Un nuevo escenario para la ilusión, la Feria del Juguete transforma la Navidad bogotana, la Navidad en Bogotá adquiere un nuevo matiz en 2025 con la llegada de uno de los eventos más emblemáticos de la temporada decembrina a un escenario inédito. La tradicional Feria del Juguete, con más de dos décadas de historia, se instala por primera vez en las inmediaciones del complejo deportivo Nemesio Camacho El Campín, marcando un hito en su trayectoria y ampliando su alcance como punto de encuentro familiar, cultural y comercial.
Entre el 6 y el 24 de diciembre, la feria abre sus puertas todos los días desde las 9:00 de la mañana, con entrada gratuita, invitando a niños, padres y cuidadores a sumergirse en un universo donde el juego, la imaginación y la tradición navideña se convierten en protagonistas. Este traslado no solo responde a una decisión logística, sino a una apuesta por fortalecer la experiencia de los visitantes, garantizar mayor seguridad y ofrecer un espacio más amplio y accesible para uno de los eventos más queridos por las familias capitalinas.
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Un cuarto de siglo celebrando el juego
La Feria del Juguete cumple 25 años consolidándose como una de las vitrinas más importantes del juguete en Bogotá. A lo largo de su historia, ha sido testigo de la evolución de los gustos infantiles, del avance tecnológico y de los cambios en las dinámicas de consumo, sin perder su esencia: ser un lugar donde los niños pueden elegir sus regalos de Navidad de manera directa, tocarlos, explorarlos y dejar volar su imaginación.
Este aniversario simbólico encuentra un escenario acorde con su relevancia. El parqueadero norte del Nemesio Camacho se convierte en un espacio transformado, donde juguetes modernos y tradicionales conviven en armonía, recordando que el juego sigue siendo un lenguaje universal que une generaciones.
Un espacio seguro y pensado para la familia
Uno de los principales valores de esta edición es la creación de un entorno seguro, organizado y familiar, una prioridad tanto para los organizadores como para las autoridades y aliados del evento. La nueva ubicación ofrece amplias zonas de circulación, control de accesos y condiciones óptimas para que las familias disfruten de la feria con tranquilidad.
La feria opera durante 12 horas continuas, permitiendo que los visitantes se acerquen en diferentes momentos del día y recorran los pasillos sin prisa. Este formato facilita una experiencia relajada, donde la elección del juguete se convierte en un momento compartido entre padres e hijos, alejándose del estrés que suele caracterizar las compras de fin de año.
Un recorrido por la diversidad del juguete
Al ingresar a la feria, los visitantes se encuentran con un abanico de opciones que cubre todos los gustos, edades y presupuestos. Desde los juguetes más sencillos y clásicos hasta propuestas de última generación, la oferta refleja la diversidad del mercado juguetero colombiano.
Balones, muñecos, peluches, juegos de mesa y figuras tradicionales comparten espacio con carros a control remoto, pistas de gran formato, cuatrimotos eléctricas y juguetes tecnológicos que integran luces, sonidos y movimiento. Los precios, que inician desde los $5.000 pesos, permiten que un amplio espectro de familias pueda acceder a un regalo, reforzando el carácter inclusivo de la feria.
La experiencia de elegir, más allá de comprar
Uno de los objetivos centrales de la Feria del Juguete es recuperar la experiencia de elegir, una práctica que se ha ido perdiendo con el auge de las compras digitales. Aquí, los niños pueden ver, tocar y probar los juguetes, compararlos y decidir cuál despierta más su interés.
Esta dinámica tiene un valor simbólico profundo. Elegir un juguete no es solo una transacción; es un ejercicio de imaginación, autonomía y emoción. Para muchos adultos, la feria evoca recuerdos de infancia, cuando las compras navideñas eran también una aventura y una oportunidad para soñar.
Voces que construyen la feria
Para Luciano Camacho, coordinador del evento, la Feria del Juguete representa mucho más que un espacio comercial. Según explica, los visitantes encontrarán “un millón de alegrías para los niños”, gracias a la variedad y cantidad de productos disponibles.
Camacho destaca que esta es “la feria más bonita porque es la feria de la Navidad”, una afirmación que resume el espíritu del evento: celebrar la ilusión infantil, el encuentro familiar y la tradición. Su visión pone en el centro a los niños, reconociendo que el juguete sigue siendo, para muchos, el regalo más esperado del año.
