El sector del gran consumo en España está experimentando una etapa de crecimiento estable y positivo en 2025, consolidándose como uno de los motores fundamentales del tejido económico y comercial del país. Los datos del primer trimestre reflejan un incremento del 2,5% en volumen y un 6,3% en valor, consolidando la recuperación y expansión del sector en un contexto de transformación constante. Este escenario favorable se apoya en la evolución del mercado y en cambios demográficos que influirán claramente en las categorías de productos que dominarán en los próximos años, además de impulsar nuevas estrategias en retail y marketing.
Crecimiento y perspectivas del sector en 2025
Los analistas y empresas del gran consumo mantienen una visión optimista para el resto del año y de cara a futuro. Se estima que el crecimiento total del sector alcanzará un 4,5% en 2025, y continuará una senda positiva con un incremento cercano al 3,9% en 2026. Estas cifras reflejan la solidez del consumo interno, la recuperación de ciertos segmentos específicos y la respuesta del mercado a nuevos patrones de compra impulsados en parte por la digitalización y cambios en el comportamiento del consumidor.
Uno de los fenómenos que está ganando terreno es el aumento de la presencia y el peso de las marcas de distribuidor (marcas blancas), que continúan expandiéndose en los espacios de consumo cotidiano, desplazando en algunos casos a los productos de marca del fabricante. Esta tendencia responde a la búsqueda de competitividad en precios y a la adaptación a un entorno de consumo cada vez más digital y eficiente.
Demografía y su impacto en la demanda
Uno de los cambios más profundos que se perfilan para las próximas décadas es la transformación demográfica de España. Con proyecciones que indican que en 2054 aproximadamente el 30% de la población tendrá más de 65 años, y que uno de cada tres residentes será extranjero, el sector del gran consumo deberá adaptarse a nuevas necesidades y preferencias.
Este fenómeno demográfico impulsará un incremento en la demanda de productos específicos: conservas, vino, alimentos saludables, productos cosméticos faciales y para el cuidado personal, entre otros. Además, las estructuras familiares se modificarán, con hogares más pequeños, en su mayoría de uno o dos miembros, lo que afectará directamente los formatos de tienda y la variedad de surtido. La lógica de consumo también será diferente, priorizando la conveniencia, la personalización y las soluciones rápidas.
El retail del futuro: modelos urbanos y omnicanal
La transformación del retail será esencial para responder a estas nuevas dinámicas. Los modelos de proximidad en zonas urbanas ganarán protagonismo, con tiendas más pequeñas, ubicadas en lugares estratégicos, con un enfoque en la conveniencia y la experiencia del cliente. La digitalización de estos espacios será un factor clave para mejorar la eficiencia, gestionar inventarios y ofrecer servicios complementarios que enriquezcan la experiencia de compra.
Además, la tendencia hacia experiencias inmersivas y la integración de canales omnicanal se consolidará. La “compra líquida”, un concepto que fusiona lo digital y lo físico, permitirá a los consumidores tener una experiencia seamless, combinando plataformas online, tiendas físicas, apps y redes sociales en un ecosistema integrado. En este contexto, plataformas como TikTok, que ya muestran un crecimiento destacado en ecommerce, podrían llegar a representar cerca del 3% de las ventas online en España en los próximos años.
Sostenibilidad y tecnología como catalizadores del cambio
La sostenibilidad se ha establecido como un pilar fundamental para el crecimiento del gran consumo. La demanda de productos con certificaciones ambientales, impacto reducido y beneficios claros para la salud o el bienestar se intensifica, tanto en categorías tradicionales como en nuevas propuestas de valor. La conciencia ecológica será determinante para decidir qué productos adquirir, y las empresas que prioricen prácticas responsables ganarán competitividad.
Simultáneamente, la inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta diferenciadora para personalizar ofertas, predecir tendencias de demanda, optimizar la gestión de inventarios y crear experiencias de compra más inmersivas. El 54% de las empresas del sector ya están explorando las aplicaciones de IA, que en el futuro cercano marcará el paso hacia un retail más eficiente, adaptado y centrado en el cliente.
Entorno político y desafíos para el sector
A pesar del optimismo general, las empresas del gran consumo reconocen que existen desafíos relevantes que podrían afectar sus estrategias. La situación geopolítica, con potenciales tensiones y cambios en las políticas internacionales, puede impactar sobre la confianza del consumidor, la cadena de suministro y los costes operativos, especialmente en logística y aprovisionamiento.
Asimismo, la competencia sigue intensificándose, no solo entre marcas fabricantes y marcas de distribución, sino también debido a la presión de nuevos canales de venta y modelos de negocio digitales. La necesidad de responder rápidamente a los cambios en las demandas y expectativas del consumidor exige a las empresas una mayor agilidad y adaptabilidad en sus estrategias comerciales.
Digitalización y gestión de datos: clave del éxito
Una de las principales prioridades que destacan las empresas del sector es la consolidación de la digitalización y el aprovechamiento de datos del consumidor. La gestión eficaz de la información permitirá tomar decisiones más informadas, personalizar las ofertas y ofrecer una experiencia de compra más relevante y coherente, tanto online como offline.
El crecimiento del comercio electrónico en España continúa siendo una apuesta firme. Se estima que para 2025, entre un 1% y un 3% de las ventas del sector se realizará a través de canales digitales, con un 33% de las empresas anticipando un crecimiento discreto en sus ventas online. En este escenario, el desarrollo de estrategias omnicanal será imprescindible para mantener la competitividad, integrando tiendas físicas, plataformas digitales y centros de distribución en un único ecosistema.
La innovación y la reducción en lanzamientos
En cuanto a innovación, el sector del gran consumo apuesta por la prudencia. Se prevé un descenso en el ritmo de lanzamientos en muchas categorías, debido a la necesidad de ajustar los esfuerzos y recursos ante un entorno de incertidumbre económica y geopolítica. Aproximadamente un 47% de las empresas proyecta que habrá menos innovación en sus categorías en la segunda mitad de 2025, priorizando mejoras en productos existentes y optimización de los surtidos.
Este enfoque conservador también responde a la tendencia hacia opciones más básicas, con una tendencia firme hacia el “downtrading”, donde el consumidor prioriza productos más económicos y funcionales, impulsando el crecimiento de marcas de distribución en detrimento de las marcas premium. La evolución hacia opciones más asequibles será una de las principales líneas de acción en los próximos años.
Un sector en transición y con futuro prometedor
El sector del gran consumo en España en 2025 atraviesa un momento de cambio y oportunidades. Las perspectivas de crecimiento continúan siendo favorables, impulsadas por cambios en la demografía, avances tecnológicos, mayor conciencia ambiental y transformaciones en los canales de venta. Sin embargo, para aprovechar este impulso, las empresas deben afrontar desafíos relacionados con la competencia, la innovación prudente, la gestión eficiente de datos y la adaptación a nuevos formatos de tienda y experiencia del cliente.
El futuro del retail pasará por una combinación de modelos urbanos de proximidad, estrategias omnicanal, sostenibilidad e innovación tecnológica. La integración de la inteligencia artificial en diferentes ámbitos, junto con un enfoque centrado en el cliente, será esencial para diferenciarsi en un mercado cada vez más competitivo y en constante evolución.
Ver también: Tráfico en centros comerciales en 2025: más calles, menos compras
Por todo ello, el sector del gran consumo en España se presenta como un escenario lleno de retos, pero también de grandes oportunidades para aquellas compañías que sepan adaptarse a las nuevas realidades y necesidades del consumidor del siglo XXI.


