El más reciente informe regional de Oxfam, titulado “Riqueza sin control, democracia en riesgo”, pone de manifiesto la profunda brecha de desigualdad que atraviesa el continente. En el caso específico de México, los datos revelan una concentración de capital que no solo es masiva, sino que muestra una preocupante falta de movilidad social en las altas esferas del poder económico.
México: El epicentro de las grandes fortunas
De los 109 milmillonarios registrados en América Latina y el Caribe, 22 son mexicanos. Estos individuos acumulan una riqueza conjunta de 219,000 millones de dólares, cifra que representa más de un tercio de la riqueza total de todos los magnates de la región.
Vea también: Nissan Mexicana consolida 17 años de liderazgo
Alexandra Haas, directora ejecutiva de Oxfam México, destaca una particularidad del sistema mexicano: mientras que en otros países las listas de magnates rotan con frecuencia, en México las fortunas son estáticas. «Si se mueven es para cambiar de nombre, pero no de apellido», señala Haas, subrayando el peso de las herencias en la consolidación de estos patrimonios.
20% de los megarricos de América Latina reside en México
El informe critica duramente las estructuras tributarias en América Latina, acusándolas de ser regresivas y de profundizar la desigualdad extrema:
- El trabajo vs. El capital: En la región, el trabajo se grava con tasas hasta tres veces más altas que las ganancias de capital.
- Impuestos al consumo: El 47% de la recaudación proviene del IVA y otros gravámenes al consumo, que impactan por igual a pobres y ricos, sin distinguir capacidad económica.
- La brecha contributiva: Mientras que el 50% de la población destina el 45% de sus ingresos a impuestos, el 1% más rico solo contribuye con una quinta parte de sus ingresos, protegiendo su riqueza acumulada.
El paraíso de las herencias
Uno de los puntos más críticos señalados por Oxfam es la ausencia de impuestos a la riqueza o a las herencias en México. Se estima que en los próximos 20 años, más del 62% de la riqueza de los milmillonarios de la región será heredada.
A pesar de ser uno de los países con mayor desigualdad histórica, México se mantiene como uno de los «peores recaudadores» de la zona, evitando gravar el patrimonio neto o las donaciones, a diferencia de otros países latinoamericanos que ya han implementado impuestos a la riqueza.
Vea también: OXXO se integra a la plataforma de Uber Eats en México
Oxfam concluye que esta estructura fiscal no es accidental, sino el resultado de presiones del poder económico sobre el político. A pesar de la llegada de gobiernos con agendas progresistas a la región, las políticas fiscales redistributivas han sido limitadas, manteniendo un sistema que desaprovecha su potencial para reducir la pobreza y blindar a las élites económicas.
Fuente: La Jornada



