El Black Friday 2025 marcó un nuevo capítulo en la dinámica del comercio minorista chileno. Entre el viernes 28 de noviembre y el lunes 1 de diciembre, 406 marcas pusieron a disposición de los consumidores miles de productos con descuentos, en lo que se consolida como uno de los eventos digitales más importantes del año. Más allá de las ofertas, este período cumple una doble función para las compañías: permitir la corrección de inventarios abultados y preparar el terreno para la temporada navideña, el período de ventas más relevante del año.
Este año, los retailers enfrentaron la particularidad de contar con mayores niveles de inventario que en diciembre de 2024, pero a la vez adoptaron una estrategia de menor actividad promocional, buscando equilibrar las ventas con la rentabilidad y la eficiencia logística. La gestión de stock se convirtió en un elemento central para garantizar que las operaciones no solo respondieran a la demanda, sino que también optimizaran el espacio en bodegas y centros de distribución.
Inventarios superiores y planificación estratégica
Los datos de los grandes retailers muestran un aumento significativo en los niveles de inventario respecto al año pasado. Falabella, por ejemplo, reportó $1.970.791 millones en inventarios en septiembre de 2025, lo que representa un incremento de 16,99% frente a diciembre de 2024. Según los estados financieros del tercer trimestre, sus filiales Tottus y Sodimac también evidenciaron menores niveles de promoción, gracias a una planificación más eficiente que redujo la antigüedad promedio de los productos en stock.
Por su parte, Cencosud, que opera en Chile con Jumbo, Santa Isabel, Easy y París, declaró inventarios por $1.865.064 millones, equivalente a 13,25% más que al cierre del año anterior. La firma enfatizó que estos niveles son adecuados para enfrentar la temporada navideña, ya que permiten abastecer la demanda sin recurrir a liquidaciones excesivas.
En el caso de Ripley Corp, los inventarios alcanzaron $488.199 millones, un aumento de 19,07% respecto al año anterior. La compañía destacó que esta mayor disponibilidad se gestionó de forma estratégica para minimizar el stock obsoleto, reduciéndolo en 0,4 puntos en Chile y 0,5 en Perú. Además, la firma optó por menor actividad promocional, priorizando la venta de productos que maximicen la rentabilidad durante el Black Friday y la Navidad.
Retailers enfocados en público C3D y sobrestock
Los minoristas orientados al público C3D —clase media y emergente— enfrentaron niveles de stock aún más elevados. ABC, resultado de la fusión de ABCDin y La Polar, registró $88.650 millones en inventarios en septiembre; Tricot llegó a $50.995 millones, mientras que Empresas Hites presentó $66.166 millones, un crecimiento de 41%, lo que indica un sobrestock significativo.
Según Pilar Lamana, socia fundadora de Go To Market y ex ejecutiva de Unilever, este escenario responde a la necesidad de los retailers de vehiculizar productos con mayor stock durante el Black Friday para mejorar la salud del inventario previo a la Navidad. “El cuarto trimestre representa alrededor del 35% de las ventas anuales y la Navidad juega un papel crucial. Sin embargo, es fundamental que los retailers vendan la mayor cantidad de productos a precio completo y no en liquidación”, explica Lamana.
La estrategia, agrega, consiste en aprovechar los eventos de comercio electrónico para eliminar excedentes y mantener el inventario de calidad, asegurando que la temporada navideña comience con productos atractivos, sin la presión de descuentos constantes.
Impacto en la logística y eficiencia operativa
El aumento de inventarios, aunque estratégico, también genera presiones logísticas importantes. Nicolás Kunstmann, cofundador de Drivin, firma tecnológica especializada en logística, señala que muchas compañías entraron en 2025 con más stock del deseado, debido a proyecciones de consumo más optimistas y a una actitud defensiva frente a la incertidumbre económica.
Este sobrestock, indica Kunstmann, no solo representa un desafío financiero, sino que también congestiona centros de distribución y bodegas, limitando la capacidad de respuesta ante picos de demanda durante el Black Friday. En este contexto, los eventos de comercio electrónico se transforman en una ventana crítica para destrabar inventarios, optimizar espacio y ganar eficiencia en la operación.
