México tiene una oportunidad histórica para impulsar su desarrollo mediante el aprovechamiento del Nearshoring. La relocalización de inversiones desde Asia a América del Norte presenta un panorama favorable para el país, con un potencial de duplicar la Inversión Extranjera Directa (IED) en los próximos años.
Ventajas y desventajas para México:
- Mano de obra: México posee la ventaja de tener los salarios más bajos y la mano de obra menos especializada de Norteamérica, lo que ha atraído inversiones en la fase inicial del Nearshoring.
- Competencia: Estados Unidos, principal impulsor del Nearshoring, también se beneficia de la relocalización, siendo un competidor directo para México.
- Infraestructura: La falta de infraestructura en México, especialmente en generación, transmisión de energía, transporte y puertos, es el principal obstáculo para aprovechar al máximo el Nearshoring.
- Certeza jurídica: La reversión de las condiciones del mercado eléctrico y la falta de certidumbre jurídica para los inversionistas generan un clima poco favorable.
Comparación con Estados Unidos:
- Regiones como Texas y Arizona están invirtiendo en infraestructura y parques industriales para atraer inversiones del Nearshoring.
- La diferencia salarial entre México y Estados Unidos sigue siendo considerable, aunque el aumento de los salarios en México reduce esta ventaja.
- La disponibilidad de energía y la infraestructura logística son factores clave que pueden inclinar la balanza a favor de Estados Unidos.
México tiene una oportunidad histórica para impulsar su desarrollo
- Mejorar la infraestructura: Invertir en generación y transmisión de energía, transporte y puertos para garantizar condiciones óptimas de operación para las empresas.
- Brindar certeza jurídica: Asegurar un marco legal estable y confiable para los inversionistas.
- Desarrollar capital humano: Capacitar a la fuerza laboral para las necesidades más exigentes de las empresas que se relocalizan.
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En definitiva, el Nearshoring es una oportunidad histórica para México, pero requiere un esfuerzo conjunto del gobierno, el sector privado y la sociedad civil para convertirla en un éxito.

