La afluencia a los centros comerciales en España mostró un impulso claro durante el mes de marzo de 2026. De acuerdo con el índice mensual publicado por Sensormatic Solutions, el número de visitas a estos espacios comerciales creció un 5,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este avance no solo consolida la tendencia de mejora observada en el inicio de ejercicio, sino que también eleva el dato acumulado en el conjunto del año hasta el 6,2%.
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Al analizar la evolución más amplia, el rendimiento del sector mantiene un tono positivo. Si se toma como referencia el periodo comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026 y se compara con los doce meses inmediatamente anteriores, el crecimiento acumulado alcanza el 3,7%. En otras palabras, la mejora no se limita a un efecto puntual, sino que se aprecia como una trayectoria sostenida en el tiempo, reforzando la percepción de una demanda comercial que resiste y se adapta a un entorno económico exigente.
España: el impulso de marzo y el acumulado anual al alza
El dato de marzo resulta especialmente relevante porque refleja continuidad en el comportamiento de los consumidores. En un escenario donde el coste de la cesta de la compra y la presión sobre los precios suelen condicionar el gasto, el aumento de la afluencia sugiere que muchos hogares han mantenido su intención de compra y de movilidad comercial.
La lectura del índice apunta, además, a que el rendimiento del centro comercial como formato continúa siendo atractivo. La visita a grandes superficies y espacios de comercio integrado ofrece una combinación de opciones que favorece la concentración de compras: variedad de marcas, restauración, ocio y servicios complementarios. En ese contexto, las visitas se convierten en un indicador de interés real por parte del público, no solo de una actividad ocasional.
De hecho, el acumulado anual queda en terreno positivo, con un 6,2% en España. Esto implica que, incluso considerando los meses anteriores, el sector mantiene un saldo favorable que sugiere una recuperación o, cuando menos, una mejora frente a periodos previos.
Portugal: caída en marzo, pero con crecimiento en el acumulado
En contraste con España, Portugal registró una evolución más contenida y con signo negativo durante marzo. Según los datos del mismo índice, la afluencia en los centros comerciales lusos descendió un 1,5% frente a marzo de 2025. Aunque este retroceso mensual puede interpretarse como un freno en la dinámica de visitas, el cuadro general no resulta tan negativo cuando se incorporan periodos más largos.
La comparación del acumulado anual en el mercado portugués se mantiene en positivo, con un incremento del 0,3%. Asimismo, en el cómputo de los últimos doce meses el crecimiento llega al 0,2%. Por tanto, Portugal muestra un comportamiento desigual: un mes con caída en la afluencia, pero sin que el acumulado pierda por completo su capacidad de crecimiento.
Esta diferencia entre el comportamiento mensual y la trayectoria anual es habitual cuando hay factores estacionales, variaciones en calendarios y cambios en la intensidad de la demanda. Por ello, aunque marzo haya sido menos favorable, la evolución de fondo sugiere que el sector no está en caída estructural, sino que atraviesa un ajuste dentro de una tendencia global más estable.
Precios e inflación: más presión, pero la afluencia no se rompe
Un punto clave para interpretar los resultados es el contexto económico. Los datos coinciden con un entorno de mayor presión sobre los precios en España. Las últimas cifras del INE sitúan el IPC de marzo en el 3,3%, un punto por encima del dato de febrero. El incremento se explica, en gran medida, por el encarecimiento de los carburantes.
Cuando los precios suben, los consumidores tienden a ajustar sus decisiones: reorganizan el presupuesto, priorizan determinados productos y alternan el momento de la compra. Por eso, es significativo que, aun con esa tensión inflacionaria, la afluencia a los centros comerciales en España se mantenga al alza.
El índice sugiere que el público sigue moviéndose a estos espacios, lo que puede atribuirse a varias razones. Una de ellas es la capacidad de atracción del centro comercial como “destino” multifuncional. Además del comercio, suelen concentrarse servicios, restauración y actividades de entretenimiento, lo que amplía el motivo de visita más allá de una compra puntual. Esta combinación puede amortiguar el impacto de la inflación y contribuir a sostener la movilidad comercial.
Lectura del dato: el efecto del calendario y la Semana Santa
Además del entorno de precios, el análisis de marzo debe contemplar el efecto del calendario. Ezequiel Durán, general manager de Traffic Insights Iberia en Sensormatic Solutions, subraya que el mes de marzo refleja un inicio de año que confirma la fortaleza del centro comercial. En su valoración, el dato es relevante porque el periodo analizado “solo recoge el fin de semana previo a la Semana Santa”, que en 2026 se concentraba en abril.
Esta matización es importante por una razón: la Semana Santa suele generar cambios en los patrones de consumo y de movilidad. Cuando la fecha se desplaza al mes siguiente, el impacto no se distribuye igual entre periodos. En consecuencia, el dato de marzo puede estar capturando una primera reacción previa a las vacaciones, mientras que el efecto más intenso podría verse reflejado en los próximos meses.
Qué implican los resultados para el sector retail
Los datos de España y Portugal ofrecen señales complementarias sobre el momento del retail físico. En España, el crecimiento de la afluencia apunta a una mayor tracción del centro comercial como formato, incluso frente a un escenario de inflación. Para tiendas y marcas, esto puede traducirse en oportunidades de captación, mejores expectativas de tráfico y una mayor capacidad para impulsar campañas en un canal que, aunque convive con el ecommerce, sigue demostrando capacidad de generar demanda.
En el caso portugués, la caída de marzo invita a vigilar la evolución de los siguientes meses y a observar si el comportamiento se normaliza o si se trata de un ajuste puntual. Aun así, el mantenimiento de resultados positivos en el acumulado sugiere que el sector no está atravesando una crisis general, sino que está experimentando variaciones que conviene contextualizar.
La relación entre el canal físico y el ecommerce
Aunque el artículo se centra en la afluencia a centros comerciales, el contexto de retail actual no puede separarse del ecommerce y de los servicios asociados al comercio electrónico. El consumidor combina cada vez más formatos: investiga online, compra en tienda cuando le resulta conveniente y, en ocasiones, completa la experiencia con servicios digitales o logísticos.
Por ello, el aumento de visitas en España puede entenderse también como un indicador de demanda que no desaparece, sino que se desplaza hacia experiencias físicas. Los centros comerciales pueden aprovechar ese flujo para reforzar la propuesta de valor: atención al cliente, experiencias de marca, disponibilidad inmediata y actividades que aportan contexto a la compra.
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Perspectivas a corto plazo
Con la Semana Santa concentrada en abril y el IPC marcando un nivel elevado para el mes, el siguiente tramo del año será determinante para confirmar si el impulso de marzo se consolida o si se produce una corrección. En España, el dato de crecimiento anual y el ritmo observado en los últimos doce meses invitan a pensar en continuidad. En Portugal, habrá que seguir de cerca si la caída mensual se revierte y cómo evoluciona el acumulado en los próximos registros.
En cualquier caso, los resultados muestran que el centro comercial sigue siendo un termómetro útil para medir el comportamiento del consumidor. La afluencia no solo refleja intención de compra, sino también el estado de ánimo del público, la capacidad de los espacios comerciales para generar atracción y la resiliencia del formato frente a las presiones del entorno económico.


