La producción de maíz en México enfrenta un panorama complejo a 30 años de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC). De acuerdo con datos de la Central Campesina Independiente (CCI), los pequeños productores de maíz han experimentado una disminución significativa en sus hectáreas cultivadas y en su producción total, mientras que las importaciones de maíz han aumentado considerablemente.
Un desequilibrio en la balanza comercial
Entre 1995 y 2023, se redujo en 2,255 millones de hectáreas la superficie destinada al cultivo de maíz en México, y aunque la producción aumentó en 5.1 millones de toneladas durante el mismo periodo, este incremento resulta insuficiente para satisfacer la demanda interna. Por otro lado, las importaciones de maíz pasaron de 4.21 millones de toneladas en 2001 a casi 24 millones de toneladas en 2024, lo que representa un crecimiento exponencial y una dependencia cada vez mayor del maíz importado.
José Amadeo Hernández Barajas, presidente de la CCI, señaló que esta situación refleja una inequidad en el comercio para los productores mexicanos, quienes reciben una proporción muy baja del precio final del maíz debido a la competencia con las importaciones fuertemente subsidiadas.
El impacto del maíz transgénico y la sequía
La polémica en torno al maíz transgénico, la imposición de nuevos aranceles y los efectos de la sequía han agravado la situación de los productores mexicanos. El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) estima que las importaciones de maíz amarillo alcanzarán un nuevo récord en el ciclo 2023/24, con 22.3 millones de toneladas.
Por su parte, Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), prevé una menor oferta de maíz blanco en 2025 debido a la caída de la producción por sequía. Esta disminución en la oferta, combinada con la devaluación del peso mexicano, está provocando un aumento en los precios del maíz y de la tortilla.
El abandono del campo y la inseguridad
Otro factor que contribuye a la crisis del sector maíz es el abandono del campo por parte de las nuevas generaciones, debido a la falta de oportunidades y a la inseguridad. Además, el cobro de cuotas por parte del crimen organizado y la falta de inversión en la fertilidad del suelo agravan la situación de los productores.
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El desafío para México consiste en encontrar un equilibrio entre la soberanía alimentaria y las exigencias del mercado internacional. Los productores mexicanos demandan que el gobierno fortalezca los derechos establecidos en el T-MEC para proteger sus intereses y garantizar la seguridad alimentaria del país.
El impacto en el consumidor
El aumento en el precio del maíz y de la tortilla tiene un impacto directo en la economía de las familias mexicanas, especialmente en las de bajos ingresos. Expertos estiman que el precio de la tortilla podría alcanzar los 32 o 34 pesos por kilo en 2025, lo que representa un incremento significativo en comparación con años anteriores.
La producción de maíz en México enfrenta una crisis que requiere de soluciones urgentes y estructurales. El gobierno, los productores y los consumidores deben trabajar juntos para garantizar la sostenibilidad del sector y la seguridad alimentaria del país.

