El sector de la patata en España afronta un momento de transformación profunda. Entre la caída del consumo en los hogares, la creciente presión de la competencia internacional y la necesidad de adaptarse a nuevas exigencias medioambientales, los productores españoles buscan respuestas. La próxima edición del Congreso de la Patata Nueva de España, que se celebrará este jueves 7 de mayo en La Rinconada (Sevilla), se presenta como el escenario ideal para debatir estos temas y trazar una hoja de ruta hacia el futuro.
Vea también: Turismo en España bate récords: 17,5 millones de visitantes
Un encuentro clave para el sector
Organizado por Asociafruit y FEPEX, el congreso llega a su séptima edición con el lema «Sostenibilidad, Orígenes y Mercado». La cita reunirá a productores, técnicos, representantes de la administración pública y actores de la distribución para abordar los grandes desafíos que marcan el presente y el futuro del cultivo de la patata en España.
Entre los temas más urgentes que se pondrán sobre la mesa destacan las restricciones en el uso de fitosanitarios, la competencia de países terceros como Egipto y el preocupante descenso del consumo en los hogares españoles. Todos estos factores están reconfigurando el mapa productivo y comercial de un cultivo que ha sido históricamente estratégico para la agricultura nacional.
La patata nueva temprana: un producto de referencia
Andalucía juega un papel protagonista en la producción de patata nueva temprana, con cerca de 10.000 hectáreas cultivadas, concentradas mayoritariamente en Sevilla. Se trata de un producto de alta calidad que se comercializa en fresco, sin procesos de conservación, lo que le otorga un valor diferencial en los mercados europeos.
Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la provincia de Sevilla cuenta con unas 5.200 hectáreas dedicadas a este cultivo. A estas se suman las producciones de Cádiz, Huelva, Málaga y Córdoba, completando así las 9.750 hectáreas del total andaluz. Junto con Murcia, Andalucía constituye la principal zona de producción temprana de España, siendo la primera en ofrecer volúmenes suficientes para abastecer tanto el mercado nacional como el europeo.
La orientación exportadora es una de las señas de identidad de este sector. En 2025, las exportaciones españolas de patata se situaron en 354.843 toneladas, concentradas mayoritariamente en patata temprana. Sin embargo, el panorama comercial no es sencillo. España es un país importador neto de patata, con compras al exterior que superan los 1,2 millones de toneladas, una cifra que presenta una tendencia creciente.
Francia se mantiene como el principal proveedor del mercado español, con 941.379 toneladas en 2025. No obstante, en los últimos años ha cobrado especial relevancia la entrada de producto procedente de países terceros, especialmente Egipto, que ya alcanzó las 38.998 toneladas importadas en el mismo periodo.
Evolución de la superficie y la producción
El sector de la patata en España ha vivido una fuerte contracción histórica. Desde 1990, la superficie de cultivo se ha reducido más de un 70%. Sin embargo, los datos más recientes invitan a un moderado optimismo. La superficie ha pasado de 59.219 hectáreas en 2023 a 60.947 hectáreas en 2024, y ha alcanzado las 66.660 hectáreas en 2025.
En cuanto a la producción, las cifras se mantienen relativamente estables. En 2023 se registraron 1.921.848 toneladas, en 2024 fueron 1.971.171 toneladas y en 2025 la producción alcanzó las 1.947.962 toneladas. Esta estabilidad productiva, a pesar de la reducción histórica de superficie, refleja una mejora en los rendimientos por hectárea y una apuesta por la eficiencia.
La Rinconada: epicentro del debate
El municipio sevillano de La Rinconada, anfitrión del congreso, se ha consolidado como uno de los principales polos productores de patata nueva temprana en España. Concentra una parte muy significativa de la actividad productiva y empresarial vinculada a este cultivo, siendo un referente dentro del sector andaluz.
La edición de este año cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de La Rinconada y la Diputación de Sevilla, así como con el patrocinio de Cajamar Caja Rural. Colaboran también la Junta de Andalucía, Gusto del Sur y empresas líderes del sector agroalimentario como Certis Belchim, Meijer Ibérica, FMC y Massó, que contribuyen a impulsar la modernización, la sostenibilidad y la proyección internacional de la patata nueva española.
Una asociación clave para el sector
Asociafruit, la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas, Frutos Secos y Flores y Plantas de Andalucía, representa a la práctica totalidad de los principales productos hortofrutícolas de la zona occidental de Andalucía. En el sector de la patata, la asociación agrupa a más del 90% de la exportación andaluza. Integrada en FEPEX, participa activamente en su Comité Sectorial de Patata, que reúne a las grandes zonas productoras del país y a las organizaciones que representan a los envasadores.
Vea también: Le Coq Sportif cierra su filial en España
Mirando hacia el futuro
El VII Congreso de la Patata Nueva de España llega en un momento crucial. La sostenibilidad, la competencia internacional y la evolución del consumo son tres frentes que requieren respuestas coordinadas y una visión estratégica compartida. La capacidad del sector para adaptarse a las nuevas exigencias ambientales, mantener su competitividad en los mercados internacionales y revertir la tendencia a la baja del consumo determinará su futuro.
La cita de La Rinconada no solo servirá para analizar los problemas, sino también para poner en valor el trabajo de los productores, la calidad del producto y las oportunidades que ofrece un mercado global cada vez más exigente. La patata nueva española tiene mucho que decir, y este congreso será el altavoz perfecto para que su voz se escuche con claridad.


