El Gobierno de México ha presentado el programa estratégico “El Maíz es la Raíz”, una iniciativa integral con el objetivo de elevar la producción de maíz nativo en un 50% para el año 2030. Este plan no solo busca garantizar la soberanía alimentaria, sino también fortalecer los sistemas agroalimentarios comunitarios, reivindicando el papel de los pequeños productores como custodios de la biodiversidad y la riqueza genética del grano en el país.
La estrategia, presentada por María Luisa Albores, directora general de Alimentación para el Bienestar, está diseñada para impulsar la conservación, producción, transformación y comercialización del maíz nativo.
El programa comenzará su implementación en 2026 en siete estados del sureste mexicano (Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco) y se expandirá progresivamente hasta 2030, abarcando las ocho regiones agrícolas del país y beneficiando a cerca de 1.5 millones de pequeños productores.
El eje central del plan es la adopción de la producción agroecológica. Albores enfatizó que el principal limitante para incrementar el rendimiento no es de índole genética, sino agronómica, y que con la aplicación de técnicas básicas es posible triplicar la producción por hectárea.
México proyecta aumentar 50% la producción de maíz nativo para 2030
El plan se sustenta en el acompañamiento técnico especializado, el intercambio de saberes ancestrales y la promoción de la organización comunitaria. Un componente innovador es el sistema de relevo generacional, que integra a jóvenes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro para apoyar a grupos de cien campesinos en el manejo de los sistemas milperos.
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La presidenta Claudia Sheinbaum resaltó el enfoque colectivo del programa, destinado a rescatar la esencia organizativa del campo mexicano. Para facilitar la producción, se implementará un esquema de uso colectivo de maquinaria ligera adaptada a las necesidades regionales.
«Se van a comprar esos equipos especiales. No es uno para cada productor, sino un equipo de maquinaria para diez productores (…). De tal manera que sea algo colectivo, como es la historia de nuestro país, la organización colectiva”, detalló la mandataria.
Valor Agregado y Autoconsumo Garantizado
Más allá de la producción primaria, la estrategia busca asegurar el autoconsumo campesino y facilitar la generación de valor agregado a los excedentes. El plan contempla el apoyo a la transformación y venta directa del maíz nativo mediante la creación de cooperativas, mayoritariamente de mujeres campesinas.
Estas cooperativas se dedicarán a la gestión de negocios con sello de origen, como tortillerías, tostadas y totopos. El objetivo final es garantizar que la producción de la milpa no solo sirva para la alimentación de las familias, sino que también el excedente pueda ser comercializado a un precio justo, asegurando que todas las ganancias reviertan directamente en las comunidades productoras.
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Para 2026, la meta de cobertura es de 677,000 hectáreas, proyectando un incremento inicial del 20% en la producción local de maíz, lo que cimenta la base para alcanzar el objetivo estratégico del 50% de aumento hacia el final de la década, priorizando la preservación de la diversidad genética y la autonomía tecnológica.
Fuente: Alto Nivel


