Zara, BBVA y Santander vuelven a colocarse en el centro del debate empresarial en 2026. Un año más, el ranking Kantar BrandZ vuelve a mostrar qué marcas concentran más confianza, reconocimiento y valor percibido por los consumidores, tomando como referencia la capitalización bursátil y la valoración aportada por las personas. Según los datos publicados, las 30 marcas españolas incluidas en el listado han alcanzado un hito: suman un valor total récord de 147.000 millones de dólares, alrededor de 126.864 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 27% en comparación con el ejercicio anterior.
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En este contexto, Zara mantiene el liderazgo y consolida una posición que ya acumula ocho años consecutivos, mientras que BBVA gana terreno con fuerza y Santander completa el podio. Pero el interés no se limita a las tres primeras. El informe también refleja un cambio de ritmo en varias industrias, especialmente en banca, moda y sectores más vinculados a los hábitos de consumo.
Zara vuelve a liderar el TOP 30 de Kantar BrandZ
Zara encabeza, por octavo año consecutivo, el TOP 30 de marcas españolas más valiosas. Su valor de marca se sitúa en 38.029 millones de dólares, equivalentes a 32.818,1 millones de euros. Además, el avance no es menor: la marca incrementa su valor un 12% respecto al año anterior.
¿Qué explica esta capacidad de permanencia en la primera posición? El ranking apunta a una combinación concreta de factores. Por un lado, su dominio dentro del sector de la moda y su autoridad como referente global. Por otro, su habilidad para ejecutar estrategias que se alinean con las expectativas del consumidor, algo clave en un entorno donde la sensibilidad a las tendencias y la rapidez de respuesta determinan el rendimiento de marca. Esa coherencia entre diferenciación, posicionamiento y una propuesta percibida como cercana es, en términos de valor de marca, el combustible que sostiene su liderazgo.
En la práctica, Zara no solo destaca por ser reconocible, sino por su capacidad para convertir ese reconocimiento en una relación estable con el público, reforzando tanto su impacto en precios como su percepción diferencial en el mercado.
BBVA escala al segundo puesto con un crecimiento muy marcado
En el segundo lugar del ranking aparece BBVA, que asciende en la clasificación después de aumentar de forma notable el valor de su marca. En 2026, BBVA alcanza 18.269 millones de dólares, lo que equivale a 15.761 millones de euros. Su crecimiento es especialmente relevante: el valor de marca se incrementa un 61% frente al año anterior.
Este salto se atribuye a una lectura estratégica que combina tradición y modernidad. BBVA logra proyectar una imagen que no se percibe como “solo financiera”, sino como una marca que evoluciona, se adapta y genera diferenciación. El propio informe destaca que, según los consumidores, es una de las empresas con mayor potencial para consolidarse en el futuro, un elemento decisivo para el valor de marca a medio y largo plazo.
Cuando una marca de banca demuestra capacidad de modernización sin perder identidad, suele consolidar confianza y reduce el riesgo reputacional. Y en un sector donde la credibilidad es un activo crítico, ese tipo de mejora se traduce de forma directa en crecimiento del valor percibido.
Santander cierra el podio con un salto del 80%
Santander completa el TOP 30 y ocupa el tercer puesto. La marca alcanza un valor de 16.598 millones de dólares, equivalentes a 14.319 millones de euros. El avance es amplio: su valor de marca se dispara un 80% en el último año.
El informe vincula este crecimiento con dos ejes. Primero, un propósito social sólido, algo que influye de manera creciente en cómo el público evalúa la utilidad y el impacto de las marcas. Segundo, una experiencia digital y cultural cada vez más relevante. Es decir, Santander no solo busca estar presente en el “mundo de la banca”, sino construir una relación con el usuario que va más allá del producto financiero, conectando con expectativas actuales sobre cercanía, utilidad y narrativa.
En términos de marca, esto suele reflejarse en dos dimensiones: la reputación (cómo se percibe) y la afinidad (por qué se elige y se recomienda). La combinación de ambas tiende a impulsar una mejora significativa del valor global.
Iberdrola y Movistar consolidan posiciones en el top
El cuarto puesto corresponde a Iberdrola, que mantiene su presencia entre las primeras posiciones con un valor de marca de 12.149 millones de dólares, aproximadamente 10.482 millones de euros. El crecimiento anual es del 30%, lo que confirma la fortaleza de la marca también en un sector donde la sostenibilidad y la confianza a largo plazo pesan mucho en la percepción del consumidor.
En el top 5 aparece Movistar, que pasa de la segunda a la quinta posición tras una caída del 21%. Su valor de marca se sitúa en 9.935 millones de dólares, equivalentes a 8.571 millones de euros. Este descenso no invalida su relevancia, pero sí indica que el mercado premia con fuerza a las marcas capaces de intensificar su propuesta y su conexión emocional con el público. En telecomunicaciones, la competencia es alta y la diferenciación exige consistencia.
