El auge de los autos eléctricos e híbridos en México responde a diversos factores. Entre ellos destaca el aumento en la oferta de modelos disponibles en el mercado.
La transición hacia una movilidad sustentable en México está experimentando un impulso significativo. Según datos combinados del INEGI y Statista 2025, el año 2024 cerró con la comercialización de 124,310 vehículos eléctricos e híbridos. Esta cifra no es menor, ya que representa un crecimiento interanual del 67.3%, lo que posiciona a México como un actor destacado en América Latina en la adopción de energías limpias aplicadas al sector transporte.
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Estas estadísticas confirman una evolución en el perfil del consumidor mexicano, quien prioriza cada vez más el ahorro energético, la eficiencia operativa y la consecuente disminución de emisiones contaminantes.
Si bien los vehículos híbridos convencionales (HEV) mantienen el liderazgo en volumen de ventas, los modelos completamente eléctricos (EV) mostraron la aceleración más notable en 2024, registrando un impresionante crecimiento del 71.4% en comparación con 2023. Este repunte es un indicio directo tanto de la expansión de la infraestructura de recarga como del esfuerzo de las marcas por introducir opciones más competitivas y accesibles. Las proyecciones de Statista indican que 2025 consolidará esta trayectoria con más de 88,000 unidades vendidas, asegurando una tendencia de crecimiento sostenido para el sector automotriz sustentable.
Factores que disparan la adopción de autos eléctricos e híbridos en México
El incremento exponencial en la demanda de autos eléctricos e híbridos en el país es multifactorial. Uno de los elementos clave es el aumento significativo en la oferta de modelos, con una competencia creciente entre fabricantes globales y nacionales que buscan captar a un consumidor más consciente de su impacto ambiental.
Adicionalmente, los incentivos gubernamentales, como exenciones fiscales y descuentos en el pago de tenencia o verificación vehicular en diversas entidades federativas, han jugado un papel facilitador.
Otro cambio crucial es la modificación en la percepción del consumidor: los vehículos eléctricos han dejado de ser considerados meramente un artículo de lujo para ser vistos como una inversión inteligente a largo plazo, especialmente ante la volatilidad y el aumento en los costos de los combustibles fósiles.
El Reto Pendiente: Consolidar la Infraestructura de Carga
El principal obstáculo para la masificación total de la movilidad eléctrica sigue siendo la infraestructura de carga. A pesar del crecimiento constante en el número de estaciones, persiste una notable disparidad entre la demanda de recarga y la disponibilidad de puntos de carga rápida de acceso público.
Actualmente, autoridades y fabricantes trabajan de manera coordinada para expandir la red eléctrica y asegurar el fortalecimiento de la cadena de suministro de baterías. El horizonte es claro: transformar la movilidad eléctrica en una alternativa viable para la mayoría de la población mexicana y no limitarla únicamente a los segmentos urbanos de alto poder adquisitivo.
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Con un crecimiento del 71.4% en vehículos eléctricos puros y el impulso constante de los híbridos, México se reafirma como uno de los líderes regionales en la transición energética del transporte, trazando el camino hacia un futuro automotriz más limpio y eficiente.
Fuente: Merca20.com


