El idilio de los consumidores mexicanos con los autos eléctricos parece haber entrado en una fase de enfriamiento. A pesar de que las ventas de unidades electrificadas (eléctricos, híbridos y de rango extendido) crecieron un 38.5% en 2025, la intención de compra para los próximos dos años ha sufrido un retroceso significativo, impactada por la incertidumbre geopolítica y los costos.
De acuerdo con el estudio Mobility Consumer Index 2025 de la consultora EY, el interés por abandonar los combustibles fósiles bajó del 43% registrado el año pasado a un 36% en la medición actual. En contraste, el apetito por los vehículos de combustión interna se disparó, con un 60% de los futuros compradores optando por motores tradicionales.
Consumidores mexicanos vuelven la mirada a los autos de gasolina
El cambio de tendencia no es casualidad. Según Carlos Zegarra, socio líder de movilidad de EY Latinoamérica, las tensiones comerciales globales están dictando el ritmo del mercado. La amenaza de aranceles más elevados y los posibles cuellos de botella en la cadena logística han hecho que el 40% de quienes planeaban comprar un eléctrico estén reconsiderando o posponiendo su decisión.
«El panorama político que estamos viendo a nivel global y regional impacta directamente en el bolsillo y la confianza del consumidor», señaló Zegarra en conferencia de prensa.
Este fenómeno de cautela es más acentuado en México que en sus socios del norte: mientras en el país el desinterés creció notablemente, en Estados Unidos y Canadá el freno en los planes de compra se limitó al 27% y 30%, respectivamente.
Aunque asociaciones como la EMA (que representa a gigantes como Tesla y BYD) celebran la comercialización de 96,636 unidades electrificadas en 2025, la realidad del mercado nacional sigue siendo dominada por el petróleo.
Cuota de mercado: Los autos eléctricos e híbridos apenas representaron el 6.3% del total de las 1.5 millones de unidades vendidas en México el año pasado.
El regreso del motor térmico: El interés por autos de combustión creció un 52% respecto al año previo, impulsado principalmente por la demanda de SUVs y Pick Ups.
¿Por qué el consumidor prefiere la gasolina?
Más allá de la política, existen razones prácticas que detienen la transición energética en México:
- Costo inicial: El precio de entrada de un eléctrico sigue siendo prohibitivo para gran parte de la clase media.
- Infraestructura y conducción: Los consumidores perciben que los motores de combustión se adecuan mejor a las condiciones geográficas y de infraestructura de carga del país.
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A pesar de este «enfriamiento» en el entusiasmo, los analistas de EY coinciden en que el margen de crecimiento sigue siendo amplio debido a la baja penetración actual. Sin embargo, el reto para 2026 será convencer a un comprador que, hoy por hoy, prefiere la seguridad de lo conocido frente a la incertidumbre del voltaje.
Fuente: El CEO


