La guerra digital del ecommerce, el comercio electrónico colombiano vive uno de sus momentos de mayor expansión. En apenas tres años, el país logró consolidarse como el tercer mercado más importante de ecommerce en América Latina, impulsado por el crecimiento de los pagos digitales, la adopción masiva de canales online y el aumento de consumidores conectados.
Las cifras muestran la magnitud del fenómeno. Solo en 2024, el ecommerce colombiano cerró con un volumen cercano a los 52.000 millones de dólares y las proyecciones indican que para 2027 podría alcanzar los 81.000 millones de dólares, manteniendo un crecimiento anual compuesto del 16 %.
Bogotá concentra actualmente el 46 % de las transacciones online del país, seguida por Antioquia con el 22 % y Valle del Cauca con el 13 %.
Sin embargo, el mismo crecimiento que fortaleció el ecosistema digital colombiano también abrió una nueva ventana para las redes de fraude electrónico, que hoy operan con niveles de sofisticación sin precedentes.
Los delincuentes ya no dependen únicamente de métodos tradicionales como robo de tarjetas o phishing básico. Ahora utilizan bots automatizados, identidades sintéticas creadas mediante inteligencia artificial y ataques coordinados capaces de ejecutarse en milisegundos.
En este nuevo entorno, la pregunta para las empresas dejó de ser si serán atacadas y pasó a centrarse en qué tan preparadas están para defenderse.
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El fraude digital entra en una nueva etapa
La firma especializada Koin, considerada una de las mayores redes latinoamericanas de prevención de fraude basada en inteligencia artificial, presentó un análisis sobre el estado actual del fraude digital en Colombia y el impacto que está teniendo sobre el comercio electrónico.
El informe advierte que las herramientas tradicionales de prevención ya no son suficientes para enfrentar ataques cada vez más automatizados y sofisticados.
Con más de 13 años de operación regional, Koin procesa anualmente más de cuatro millones de transacciones por un volumen superior a 12.000 millones de dólares en TPV, una escala que alimenta continuamente sus modelos de inteligencia artificial y fortalece sus capacidades de detección.
La compañía sostiene que el escenario actual puede resumirse en una nueva lógica: inteligencia artificial contra inteligencia artificial.
Mientras los comercios utilizan algoritmos para identificar riesgos y validar operaciones, los delincuentes también emplean modelos generativos para construir identidades falsas, automatizar fraudes y probar miles de combinaciones de ataque cada minuto.
Las reglas tradicionales ya no funcionan
Según el informe, uno de los principales problemas es que muchos ecommerce siguen dependiendo de sistemas construidos con reglas estáticas y revisiones manuales.
Durante años, estos modelos funcionaron razonablemente bien para detectar operaciones sospechosas. Sin embargo, la velocidad y complejidad del fraude actual terminó por desbordarlos.
El Chief Fraud Officer de Koin, Dieter Spangenberg, aseguró que defenderse hoy con reglas escritas manualmente es insuficiente frente a ataques automatizados impulsados por inteligencia artificial.
El ejecutivo explicó que el verdadero costo para los comercios no es únicamente el fraude consumado, sino también los llamados falsos positivos: operaciones legítimas rechazadas erróneamente por sistemas mal calibrados.
Según la compañía, hasta el 40 % de los clientes afectados por rechazos equivocados no vuelve a comprar en una tienda online.
Eso significa que muchas empresas pierden ingresos y deterioran la experiencia del usuario incluso cuando intentan protegerse.
Los ataques funcionan a velocidad industrial
Uno de los factores que más preocupa al sector es la velocidad con la que operan actualmente las redes de fraude.
Durante temporadas de alto tráfico como Hot Sale, Black Friday o Navidad, el volumen transaccional se multiplica y los ataques digitales aumentan de manera agresiva.
El informe señala que entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre, cerca del 7,1 % de todas las transacciones de retail registran comportamientos sospechosos de fraude, alcanzando su pico máximo el 1 de diciembre.
La situación se vuelve aún más crítica en Colombia debido al impacto de la prima salarial de diciembre, período donde aumenta el consumo y se disparan las compras digitales.
Koin advierte que ningún equipo humano ni sistema tradicional basado en reglas puede reaccionar con suficiente rapidez frente a ataques que se ejecutan en milisegundos y prueban miles de combinaciones automáticamente.
El fraude con identidades sintéticas crece de forma explosiva
Uno de los fenómenos más preocupantes identificados por el informe es el crecimiento acelerado del fraude de identidad sintética.
Este tipo de ataque combina datos reales con información falsa generada mediante inteligencia artificial para crear perfiles fraudulentos extremadamente difíciles de detectar.
En Colombia, el fraude de identidad sintética creció 153 % interanual dentro del ecommerce.
Al mismo tiempo, los ataques relacionados con transferencias electrónicas ACH aumentaron 113 %.
La sofisticación de estos modelos permite evadir listas negras, superar controles básicos de validación y engañar motores tradicionales de prevención de fraude.