La banca gana protagonismo dentro del ranking
Uno de los datos más llamativos de esta edición es el peso de las marcas de banca. En el TOP 30, nueve entidades financieras concentran un tercio del valor total del ranking. Dicho de otro modo: la banca no solo está presente, sino que se ha convertido en un pilar estructural del valor total de las marcas españolas más valiosas.
Este año, además, se observa movimiento en varias posiciones. Caixabank, situada en el puesto 7, registra uno de los incrementos más fuertes del ranking: el valor de marca sube un 94%, hasta alcanzar 6.669 millones de dólares, unos 5.777 millones de euros. También destaca Sabadell, que asciende una plaza hasta el 19 con una valoración de 1.164 millones de dólares, alrededor de 1.004 millones de euros.
Otras entidades refuerzan su presencia: Bankinter se posiciona en el 22, mientras que Abanca entra en el ranking en el puesto 24. Estas variaciones sugieren que la percepción del público está evolucionando rápido, y que las marcas que logran comunicar su transformación con claridad obtienen réditos en valor.
La moda española sigue liderando con múltiples marcas
Más allá de la banca, la moda española mantiene un papel clave en el rendimiento del ranking. Las seis marcas del sector presentes en Kantar BrandZ incrementan su valor conjunto un 11%, representando el 35% del valor total de la clasificación. Esto evidencia que la moda no solo tiene impacto cultural, sino un peso real en la economía de marca.
Inditex concentra especialmente la atención al liderar con cinco marcas de rápido crecimiento dentro del listado. En el ranking aparecen Zara (1), Bershka (10), Pull&Bear (11), Massimo Dutti (13) y Stradivarius (14). Este conjunto refleja una estrategia diversificada: diferentes estilos, distintos públicos, pero una misma capacidad de ejecución y reconocimiento global.
Mango, ubicada en el puesto 15, también brilla con un valor un 15% superior al del año anterior, superando los 2.110 millones de dólares, es decir, 1.820 millones de euros.
Por su parte, Mercadona se mantiene en el noveno puesto tras crecer un 30%, alcanzando 3.909 millones de dólares (3.372 millones de euros). El Corte Inglés consolida la posición 17, con 1.326 millones de dólares (1.144 millones de euros) y un aumento del 11%. Estos datos apuntan a que la fortaleza de marca también es relevante en alimentación y gran distribución, donde la experiencia de compra y la confianza sostienen la preferencia.
Nuevas entradas: Loewe, Abanca y Cupra
Entre los cambios y novedades, el ranking destaca la entrada de Loewe, que debuta por primera vez como la única marca de lujo española incluida en la lista. Se sitúa en el puesto 20 con un valor de marca de 1.077 millones de dólares, equivalentes a 929 millones de euros. Su inclusión muestra cómo las marcas de lujo españolas están ganando relevancia medible también en percepción y capitalización.
Abanca también aparece como novedad en el puesto 24, con un valor de marca de 830 millones de dólares (716 millones de euros). El informe señala que los consumidores la perciben como una marca disruptiva, lo que suele asociarse a renovación de imagen, propuesta diferencial y una narrativa con mayor claridad.
La automoción suma otro debut: Cupra entra en el puesto 27 con un valor de marca de 604 millones de dólares, es decir, 521 millones de euros. Su posicionamiento se interpreta como diferencial, algo esencial en un mercado donde el consumidor compara no solo prestaciones, sino también identidad, valores y experiencia.
Cambios en hábitos de consumo en bebidas sin alcohol
El ranking también recoge señales sobre cómo se transforman los hábitos de consumo en la categoría del alcohol. Cada vez gana más espacio la apuesta por alternativas sin alcohol o de baja graduación, conocidas como NoLo. Esta evolución está reconfigurando el mercado y afectando al desempeño de determinadas marcas.
En 2026, solo aparecen dos marcas españolas de cerveza dentro del listado: Mahou y Cruzcampo. Mahou pierde seis plazas hasta el 25, mientras que Cruzcampo baja del 23 al 30. Estos movimientos reflejan que, a medida que cambia el consumo, las marcas deben ajustar su estrategia para seguir siendo relevantes.
Si los consumidores se desplazan hacia opciones NoLo, las compañías necesitan anticipar la conversación y gestionar la salud de marca con más precisión. No se trata únicamente de lanzar productos alternativos, sino de construir campañas y experiencias que conecten con expectativas nuevas: personalización, propuesta más atractiva y coherencia con el momento cultural.
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Un 2026 de valor de marca: quién consolida y quién acelera
El mensaje general del TOP 30 es claro: las marcas que sostienen una promesa consistente y la convierten en experiencia tangible capturan valor. Zara demuestra que el liderazgo sostenido no depende de una sola tendencia, sino de un sistema de ejecución robusto. BBVA y Santander reflejan que la banca puede crecer con fuerza cuando combina transformación, propósito y una experiencia digital que el público reconoce como útil y moderna. Y, al mismo tiempo, la moda y otros sectores muestran que el crecimiento de valor se está repartiendo entre varias industrias, no solo en una.


