El panorama del retail en México es una prueba de fuego: ni la profunda tradición de las marcas nacionales ni la escala global de las multinacionales garantizan la permanencia. Las historias de Comercial Mexicana y Gigante –así como las de Superama, Carrefour, Kmart y Auchan– son el testimonio de cómo, en menos de dos décadas, el mercado de autoservicio se transformó en un campo de batalla implacable. Hoy, estos nombres sobreviven solo en la memoria de los consumidores mayores de 30 años, dejando atrás valiosas lecciones sobre flexibilidad y adaptación.
El Ocaso de un Símbolo: Comercial Mexicana
Nacida en 1930 como una tienda textil, Comercial Mexicana se convirtió en un pilar del autoservicio a partir de 1962. Su expansión fue meteórica: formatos innovadores como Mega, City Market, y Fresko, junto a la icónica campaña de Julio Regalado y la frase «¿Vas al súper o a La Comer?», la enraizaron en el imaginario colectivo.
Sin embargo, los problemas financieros latentes obligaron a una drástica reestructura. Después de vender su participación en Costco y deshacerse de Restaurantes California, la decisión final llegó en 2015: la venta de 143 tiendas a Soriana, incluyendo sus hipermercados. Aunque Soriana mantuvo la marca temporalmente, el gigante original dejó de existir.
¿Qué queda hoy? El remanente de la empresa se reorganizó como La Comer en 2016. Enfocada en segmentos de clase media y alta, esta cadena conserva el espíritu y los formatos premium como City Market, Fresko y Sumesa. Con 89 tiendas en operación, La Comer demostró resiliencia, logrando el mayor crecimiento proporcional en el ranking de Expansión en 2024.
El Adiós de Gigante, el Pionero
Gigante irrumpió en el mercado en 1962 con su primera tienda en Mixcoac. A lo largo de los años, no solo creció en el Valle de México, sino que se expandió nacionalmente con adquisiciones clave (Hemuda, Blanco, El Sardinero) y diversificó sus formatos (Bodega Gigante y Super Gigante). Su ambición la llevó a un hito en 1999: convertirse en la primera cadena mexicana de autoservicio en operar en Estados Unidos.
Pese a su trayectoria de 45 años, la historia de Gigante como supermercado terminó en 2007. Los problemas financieros condujeron a la venta de 205 tiendas a Soriana.
¿Su legado? El Grupo Gigante se reinventó por completo. Tras dejar el autoservicio, consolidó su presencia en otros sectores de retail: la cadena de restaurantes Toks, la división de office supplies con Office Depot, alianzas con marcas como Petco y Panda Express, y un fuerte crecimiento en el sector inmobiliario y de centros comerciales.
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Superama: De Tienda Premium de Barrio a Walmart Express
Nacida en 1965, Superama se estableció como el supermercado de barrio, enfocado en zonas residenciales y clientes de nivel socioeconómico medio y alto. Su propuesta era el surtido especializado, la oferta gourmet y una identidad de «cercanía». Consolidó su identidad premium bajo el paraguas de Grupo Cifra y, posteriormente, de Walmart.
A pesar de celebrar 50 años con más de 90 tiendas, su fin llegó en 2020. Walmart tomó la decisión estratégica de eliminar la marca Superama para transformarla en Walmart Express. Este nuevo formato prioriza los precios bajos, la conveniencia y los servicios omnicanal (pickup, entregas rápidas), en detrimento de la oferta gourmet y las marcas exclusivas que caracterizaban a Superama.
La transición, concluida en 2022, dejó un vacío en el nicho de supermercados de alta gama, que hoy es aprovechado por formatos como Selecto, City Market y Fresko.
Los Gigantes Mexicanos del Supermercado que se desvanecieron
El mercado mexicano no solo ha devorado a gigantes locales; también ha castigado la falta de adaptación de grandes multinacionales:
- Carrefour (1994-2005): El gigante francés de los hipermercados se asoció con Gigante, pero no logró hacer despegar su modelo. La fuerte competencia de Walmart, Cifra y Comercial Mexicana, sumada a problemas internos, lo obligó a vender sus 29 sucursales a Chedraui.
- Kmart (1994-1997): La cadena estadounidense de tiendas de descuento llegó con el ambicioso plan de abrir 50 tiendas, en alianza con Liverpool. Solo abrió cinco. Nunca se consolidó y terminó vendiendo sus unidades a Controladora Comercial Mexicana (que luego serían absorbidas por Soriana).
- Auchan (1997-2003): El otro gigante francés, aliado con Comercial Mexicana, destacó por sus amplias sucursales. Sin embargo, no pudo competir con los jugadores ya establecidos. En 2003, vendió todas sus tiendas a Comercial Mexicana.
La desaparición de estas cadenas subraya la dureza del autoservicio mexicano. Hoy, el sector exige una triada esencial: escala operativa, eficiencia logística y una capacidad de adaptación ultrarrápida a los hábitos del consumidor.
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Las experiencias de Carrefour, Kmart y Auchan demuestran que, en México, el entendimiento del territorio y el precio pesan más que el prestigio internacional. Los costos operativos altos y la falta de flexibilidad en sus formatos de hipermercado fueron fatales. En un mercado concentrado, la conclusión es ineludible: para sobrevivir, ni la tradición histórica ni la marca global son garantía de éxito.
Fuente: Expansion.mx



