España mantiene su posición de liderazgo en las importaciones de aceite de oliva hacia Reino Unido, destacando tanto en volumen como en valor. Un informe de ICEX España Exportación e Inversiones revela que, en 2024, el país hispano representó una parte contundente de las compras británicas, subrayando el peso estratégico de las empresas españolas en un mercado ya maduro pero con margen de crecimiento.
Panorama general de 2024
- España acapara el grueso de las importaciones británicas de aceite de oliva: aproximadamente el 67,36%, frente a un 24,48% que corresponde a Italia. Grecia, por su parte, se ha consolidado como un actor emergente, con una cuota cercana al 6%.
- Este predominio español se mantiene a pesar de un entorno competitivo internacional intenso, inflación elevada en el segmento alimentario y un consumidor británico cada vez más exigente y sensible al precio.
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La relevancia de España se refuerza al observar la evolución en los últimos años: la cuota de mercado de España pasó del 59,42% en 2019 al 67,36% en 2024, fortaleciendo su liderazgo. Italia, por su parte, ha visto reducida su participación, del 29,24% en 2019 al 24,48% en 2024.
El mercado británico del aceite de oliva
Importación y consumo
- Reino Unido no produce una cantidad significativa de aceite de oliva y depende en gran medida de las importaciones. El consumo ha mostrado una dualidad: el valor del mercado crece gracias a la subida de precios, mientras que el volumen total de ventas ha disminuido, pasando de unas 85.000 toneladas en 2020 a alrededor de 62.000 toneladas en 2023.
- Este comportamiento refleja la presión sobre el poder adquisitivo de los consumidores y una creciente adaptación a formatos menores, a marcas blancas y a productos más económicos.
Aun así, el aceite de oliva mantiene su liderazgo entre los aceites vegetales consumidos en el país. En 2024, su cuota en valor fue del 40%, superando a aceites como el de girasol y el de colza.
Canales de distribución
La distribución británica de aceite de oliva se caracteriza por su alta concentración en el canal minorista, dominado por grandes cadenas como Tesco, Sainsbury’s, Asda y Waitrose. En este entorno, muchas marcas de distribución envasan aceite español bajo su propia etiqueta, lo que refuerza la posición de España como suministrador principal, aunque reduce la visibilidad de las marcas comerciales españolas en el lineal.
Paralelamente, el canal Horeca y el comercio electrónico ofrecen oportunidades para aceites diferenciados con valor añadido. Estos productos proceden de marcas españolas que destacan atributos como origen certificado, producción ecológica, DOP, formatos sostenibles o posicionamiento gourmet.
Factores de oportunidad y fortalezas
- Conocimiento y buena imagen del aceite de oliva español: la reputación del producto facilita la aceptación entre consumidores británicos y facilita la labor de las empresas exportadoras.
- Liderazgo en cuota de mercado y canales consolidados: la presencia de redes de distribución estables facilita el acceso al mercado británico.
- Conocimiento del consumidor británico sobre la cocina mediterránea: esta afinidad cultural favorece la demanda de productos españoles.
- Ventajas arancelarias tras el Brexit: el comercio entre España y Reino Unido se beneficia de un marco de libre comercio, gracias al Acuerdo de Comercio y Cooperación suscrito tras la salida del Reino Unido de la UE.
Desafíos y riesgos del mercado
- Alta concentración en retail: un reducido grupo de actores concentra gran parte del canal, lo que otorga un poder de negociación elevado a las grandes cadenas.
- Sensibilidad al precio del consumidor: la presión de precios sigue siendo un factor decisivo para la demanda.
- Incremento de costos y márgenes: las subidas de costes erosionan la rentabilidad de los importadores y distribuidores.
- Requisitos pos-Brexit: etiquetado, documentación sanitaria y declaraciones de origen exigen una adaptación continua para los exportadores.
Oportunidades para diferenciación
- El segmento Horeca y el comercio electrónico permite posicionar aceites con valor añadido: origen certificado, producción ecológica, Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), formatos sostenibles y propuestas gourmet.
- Las marcas españolas pueden fortalecer su presencia a través de embotellados de marca blanca en distribución y, simultáneamente, impulsar campañas de visibilidad de marca en canales especializados y mercados electrónicos.
Consideraciones estratégicas para exporters
- Mantener y expandir la presencia en retail mediante alianzas con cadenas de distribución y acuerdos de marca propia que garanticen visibilidad sin perder control sobre la identidad del producto.
- Potenciar la oferta diferenciada en Horeca y plataformas online con certificaciones de origen, calidad y sostenibilidad.
- Optimizar el etiquetado y la documentación para garantizar cumplimiento normativo y facilitar el flujo logístico post-Brexit.
- Aprovechar la percepción positiva del aceite de oliva español y su conexión con la cocina mediterránea para campañas de marca y educación del consumidor.
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El liderazgo de España en el mercado británico de aceite de oliva se mantiene sólido en 2024, sostenido por cuotas de mercado elevadas, una cadena de distribución consolidada y una demanda que, a pesar de la inflación y la presión de precios, continúa valorando la calidad y la procedencia del producto español. Grecia emerge como actor emergente, especialmente en exportaciones recientes, pero la posición dominante de España se ve respaldada por su conocimiento de mercado, su reputación y la estructura de distribución existente. En un entorno post-Brexit, la adaptación continua de las empresas españolas a regulaciones y requisitos logísticos será clave para sostener y ampliar este liderazgo.


