El ajuste en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ha emergido como el principal catalizador de la presión inflacionaria en México durante el arranque de 2026. Según los indicadores económicos más recientes, el incremento en la tributación aplicada a productos de consumo masivo, específicamente refrescos, bebidas saborizadas y cigarros, ha impactado directamente en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), complicando el panorama para las familias mexicanas en la denominada «cuesta de enero».
IEPS a refrescos y cigarros potencia inflación en México
La actualización de las cuotas del IEPS responde a un ajuste inflacionario anual previsto por la Secretaría de Hacienda. Sin embargo, este incremento se traslada de manera casi inmediata al precio final del consumidor. Al tratarse de productos con una demanda inelástica —especialmente en el caso de las bebidas azucaradas y el tabaco—, el incremento impositivo se refleja en un repunte de la inflación no subyacente, la cual agrupa a los bienes cuyos precios son más volátiles o están sujetos a decisiones administrativas.
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Impacto en el Consumo y la Canasta Básica
El encarecimiento de estos productos tiene un efecto cascada en la economía doméstica:
- Bebidas Saborizadas: El aumento afecta no solo el consumo individual, sino también los costos operativos de pequeños comercios y establecimientos de alimentos preparados.
- Cigarros: El ajuste fiscal busca desincentivar el consumo por motivos de salud pública, pero en el corto plazo, contribuye significativamente a la cifra inflacionaria mensual.
- Expectativas Inflacionarias: Este repunte inicial genera presión sobre otros productos de la canasta básica, ya que los comerciantes suelen ajustar precios de manera generalizada ante el aumento de sus costos logísticos y operativos.
Desafíos para la Política Monetaria
Para el Banco de México (Banxico), este impulso inflacionario derivado de factores fiscales representa un reto para el cumplimiento de las metas de inflación. Aunque el IEPS es una medida recaudatoria y extrafiscal, su peso en el gasto de los hogares mexicanos obliga a las autoridades a monitorear de cerca si este incremento se contagia al resto de los componentes de la inflación subyacente.
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El inicio de 2026 confirma que la política fiscal sigue siendo un determinante crítico en el costo de vida en México. El ajuste al IEPS en refrescos y cigarros no solo cumple una función recaudatoria, sino que se ha consolidado como el factor determinante del repunte inflacionario de enero. Para las empresas y consumidores, esto se traduce en la necesidad de una gestión financiera más rigurosa para absorber el incremento de precios sin comprometer la estabilidad del presupuesto anual.
Fuente: 24 Horas


