Pagos digitales seguros, la guía clave para el regreso a clases, el regreso a clases ya no solo se vive en los colegios y universidades, sino también en los entornos digitales. Uniformes, libros, matrículas, transporte, cursos complementarios y plataformas educativas se pagan, cada vez más, a través de canales electrónicos. En Colombia, esta transformación avanza a un ritmo acelerado y plantea un reto claro: cómo proteger la información y el dinero en medio de un mayor volumen de pagos digitales.
Las cifras confirman esta realidad. Entre 2020 y 2024, las transacciones realizadas mediante billeteras digitales crecieron cerca de 120 %, y durante 2025 el país superó los 40 millones de transacciones mensuales, de acuerdo con datos de la Superintendencia Financiera. Este crecimiento, impulsado por la comodidad y rapidez de los pagos en línea, se intensifica en temporadas como el inicio del año escolar, cuando las familias concentran múltiples compras en cortos periodos de tiempo.
Sin embargo, el aumento del uso de pagos digitales también trae consigo un riesgo creciente: el fraude electrónico. Por esta razón, expertos y empresas del ecosistema financiero hacen un llamado a reforzar hábitos de seguridad y a adoptar prácticas responsables que permitan aprovechar la tecnología sin exponerse a pérdidas económicas.
Vea también: Unicentro Bogotá acelera su transición energética
Un ecosistema digital cada vez más presente en la educación
En los últimos años, la educación en Colombia ha experimentado una profunda digitalización. Plataformas de gestión académica, pagos en línea para matrículas, compras de materiales educativos por comercio electrónico y suscripciones a contenidos digitales se han convertido en parte de la rutina de padres, estudiantes y docentes.
Este contexto ha hecho que los pagos asociados a la educación ya no sean transacciones esporádicas, sino operaciones recurrentes, muchas de ellas realizadas desde dispositivos móviles. De acuerdo con expertos del sector financiero, este cambio exige una mayor conciencia sobre la seguridad digital, especialmente entre usuarios que aún están en proceso de adaptación a estas herramientas.
Empresas como Evertec, que impulsa el comercio electrónico en Latinoamérica y el Caribe a través de su plataforma Placetopay, trabajan de manera articulada con comercios y entidades financieras para fortalecer la seguridad de las transacciones. El objetivo es ofrecer experiencias de pago ágiles, confiables y alineadas con las mejores prácticas internacionales.
Temporadas de alto consumo, mayor exposición al fraude
El regreso a clases se caracteriza por un aumento significativo en el volumen de pagos digitales. Esta concentración de transacciones no pasa desapercibida para los ciberdelincuentes, que suelen intensificar sus intentos de fraude en momentos de alta actividad comercial.
Según el Estudio de Percepción y Comportamiento frente al Fraude 2025, elaborado por DataCrédito Experian, el 36,6 % de los colombianos afirma haber sido víctima directa de fraude digital en el último año. Esta cifra refleja no solo el crecimiento de las amenazas, sino también la necesidad de reforzar la educación financiera y digital de los usuarios.
A esto se suma que, de acuerdo con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), durante 2024 cerca de 250.000 personas en el país fueron afectadas por fraudes tecnológicos, concentrándose la mayoría de los incidentes en productos financieros como cuentas de ahorro, tarjetas de crédito y billeteras digitales.
La seguridad no depende solo de la tecnología
Si bien las plataformas de pago y las entidades financieras invierten constantemente en infraestructura de seguridad, la protección de las transacciones digitales no depende únicamente de sistemas avanzados. Los hábitos de los usuarios juegan un papel fundamental.
Así lo explica Juliana Grajales, gerente general de Evertec Placetopay en Colombia, quien destaca que la prevención comienza antes de hacer clic en el botón de pagar.
“En temporadas como el regreso a clases, cuando se incrementa el volumen de pagos digitales relacionados con educación y consumo familiar, también aumenta el riesgo de fraude. Adoptar medidas simples pero efectivas puede marcar la diferencia. Verificar el comercio, revisar la información que se comparte y activar las alertas de seguridad son acciones clave para protegerse”, señala la directiva.
Bajo esta premisa, expertos del sector recomiendan seguir una guía práctica que permita a las familias realizar sus pagos con mayor tranquilidad.
Paso 1: Revisar cada pago con atención
El primer nivel de protección comienza con una acción básica, pero muchas veces subestimada: revisar cuidadosamente la información antes de confirmar un pago.
