Radiografía del mercado farmacéutico colombiano, predilección por droguerías de barrio impulsa ventas de medicamentos respiratorios y bajo fórmula, un reciente análisis del mercado farmacéutico colombiano ha revelado una marcada preferencia por las droguerías de barrio como el principal canal de adquisición de medicamentos y otros productos para la salud por parte de los hogares del país. El informe de Coopidrogas, una cooperativa líder en la distribución de productos farmacéuticos en Colombia, arrojó datos significativos que evidencian cómo estos establecimientos de proximidad superan en popularidad a las grandes cadenas farmacéuticas, especialmente en la compra de medicamentos bajo fórmula médica, productos para el sistema respiratorio y analgésicos.
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El estudio de Coopidrogas señala que ocho de cada diez hogares colombianos optan por realizar sus compras de medicamentos y productos de salud en las droguerías de barrio, lo que representa una cuota de mercado considerablemente mayor en comparación con el 29% de los hogares que acuden a las grandes cadenas farmacéuticas. Esta predilección por los establecimientos de barrio se atribuye, en gran medida, a la atención personalizada que ofrecen, la relación de confianza que establecen con sus clientes, el conocimiento cercano de sus necesidades y su rol como orientadores en temas de salud.
El informe también destaca una tendencia al alza en el gasto promedio por visita a las farmacias. El ticket promedio de compra se duplicó entre 2021 y 2022, pasando de $15.730 a $28.502, lo que refleja un mayor nivel de desembolso por parte de los consumidores en cada transacción. Si bien el ticket promedio en las grandes cadenas es ligeramente superior, situándose en $29.649, el volumen de hogares que prefieren las droguerías de barrio les otorga una ventaja significativa en términos de ventas totales.
Productos Líderes en Ventas: Medicamentos con Fórmula, Respiratorios y Analgésicos a la Cabeza
El análisis de Coopidrogas identifica los medicamentos bajo fórmula médica como la categoría líder en ventas dentro de las farmacias colombianas, representando el 38,3% del total de las ventas y experimentando un crecimiento del 6,7% en el último año. Esta cifra subraya la importancia de las droguerías como dispensadores de medicamentos esenciales prescritos por profesionales de la salud.
En segundo lugar, se encuentran los productos para el sistema respiratorio, que representan el 8,5% de las ventas totales en farmacias y registraron una variación positiva del 5,2% en el último año. Esta categoría incluye medicamentos para el tratamiento de afecciones como la gripa, la tos, las alergias y otras enfermedades respiratorias, lo que refleja la prevalencia de estas dolencias en la población colombiana.
Los fármacos para el dolor ocupan el tercer lugar en el ranking de ventas, con una participación del 8,4% del total y un «alza notable» del 9,2% en los últimos doce meses, según el informe de Coopidrogas. Este incremento significativo en la demanda de analgésicos podría estar relacionado con diversos factores, como el estilo de vida, el estrés y las condiciones de salud prevalentes en la población.
Otras categorías importantes en el mercado farmacéutico colombiano incluyen los productos para la salud digestiva, que representan el 6,9% de las ventas y también reportaron un crecimiento, y las vitaminas y productos naturales, que alcanzan el 6,8% de las decisiones de compra de los consumidores y experimentaron un crecimiento del 8,6%.
Patrones de Consumo Estacional y Preferencias Geográficas
Coopidrogas señala que las tendencias de compra en el mercado farmacéutico colombiano no son estáticas y tienden a intensificarse en determinados momentos del año, especialmente durante las temporadas de cambio climático o de mayor circulación de virus, como se evidencia en los picos de consumo registrados en enero, julio y noviembre. Durante estos meses específicos, categorías como los productos respiratorios y digestivos experimentan un aumento significativo en la demanda, lo que sugiere una estrecha relación entre el entorno estacional y los patrones de salud de los colombianos.
En cuanto a la distribución geográfica del consumo, la capital colombiana, Bogotá, lidera el mercado de las droguerías de barrio con una participación del 20,4% del total nacional. Le sigue Medellín con un 6,2%, Cali con un 4%, Bucaramanga con un 2,4% y Barranquilla con un 2,1%. Estas cifras reflejan la concentración de la población y la actividad económica en las principales ciudades del país.
Cifras Generales del Mercado Farmacéutico Colombiano
El mercado farmacéutico en Colombia continúa mostrando una tendencia de expansión, según los datos recopilados por Coopidrogas. Durante el año pasado, se vendieron más de $10,7 billones de pesos colombianos en productos farmacéuticos, con un total de 458 millones de unidades distribuidas en todo el territorio nacional. Para el presente año, se espera un crecimiento del 5,3% en el valor del mercado, alcanzando un tamaño estimado de $11,3 billones de pesos colombianos. Coopidrogas proyecta que sus ventas aportarán hasta $4 billones a las cifras totales del mercado nacional.
El Valor Diferencial de las Droguerías de Barrio
El estudio de Coopidrogas enfatiza que el factor diferenciador clave de las droguerías de barrio radica en la atención personalizada que brindan a sus clientes. La relación de confianza que se establece entre el farmacéutico y el paciente, el conocimiento cercano de las necesidades individuales de cada cliente y el rol del farmacéutico como orientador en temas de salud son aspectos fundamentales que las distinguen de las grandes cadenas farmacéuticas, donde la atención suele ser menos personalizada.
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Desafíos y Adaptación en el Sector
A pesar de la clara preferencia de los consumidores por las droguerías de barrio, estos establecimientos también enfrentan diversos desafíos en el entorno actual del mercado farmacéutico. La competencia con las grandes cadenas y los formatos de bajo costo representa una presión constante, al igual que las crecientes exigencias en materia regulatoria. Además, la inflación y los cambios en los hábitos de consumo obligan a estos negocios a adaptarse y transformarse para mantener su competitividad.
En respuesta a estos desafíos, las droguerías de barrio en Colombia han iniciado un proceso gradual de modernización. Al igual que otros sectores de la economía, están adoptando la digitalización de procesos, optimizando la gestión de inventarios, implementando sistemas de pagos digitales y estableciendo presencia en las redes sociales para llegar a un público más amplio y adaptarse a las nuevas formas de interacción con los consumidores.