Comerciantes con historia y tradición
La feria reúne a cerca de 100 comerciantes, entre los cuales se encuentran familias jugueteras que han participado durante tres generaciones. Este dato refleja la importancia del evento como plataforma de continuidad económica y cultural para pequeños y medianos empresarios del sector.
Para muchos de ellos, la Feria del Juguete no solo representa una oportunidad de ventas, sino un espacio de transmisión de saberes, donde el oficio juguetero se mantiene vivo y se adapta a los nuevos tiempos. La posibilidad de exhibir sus productos en un lugar de alta visibilidad como el Nemesio Camacho supone un impulso significativo para sus negocios.
Impacto económico y social
Más allá de la magia navideña, la Feria del Juguete tiene un impacto concreto en la economía local. La activación de este evento genera empleo temporal, dinamiza cadenas de suministro y fortalece el comercio formal durante una de las temporadas más importantes del año.
Además, la feria fomenta el consumo responsable y consciente, ofreciendo alternativas que se ajustan a distintos presupuestos y promoviendo el valor del juego como herramienta de desarrollo infantil. En este sentido, su impacto va más allá de las cifras y se extiende al bienestar social.
Juguetes antes que ropa: una tradición que persiste
Una de las frases que más se repite entre los visitantes resume la esencia del evento: “primero los juguetes y después la ropa”. Para muchas familias, el juguete sigue ocupando un lugar central en la celebración navideña, como símbolo de alegría, sorpresa y afecto.
Esta percepción se refleja en la diversidad de la oferta y en la respuesta del público, que encuentra en la feria un espacio donde esa tradición se mantiene viva. La Navidad, en este contexto, se construye alrededor del juego y de los momentos compartidos.
Un evento que se integra a la ciudad
Con su llegada al entorno del Nemesio Camacho, la Feria del Juguete se suma a la agenda de eventos que dinamizan el espacio público administrado por Sencia, entidad que apuesta por darle vida, color y significado a lugares emblemáticos de la ciudad.
Esta integración refuerza la idea de que los espacios urbanos pueden ser escenarios para la cultura, el entretenimiento y las tradiciones, más allá de su función original. El complejo deportivo se transforma así en un punto de encuentro navideño que amplía su relación con la ciudadanía.
Mejor accesibilidad y mayor tranquilidad
En ediciones anteriores, la feria se realizaba en zonas cercanas al centro de la ciudad. Si bien estos espacios tenían un valor histórico, también presentaban desafíos en términos de movilidad y seguridad. La nueva ubicación ofrece mejores condiciones de acceso, tanto en transporte público como privado, y una infraestructura más adecuada para eventos de gran afluencia.
Este cambio beneficia tanto a comerciantes como a visitantes, quienes pueden disfrutar de la feria en un entorno más cómodo y organizado, fortaleciendo la experiencia familiar.
Tradición e innovación de la mano
La edición 2025 de la Feria del Juguete demuestra que es posible combinar tradición e innovación. Mientras se conservan los valores esenciales del evento el juego, la familia, la Navidad, se incorporan nuevas dinámicas, productos y escenarios que responden a las expectativas actuales.
Esta capacidad de adaptación ha sido clave para que la feria se mantenga vigente durante 25 años y continúe siendo relevante para nuevas generaciones de niños y padres.
Un regalo para la ciudad
Celebrar la Navidad a través de la Feria del Juguete reafirma el compromiso de Sencia y de los organizadores con la construcción de experiencias positivas para Bogotá. El evento no solo ofrece un espacio de compra, sino un lugar para compartir, recordar y crear nuevas memorias.
La presencia de la feria en el Nemesio Camacho consolida al complejo como un espacio de encuentro ciudadano y amplía su oferta de actividades culturales y recreativas, fortaleciendo su vínculo con la comunidad.
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Una Navidad que se vive jugando
En definitiva, la Feria del Juguete 2025 invita a redescubrir la Navidad desde la perspectiva del juego. En un mundo cada vez más digital y acelerado, este evento propone una pausa para volver a lo esencial: la ilusión de los niños, la elección consciente de un regalo y el valor de compartir en familia.
Con entrada gratuita, una oferta diversa y un ambiente seguro, la feria se posiciona como uno de los planes imperdibles de la temporada decembrina en Bogotá, reafirmando que la magia de la Navidad sigue viva cuando se construye alrededor del juego y la imaginación.


