Ante el inminente inicio de las conversaciones sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) ha hecho un llamado formal al gobierno mexicano para modernizar su esquema de impuestos sobre bebidas alcohólicas, alineándolo con el de sus principales socios comerciales.
La propuesta central de la CIVyL es transitar del modelo fiscal ad valorem (basado en el precio del producto) a un esquema ad quantum (basado en la cantidad de alcohol puro por bebida).
Panambí Garcés, directora general de la CIVyL, destacó que la mayoría de las economías de la OCDE, incluyendo EE. UU. y Canadá, ya utilizan el impuesto ad quantum. «Solo en casos de economías emergentes o que todavía no están bien desarrolladas el impuesto se calcula con base en el precio», señaló.
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Impacto en la Evasión Fiscal
Según la CIVyL, el actual esquema ad valorem es complejo y genera distorsiones, lo que provoca que un estimado del 42% del mercado total de bebidas alcohólicas no pague los impuestos correspondientes.
Garcés argumentó que, con el cambio propuesto, una bebida como el tequila pagaría el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en función de sus grados de alcohol. El esquema ad quantum no solo es más sencillo, sino que combatiría el mercado ilegal y reduciría la pérdida fiscal, que ascendió a 19,500 millones de pesos en 2024.
«El IEPS vigente… abre espacios para evasión y no logra desincentivar a los productos de bajo precio y alto contenido alcohólico, que son los más nocivos,» afirmó la directora.
La Industria como Pilar Recaudatorio
La industria de vinos y licores es considerada estratégica, ya que genera más de 155,000 empleos y aporta significativamente a las finanzas públicas. Tan solo en 2024, la recaudación por bebidas alcohólicas fue de 75,000 millones de pesos.
La CIVyL considera que una reforma fiscal en este sentido se alinea con el objetivo de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum de no crear nuevos impuestos, sino de buscar una mayor eficiencia recaudatoria, simplicidad administrativa y combate a la evasión.
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Se espera que la discusión para un posible cambio en la forma de cobro del IEPS se dé durante la propuesta del paquete fiscal de 2027. Mientras tanto, la industria mantendrá su estructura fiscal actual en 2026, enfrentando un 53% de IEPS, 16% de IVA, y un impuesto estatal adicional en 16 entidades.
Fuente: El Economista



