Tras el anuncio de que el ecosistema tecnológico OMNi ha tomado el control de Jüsto, la red de proveedores del supermercado digital ha reaccionado con una mezcla de alivio y cautela. Tras un mes de parálisis operativa, la prioridad de los socios comerciales se centra ahora en la liquidación de adeudos pendientes y el establecimiento de canales de comunicación directos con la nueva administración.
Proveedores de Jüsto exigen transparencia
El acuerdo, oficializado el pasado 13 de enero, marca el traspaso de acciones de la compañía fundada en 2019 por Ricardo Weder hacia las manos de OMNi, bajo la dirección de Moisés Chaves. La operación no solo busca reactivar el modelo de negocio «100% digital», sino que viene acompañada de una promesa de inversión de 100 millones de dólares durante su primer año de gestión.
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A través de un comunicado conjunto, ambas empresas aseguraron a sus socios que se llevará a cabo una revisión individualizada de cada cuenta:
«Nuestro equipo estará en contacto directo para revisar temas pendientes y determinar un plan de crecimiento en conjunto, ahora bajo el liderazgo de OMNi», sostiene la misiva enviada a los proveedores.
La voz de los proveedores: Entre la viabilidad y la transparencia
Para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) que integran el inventario de Jüsto, la reactivación es vista como una oportunidad crítica para recuperar carteras vencidas y dar continuidad a sus ventas.
Israel Rodríguez, responsable de ventas de Solhimex, destacó que este movimiento hace «más viable el cobro» y reafirma el potencial del mercado mexicano, aunque enfatizó la necesidad de una comunicación «transparente, clara y oportuna».
Por su parte, Andrea Rodríguez Acosta, cofundadora de Todo Marisco, calificó la noticia como positiva en principio, expresando su deseo de que esta nueva etapa se traduzca en un modelo de retail más competitivo e innovador.
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Restaurar la confianza
La tarea para OMNi no es menor. Además de la inyección de capital, el éxito de esta nueva etapa dependerá de su capacidad para restaurar la confianza en una cadena de suministro que fue golpeada por el cese de operaciones previo. La estrategia de Chaves deberá equilibrar la liquidación de pasivos heredados con el desarrollo de la infraestructura tecnológica necesaria para escalar un modelo que compite en un sector de márgenes estrechos y alta exigencia logística.
Con esta adquisición, el sector del comercio electrónico en México observa de cerca si el respaldo de un ecosistema tecnológico integral podrá finalmente rentabilizar el concepto de supermercado sin tiendas físicas, garantizando al mismo tiempo la salud financiera de sus aliados comerciales.
Fuente: El Economista