Antes de autorizar cualquier transacción, es fundamental:
-
Verificar que el monto total corresponda exactamente al valor de la compra.
-
Confirmar que la página web o aplicación pertenezca al comercio oficial, revisando la URL y asegurándose de que cuente con el protocolo de seguridad “https” y el ícono del candado.
-
Guardar o descargar los comprobantes digitales de cada transacción, ya sea en correo electrónico, aplicaciones bancarias o capturas de pantalla.
Además, revisar periódicamente los movimientos bancarios y extractos permite detectar cargos no reconocidos de forma oportuna. En caso de encontrar alguna irregularidad, la recomendación es reportarla de inmediato a la entidad financiera o a la pasarela de pagos utilizada.
Este hábito resulta especialmente importante durante el regreso a clases, cuando se realizan múltiples pagos en pocos días y es más fácil pasar por alto detalles que luego pueden convertirse en un problema.
Paso 2: Confirmar siempre el canal de pago
El segundo paso clave consiste en verificar el canal antes de ingresar cualquier información financiera. Muchos fraudes se originan en páginas falsas que imitan a comercios reconocidos o en enlaces enviados por mensajes de texto, correos electrónicos o redes sociales.
Para reducir este riesgo, los expertos recomiendan:
-
Escribir directamente la dirección del comercio en el navegador, en lugar de acceder desde enlaces externos.
-
Confirmar que el dominio corresponda exactamente al nombre oficial del establecimiento o institución educativa.
-
Evitar realizar pagos desde redes WiFi públicas, como las de cafés, aeropuertos o centros comerciales.
-
Desconfiar de mensajes que presionen para pagar “de inmediato” o que ofrezcan descuentos poco creíbles.
Estas precauciones cobran especial relevancia en el contexto educativo, donde circulan múltiples comunicaciones relacionadas con pagos de matrículas, listas escolares y actividades extracurriculares.
Paso 3: Activar capas adicionales de seguridad
El tercer pilar de la protección digital es el uso de herramientas de seguridad complementarias, disponibles hoy en la mayoría de bancos y billeteras digitales.
Entre las más recomendadas se encuentran:
-
Autenticación en dos pasos, mediante códigos enviados por SMS, tokens físicos o aplicaciones de autenticación.
-
Alertas y notificaciones de movimientos en tiempo real, que permiten detectar de inmediato cualquier transacción inusual.
-
Límites de monto diario para compras y transferencias, ajustables desde las aplicaciones financieras.
Estas herramientas no solo ayudan a prevenir el fraude, sino que permiten reaccionar con rapidez en caso de que ocurra un movimiento sospechoso.
Asimismo, es importante recordar que ninguna entidad financiera solicita claves, códigos o información personal por llamadas, mensajes o correos electrónicos. Ante cualquier contacto de este tipo, la recomendación es no responder y reportar el intento de fraude.
Qué hacer si surge un problema con un pago
En caso de enfrentar un inconveniente con una transacción digital, el primer paso debe ser contactar directamente al comercio donde se realizó la compra, utilizando únicamente sus canales oficiales.
Seguir instrucciones de terceros o responder a mensajes no verificados puede agravar la situación. Posteriormente, si el problema persiste, se debe informar a la entidad financiera o a la pasarela de pagos, que cuentan con protocolos para investigar y gestionar estos casos.
La rapidez en la respuesta es clave para minimizar impactos y aumentar las probabilidades de recuperación.
Vea también: Decathlon consolida su crecimiento en Colombia y acelera su expansión hacia 2030
Educación digital: un aprendizaje que también vuelve a clase
Así como los estudiantes regresan a las aulas, el inicio del año es una oportunidad para que las familias refuercen su educación digital y financiera. Comprender cómo funcionan los pagos electrónicos, conocer los riesgos y adoptar buenas prácticas es tan importante como elegir los útiles escolares adecuados.
En un entorno donde la tecnología seguirá ganando protagonismo en la educación y el consumo, la combinación de plataformas seguras y usuarios informados se convierte en el mejor aliado para una experiencia de pago confiable.
El regreso a clases de 2026 confirma que los pagos digitales llegaron para quedarse. Hacerlos de forma segura no es una opción, sino una responsabilidad compartida entre empresas, entidades financieras y ciudadanos.