El especialista también destaca que la digitalización de la logística, especialmente en la última milla, ha sido un factor determinante para enfrentar los retos actuales. “La capacidad de planificar rutas de forma inteligente, ajustar la operación minuto a minuto y reaccionar en tiempo real ante cambios de demanda o tráfico se ha vuelto esencial”, afirma. Esto asegura que tanto grandes retailers como emprendedores puedan mantener una experiencia del cliente fluida, cumpliendo con expectativas de entrega rápida y trazabilidad de productos.
Menor presión promocional: estrategia para maximizar rentabilidad
Una característica del Black Friday 2025 fue que, pese a la mayor disponibilidad de inventario, las grandes cadenas adoptaron una estrategia de menor promoción, priorizando la venta a precio lleno en líneas seleccionadas. Esta práctica busca maximizar la rentabilidad y asegurar que los consumidores perciban valor en los productos ofrecidos, sin recurrir a descuentos agresivos que podrían afectar la percepción de la marca y la salud del inventario.
Lamana enfatiza que este enfoque es especialmente importante cuando se enfrenta la temporada navideña, ya que permite a los retailers iniciar la época más fuerte del año con stock fresco y de calidad. “El objetivo no es solo vender durante el evento, sino preparar el terreno para diciembre, cuando la demanda se concentra y los consumidores esperan productos disponibles y sin compromisos en calidad”, agrega.
Diferencias entre grandes cadenas y minoristas menores
Mientras los grandes retailers pudieron gestionar su inventario de manera planificada, los actores más pequeños enfrentaron mayores desafíos operativos. La combinación de proyecciones optimistas y el temor a desabastecerse llevó a mantener niveles de stock elevados, lo que generó congestión en bodegas y limitaciones en la capacidad de respuesta.
Según Kunstmann, esta situación evidencia la brecha tecnológica y de planificación logística entre las grandes cadenas y empresas de menor tamaño. “La eficiencia en la última milla y la capacidad de adaptación en tiempo real son elementos diferenciadores que impactan directamente en la experiencia de compra y en la rentabilidad”, comenta.
Vea también: Black Friday alcanzó ventas por US$426 millones en sus primeros 3 días
El Black Friday como herramienta estratégica
Más allá de ser un evento comercial masivo, el Black Friday funciona como una herramienta estratégica para la gestión de inventarios. Las compañías pueden:
- Eliminar excedentes de stock que podrían convertirse en obsolescencia.
- Probar estrategias de venta digital, evaluando demanda y comportamiento del consumidor.
- Optimizar la logística, liberando espacio en centros de distribución antes del peak navideño.
- Maximizar rentabilidad, enfocándose en productos de mayor margen y reduciendo la dependencia de descuentos agresivos.
Lamana sintetiza esta perspectiva: “El Black Friday debe ser visto como una oportunidad para mejorar la salud del inventario y enfrentar la temporada navideña con productos de calidad, evitando la liquidación excesiva”.
Perspectivas para 2026 y tendencias del retail
La experiencia de 2025 muestra que la planificación de inventarios, la digitalización logística y la estrategia de promoción equilibrada serán factores críticos para el desempeño del retail chileno en próximos años. Los retailers que puedan integrar estas prácticas estarán mejor posicionados para:
- Atender la demanda durante eventos especiales sin comprometer la experiencia del cliente.
- Mantener eficiencia en bodegas y centros de distribución, evitando congestión y sobrecostos.
- Ajustar operaciones en tiempo real ante cambios de demanda o imprevistos logísticos.
- Gestionar rentabilidad y percepción de marca, evitando descuentos que erosionen el valor percibido.
El Black Friday se consolida así como una prueba de fuego para la gestión de inventarios y logística de cada compañía, y su correcta ejecución puede marcar la diferencia en los resultados de la temporada navideña y del año completo.
Fuente: La Tercera



