Phishing en Colombia, riesgo máximo durante el Black Friday, el mes de noviembre, marcado por el Black Friday y la temporada de compras anticipadas de fin de año, se ha convertido en un periodo crítico para la ciberseguridad en Colombia. Los ciberdelincuentes han encontrado en estas fechas un terreno fértil para intensificar las campañas de suplantación de identidad, conocidas globalmente como phishing, un tipo de ataque basado en ingeniería social cuyo objetivo es engañar a los usuarios y obtener información personal, bancaria o credenciales de acceso.
De acuerdo con cifras recientes de ESET, este tipo de fraude representa ya el 32% de todos los incidentes de ciberseguridad reportados en el país, lo que posiciona a Colombia como uno de los países de la región más afectados por la suplantación digital. Además, siete de cada diez organizaciones del país han sido víctimas de algún tipo de ataque relacionado con ingeniería social o robo de identidad, lo que evidencia la gravedad del problema no solo a nivel de consumidores, sino también dentro del entorno empresarial.
El Black Friday intensifica estos riesgos, pues miles de usuarios realizan pagos digitales, buscan ofertas en diversas plataformas y actúan bajo presión por miedo a perder descuentos. Esa mezcla urgencia, volumen de transacciones y amplia oferta de promociones crea el contexto perfecto para que los estafadores multipliquen sus tácticas.
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Un escenario propicio para el fraude digital
Las campañas de phishing utilizan técnicas de manipulación psicológica y suplantación para convencer al usuario de que está en contacto con entidades reales: bancos, comercios conocidos, plataformas de pago o incluso servicios de mensajería. Estos mensajes, enviados por correo electrónico, SMS, WhatsApp o llamadas telefónicas, incluyen enlaces que redirigen a páginas falsas o solicitan información que permite a los delincuentes apropiarse de claves, números de tarjeta o datos personales.
Durante el Black Friday, estas tácticas aumentan con mayor rapidez. Según datos de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), en 2024 el ticket promedio superó los $400.000, lo que confirma que la fecha es altamente rentable tanto para los comercios como para quienes buscan cometer fraude. Las promociones agresivas, los anuncios de última hora y la constante avalancha de mensajes crean un ambiente donde es más fácil engañar al usuario desprevenido.
Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA una compañía especializada en identidad digital y ciberseguridad advierte que los cibercriminales conocen bien este comportamiento. Para ellos, la inmediatez es un recurso clave. “La urgencia es la herramienta favorita del delincuente digital. Si un enlace promete algo demasiado bueno, casi siempre se trata de una estafa”, explica. Esta lógica se repite cada temporada: cuanto más alta es la presión por comprar, mayor es la vulnerabilidad.
El spoofing, una táctica que se dispara durante la temporada
Entre las técnicas más peligrosas destaca el spoofing, una modalidad en la que los delincuentes falsifican la identidad visual y los canales de comunicación de marcas, bancos, comercios o incluso instituciones públicas. Esta técnica incluye desde logotipos idénticos hasta URLs falsas con mínimas variaciones que pasan desapercibidas para la mayoría de los usuarios.
Durante el Black Friday, el spoofing se intensifica debido a tres factores principales:
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Mayor número de correos entre comercios y usuarios, lo que hace más fácil infiltrar mensajes fraudulentos entre comunicaciones legítimas.
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Incremento de transacciones digitales, que aumenta el interés de los estafadores en dirigir ataques masivos.
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Fuerte presencia de promociones, lo que genera menor disposición del usuario para verificar la legitimidad de los enlaces.
Estos elementos hacen que el fraude digital sea más frecuente, más sofisticado y más difícil de detectar.
La vulnerabilidad de consumidores y empresas
El problema del phishing no afecta únicamente a los compradores. Las organizaciones también se encuentran en riesgo por la actividad de sus empleados, quienes pueden descargar archivos maliciosos o facilitar información sensible creyendo que responden a una solicitud interna. Por eso, el Black Friday se convierte en un reto para todas las áreas: seguridad informática, comercio electrónico, servicio al cliente y ventas.
Según los datos más recientes, 7 de cada 10 empresas en Colombia han sido víctimas de ataques digitales. Y aunque muchas han implementado programas de prevención, otras aún tienen limitaciones en infraestructura, protocolos de validación o educación digital. En este contexto, OlimpIA insiste en que la seguridad debe ser una prioridad tanto para usuarios como para comercios, especialmente cuando miles de transacciones se realizan en lapsos cortos de tiempo.
El rol del comprador: entre la urgencia y el riesgo
Para los usuarios, la tentación de las ofertas suele ser más fuerte que el impulso de verificar la legitimidad de un enlace. Esta mezcla de emoción y rapidez es exactamente lo que aprovechan los estafadores.
Durante el Black Friday 2025, expertos en ciberseguridad han observado un incremento en enlaces fraudulentos promovidos a través de:
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Mensajes SMS que prometen “ofertas únicas” o “cupones exclusivos”.
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Correos masivos que replican el diseño de tiendas reconocidas.
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Publicaciones en redes sociales con imágenes de promociones inventadas.
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Llamadas telefónicas que solicitan información “para confirmar un pago”.
El éxito de estos fraudes radica en su apariencia de legitimidad y en la capacidad de los atacantes para generar urgencia.
Cinco recomendaciones clave para evitar caer en estafas
Frente a este panorama, y buscando fortalecer la educación digital de los usuarios, Simbad Ceballos comparte cinco recomendaciones esenciales para protegerse durante la temporada de compras:
1. Verificar de manera directa la autenticidad del sitio web
Nunca ingresar a una tienda por un enlace enviado mediante SMS, correo o redes sociales. En su lugar, es preferible escribir la URL manualmente en el navegador o buscarla directamente en Google. Esta práctica reduce significativamente la probabilidad de caer en un sitio fraudulento.
2. Utilizar redes seguras al realizar pagos
Las conexiones públicas cafeterías, centros comerciales o aeropuertos son terreno ideal para interceptar datos. Para pagos digitales, siempre se debe preferir la red móvil personal o el WiFi del hogar.
3. Desconfiar de ofertas exageradas
Los descuentos irreales, los mensajes cargados de urgencia o las promociones que desaparecen en minutos suelen ser indicadores claros de potencial fraude. Si parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo sea.
4. Optar por métodos de pago confiables
Plataformas como PSE, PayPal o pasarelas verificadas añaden capas de seguridad. Nunca se debe compartir información bancaria en enlaces desconocidos ni instalar aplicaciones no oficiales que soliciten permisos excesivos.
5. Activar mecanismos robustos de validación de identidad
La autenticación en dos pasos, los códigos OTP y la biometría (huella o rostro) son herramientas esenciales para evitar accesos no autorizados, incluso si un atacante obtiene alguna credencial.
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La seguridad como parte esencial de la experiencia de compra
La recomendación final de OlimpIA es clara: “La compra más inteligente es la compra segura”. Con buenas prácticas de prevención y tecnologías de validación de identidad, los consumidores pueden disfrutar de los beneficios del Black Friday sin comprometer sus datos personales ni su estabilidad financiera.
A medida que el comercio electrónico sigue creciendo en Colombia, la ciberseguridad se convierte en un componente indispensable de la experiencia del usuario. Esta temporada de descuentos no solo pone a prueba las ofertas de los comercios, sino también la capacidad de los consumidores para identificar riesgos, proteger su información y actuar con precaución.


