El social commerce ha revolucionado las dinámicas de compra y venta para millones de usuarios, quienes aprovechan plataformas como Instagram, WhatsApp o Facebook para adquirir productos y servicios. Sin embargo, el periodo comprendido entre 2022 y junio de 2025 ha evidenciado un incremento alarmante en la tasa de robos y estafas digitales en esta modalidad, lo que subraya una preocupante falta de regulación en este segmento del comercio electrónico.
Crecimiento Exponencial del Delito en Redes Sociales
Más allá de su función como canales de comunicación, las redes sociales se han convertido en puntos de encuentro habituales para el intercambio de productos y la formalización de transacciones comerciales. Esta práctica, cada vez más recurrente, ha generado una problemática significativa. De acuerdo con la Subsecretaría de Inteligencia de Investigación Policial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la compraventa en estos canales ha derivado en 12,366 reportes por robo entre 2022 y junio de 2025. La cifra de arrestos en este periodo es mínima, con solo 32 criminales detenidos, lo que representa una tasa de aprehensión de apenas el 0.26%.
Si bien estas prácticas fraudulentas afectan a diversas categorías de productos y servicios, los datos institucionales revelan que, en lo que va de 2025, las estafas más frecuentes se han concentrado en:
- Electrónicos: Principalmente celulares, consolas y tabletas.
- Boletos para conciertos: Con fraudes y pagos realizados mediante transferencias bancarias.
- Paquetes vacacionales: Fraudes también ejecutados a través de transferencias.
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Modus Operandi de los Ciberdelincuentes
A pesar del continuo fortalecimiento de los protocolos de seguridad de las redes sociales, los usuarios están cada vez más expuestos a este tipo de fraudes en línea, principalmente porque los perpetradores demuestran una mayor agilidad y utilizan herramientas sofisticadas para lograr sus objetivos. La Policía Cibernética ha identificado que el modus operandi de los estafadores incluye el uso de documentos oficiales de personas previamente robadas, con el fin de avalar o dar validez a sus transacciones fraudulentas.
Asimismo, se ha observado un incremento significativo en los métodos de phishing (suplantación de identidad). Solo en 2024, las autoridades contabilizaron 3,060 reportes de phishing y 12 aprehensiones (0.25%). Aunque esta cifra no supera los 3,970 ataques reportados en 2023 (con 10 arrestos y la misma tasa de 0.25%), el persistente número de incidentes subraya la vigencia de esta amenaza.
Para contrarrestar este fenómeno en ascenso, las organizaciones cibernéticas instan a los internautas a adoptar medidas de precaución más estrictas y a desconfiar de perfiles con origen sospechoso. En caso de ser víctima de fraude, es crucial acercarse a los organismos correspondientes y presentar una denuncia formal para iniciar un proceso de investigación contra los estafadores.
México: Líder en Social Commerce, con un Desafío de Seguridad
La compraventa en redes sociales se ha consolidado como un hábito común entre los consumidores mexicanos, quienes exhiben un perfil altamente digital y multifacético. En México, aproximadamente el 51.2% de los compradores utilizan las redes sociales para sus adquisiciones, superando a economías más desarrolladas como Alemania y Japón, donde la adopción es considerablemente menor.
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Este cambio en los hábitos de consumo se debe, en gran medida, a la creciente popularidad de plataformas como TikTok e Instagram, que se han convertido en herramientas efectivas para las marcas al ofrecer una experiencia de compra más directa y personalizada. No obstante, este liderazgo en el social commerce viene acompañado del imperativo de reforzar la seguridad y la confianza en estos canales digitales para proteger a los usuarios.


