En los últimos años, el negocio de las mascotas en Chile ha dejado de ser un nicho para transformarse en una de las industrias con mayor dinamismo dentro del retail. Según un catastro de la consultora Colliers, la cantidad de tiendas dedicadas a este rubro más que se duplicó en apenas cinco años, un fenómeno que refleja el cambio cultural en la forma en que las familias chilenas cuidan y consienten a sus animales de compañía.
En medio de este boom, una marca en particular ha logrado destacar y consolidarse como líder absoluto en número de locales: SuperZoo, la cadena impulsada por la familia Mulder, uno de los clanes empresariales más influyentes y acaudalados de Perú.
Desde su arribo al país, a fines de 2019, SuperZoo no ha hecho más que crecer. Hoy cuenta con 65 sucursales en funcionamiento, fácilmente reconocibles por su logotipo rojo con letras blancas. Y la historia detrás de esta expansión está ligada a un apellido que, durante tres generaciones, ha estado vinculado a grandes negocios en Latinoamérica y Europa.
SuperZoo: la nueva cara del retail de mascotas
La entrada de SuperZoo al mercado chileno marcó un antes y un después para la industria. De acuerdo con los registros de GPS Property, el total de superficie destinada a las tiendas de la cadena en Chile se sitúa entre 13.000 y 19.500 metros cuadrados, lo que la convierte en el jugador con mayor cobertura física del rubro.
Las tiendas no se limitan a la venta de alimentos y accesorios para animales. El modelo busca replicar un concepto integral que combina cercanía, experiencia de compra y servicios adicionales. En promedio, cada local varía entre 150 y 300 metros cuadrados, dependiendo de si se ubica dentro de un centro comercial –donde las superficies son más amplias– o en strip centers y avenidas de alto tráfico, donde se privilegia la conveniencia por sobre el tamaño.
El crecimiento de la marca no es casualidad, sino parte de un plan regional cuidadosamente estructurado por los primos Nicolás y Paul Mulder, quienes decidieron apostar al negocio de las mascotas después de consolidar la fortuna familiar en otro sector: la industria farmacéutica.
El origen de la fortuna Mulder
La historia de la familia Mulder en Perú comenzó en la década de 1940, cuando Frederic Mulder, patriarca del clan, se estableció en Lima y cofundó Química Suiza, empresa dedicada a la distribución de productos farmacéuticos.
Con el tiempo, aquella compañía se transformó en la base de un emporio conocido como Quicorp, que además de distribución incluía cadenas de farmacias como Mifarma. Gracias a este negocio, los Mulder se consolidaron como una de las familias más ricas de Perú, amasando un patrimonio que, según estimaciones de medios económicos, rozaba los 480 millones de dólares en 2024.
En 2018 dieron un golpe decisivo: la tercera generación vendió Química Suiza y Mifarma al conglomerado InRetail Perú por 583 millones de dólares, cifra que permitió a la familia diversificar su capital y abrir nuevos frentes de inversión.
De las farmacias a las mascotas: un cambio de rumbo estratégico
Tras la venta de Quicorp, los primos Nicolás y Paul Mulder identificaron en la industria de mascotas una oportunidad de largo plazo. Primero desarrollaron en Perú la marca SuperPet, que hoy cuenta con más de 44 locales en su país de origen. La experiencia fue positiva y les permitió validar un modelo escalable que combinaba tiendas físicas y presencia online.
Con el respaldo de su brazo de inversión, Emefin, con sede en Madrid, decidieron ampliar la apuesta. En 2019 concretaron la compra de Kipenzi, la principal cadena de retail de mascotas en España y Portugal, que en ese momento ya sumaba 130 tiendas, más de 60 clínicas veterinarias y 11 hospitales especializados. Kipenzi además contaba con presencia en Francia e Italia, lo que permitió a la familia dar un salto internacional y adquirir know-how en mercados desarrollados.
Ese mismo año cruzaron la cordillera y compraron Tiendapet.cl en Chile, operación que sirvió como plataforma para lanzar la marca SuperZoo, oficialmente bautizada en 2021. Desde entonces, el crecimiento ha sido vertiginoso: en apenas cuatro años triplicaron su volumen de operaciones y proyectan alcanzar 80 tiendas en Chile para 2026.
Una marca diseñada para crecer
SuperZoo se ha posicionado en Chile como una de las cadenas más visibles en el mercado de mascotas, gracias a una estrategia que combina:
- Expansión territorial agresiva: apertura de locales en regiones y zonas urbanas de alto flujo.
- Formato flexible: desde tiendas medianas en malls hasta locales compactos en strip centers.
- Branding reconocible: el logo rojo con letras blancas ha logrado instalarse en la mente del consumidor.
- Oferta integral: alimentos, accesorios, cuidado e incluso servicios complementarios asociados a la salud y bienestar animal.
La cadena ha sabido aprovechar un contexto favorable: la tenencia responsable de mascotas y el gasto asociado a ellas se ha convertido en una prioridad para muchas familias chilenas, incluso en épocas de desaceleración económica.
El boom del retail de mascotas en Chile
El crecimiento de SuperZoo no puede entenderse sin el contexto del mercado. En Chile, la cantidad de tiendas dedicadas al rubro se duplicó en cinco años, según Colliers. Factores como el aumento de hogares con perros y gatos, la humanización de las mascotas y el auge del comercio especializado impulsaron una demanda sostenida.
Este boom también ha transformado la percepción de los consumidores: hoy los animales de compañía son considerados parte de la familia, y sus cuidados incluyen alimentación premium, servicios médicos y accesorios especializados. En este escenario, cadenas como SuperZoo han encontrado terreno fértil para crecer y fidelizar clientes.
Presencia regional: de Perú a Europa pasando por Chile
Si bien el caso chileno ha sido emblemático por la rapidez de la expansión, los Mulder ya operan en varios frentes internacionales. Con SuperPet en Perú consolidado, y Kipenzi en Europa como ancla para el mercado ibérico, SuperZoo se convierte en el brazo chileno de un proyecto global que busca posicionarse como referente en el retail de mascotas.
La apuesta es clara: replicar en distintos países un modelo de tiendas medianas, con fuerte identidad de marca, atención especializada y un catálogo amplio. La diversificación entre Latinoamérica y Europa permite además mitigar riesgos y sostener el crecimiento en economías más estables mientras se fortalecen mercados emergentes.
Los planes a futuro
Los 65 locales actuales en Chile son solo una etapa dentro del plan de expansión. La meta es alcanzar las 80 sucursales en 2026, con foco en regiones donde el consumo de productos para mascotas aún está en proceso de maduración.
La marca también evalúa potenciar servicios complementarios vinculados a la salud animal, algo que ya ha implementado con éxito en Europa a través de Kipenzi. Clínicas, hospitales veterinarios y programas de fidelización podrían ser los próximos pasos para consolidar un ecosistema integral de productos y servicios.
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La familia Mulder ha demostrado su capacidad para reinventarse. De haber construido un imperio farmacéutico en Perú a conquistar el retail de mascotas en distintos continentes, su historia empresarial combina visión estratégica, capacidad de inversión y una clara lectura de las tendencias de consumo.
En Chile, su marca SuperZoo se ha convertido en sinónimo de crecimiento acelerado, transformándose en líder en apenas cinco años y marcando la pauta de hacia dónde se dirige el mercado. Con planes de expansión sostenida, presencia internacional y una demanda en auge, todo indica que los Mulder seguirán escribiendo capítulos importantes en la historia del retail chileno y regional.


