumarán a la protesta.
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Por último, la Coordinadora de Empresarios de Gamarra ha emitido un comunicado en el que hace un llamado al gobierno para que actúe frente a la creciente criminalidad, afirmando que sus protestas son justas y necesarias. La situación en Lima y Callao se presenta, por tanto, como un escenario delicado, donde las reacciones no solo de los transportistas, sino también de diversos sectores sociales, continuarán influyendo en la dinámica del transporte y la seguridad en la capital peruana.
Fuente: Infobae

