NVIDIA y OpenAI han sellado una alianza estratégica con la que la gigante tecnológica invertirá hasta 100.000 millones de dólares en OpenAI. Esta inversión es parte de un acuerdo para impulsar la infraestructura de inteligencia artificial de OpenAI y permitirá la construcción de 10 gigavatios de nuevos centros de datos equipados con sistemas de NVIDIA.
El acuerdo, considerado «histórico» por ambas empresas, busca expandir la capacidad computacional de OpenAI para que pueda desarrollar y entrenar sus próximos modelos de IA. Se espera que la primera fase del proyecto comience en la segunda mitad de 2026.
NVIDIA invertirá hasta 100.000 millones de dólares en OpenAI
La relación entre NVIDIA y OpenAI no es nueva; comenzó en 2016 cuando el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, entregó el primer sistema DGX a OpenAI. Ahora, la colaboración se profundizará con el objetivo de optimizar tanto el software de OpenAI como el hardware de NVIDIA.
El cofundador de OpenAI, Greg Brockman, afirmó que la alianza les permitirá «ampliar las fronteras de la inteligencia». Por su parte, el CEO de OpenAI, Sam Altman, destacó que la infraestructura computacional será la base de la economía del futuro y que la tecnología que están desarrollando con NVIDIA empoderará a personas y empresas a gran escala.
Esta alianza complementa otros proyectos, como Stargate, en el que también participan empresas como Microsoft, Oracle y Arm, consolidando a NVIDIA y OpenAI como líderes en el desarrollo de la inteligencia artificial.
NVIDIA tiene una presencia creciente en México
NVIDIA tiene una presencia creciente en México, aunque su estrategia se enfoca más en el desarrollo de talento e infraestructura que en la manufactura directa de chips.
NVIDIA está impulsando la inversión en México a través de sus socios. La empresa de manufactura Foxconn, por ejemplo, está construyendo una planta en el estado de Jalisco para producir los «superchips» de NVIDIA, que son utilizados en aplicaciones de inteligencia artificial. Esta inversión convierte a México en un actor clave en la cadena de suministro de componentes avanzados.
Está aprovechando la tendencia del nearshoring para acercar la producción a sus mercados clave en Norteamérica. Esto no solo beneficia a la empresa al reducir costos logísticos, sino que también crea oportunidades para los proveedores mexicanos y fortalece la economía local.