Los delincuentes utilizan inteligencia artificial generativa para construir identidades convincentes, automatizar procesos de ataque y adaptar rápidamente sus estrategias frente a nuevos mecanismos de defensa.
El costo oculto de bloquear clientes legítimos
Aunque el fraude representa una amenaza económica importante, Koin asegura que muchas empresas enfrentan un problema adicional igual de grave: el exceso de rechazos erróneos.
Cuando los sistemas antifraude están mal calibrados, terminan bloqueando compras legítimas por considerarlas sospechosas.
Según el informe, algunas plataformas llegan a rechazar hasta el 6 % de las transacciones reales del mercado.
El impacto va mucho más allá de la venta perdida.
Los consumidores afectados suelen abandonar la tienda, desconfiar de la plataforma y migrar hacia competidores con experiencias de compra más fluidas.
Para los ecommerce, esto significa pérdida de ingresos, deterioro reputacional y reducción de fidelización.
Koin sostiene que el equilibrio entre seguridad y experiencia del usuario se convirtió en uno de los mayores desafíos estratégicos para el comercio electrónico moderno.
Phishing y suplantación dominan las estafas
Entre los fraudes más frecuentes en Colombia, las estafas relacionadas con compras online y phishing encabezan la lista.
Los delincuentes utilizan correos electrónicos, mensajes falsos y páginas fraudulentas para suplantar bancos, empresas, redes sociales u organismos públicos con el fin de obtener información financiera o credenciales de acceso.
Este tipo de ataques representa actualmente el 34,5 % de los casos reportados en el país.
Le siguen los hackeos y enlaces maliciosos con el 26,7 %, mientras que el uso indebido de tarjetas de crédito alcanza el 14 %.
La suplantación de identidad representa otro 12,6 % y los préstamos solicitados a nombre de terceros concentran cerca del 8,5 %.
La diversificación de modalidades demuestra que el fraude digital se volvió un ecosistema complejo donde los atacantes combinan múltiples técnicas simultáneamente.
El fraude puede costar hasta el 1,9 % de los ingresos
Desde la experiencia regional de Koin, el fraude online puede representar hasta el 1,9 % de los ingresos totales de una tienda virtual.
La cifra incluye tanto pérdidas directas por fraude consumado como costos relacionados con prevención, contracargos y operaciones de validación.
No obstante, la compañía asegura que los clientes que operan con su arquitectura basada en inteligencia artificial registran tasas de fraude cercanas al 0,10 % y niveles de rechazo de apenas 1,3 %.
La diferencia evidencia cómo la calidad de los modelos de inteligencia artificial se convirtió en un factor decisivo dentro del ecommerce.
Para muchas empresas, reducir falsos positivos y mejorar precisión ya es tan importante como detener ataques fraudulentos.
Videojuegos y turismo: sectores bajo presión
Aunque el retail continúa siendo uno de los sectores más afectados, otras industrias comienzan a mostrar incrementos preocupantes en intentos de fraude.
Uno de los segmentos con mayor crecimiento es el de videojuegos.
El informe revela que esta industria concentra el 13,5 % de los intentos sospechosos y registra un crecimiento interanual del 28 %.
El turismo también aparece como uno de los sectores bajo mayor presión, especialmente durante temporadas vacacionales como junio y julio, cuando aumentan considerablemente los valores de los tiquetes y reservas.
Los delincuentes suelen enfocarse en operaciones de alto valor económico, donde el impacto financiero puede ser mucho más significativo.
Los pequeños comercios enfrentan mayores dificultades
De acuerdo con Dieter Spangenberg, muchos grandes ecommerce ya entienden que las tasas de fraude cercanas al 1 % no deberían considerarse normales.
Sin embargo, pequeñas y medianas empresas continúan enfrentando enormes barreras para acceder a tecnología antifraude avanzada.
Uno de los principales problemas es el costo de implementación y la falta de conocimiento especializado.
Muchos negocios pequeños siguen utilizando sistemas básicos o procesos manuales que no están preparados para enfrentar ataques automatizados impulsados por inteligencia artificial.
Spangenberg aseguró que el problema ya no es únicamente tecnológico, sino también cultural y de acceso a información.
Inteligencia artificial contra inteligencia artificial
Para Koin, el futuro de la prevención del fraude depende directamente de la capacidad de las empresas para utilizar inteligencia artificial de manera eficiente.
La compañía sostiene que los ecommerce necesitan plataformas capaces de analizar millones de variables en tiempo real, identificar patrones anómalos y distinguir rápidamente entre compradores legítimos y atacantes.
A diferencia de los sistemas tradicionales basados en reglas fijas, los modelos de inteligencia artificial aprenden continuamente a partir de nuevas transacciones y evolucionan junto con las amenazas.
Esto permite reaccionar mucho más rápido frente a nuevas modalidades de fraude.
La empresa asegura que la inteligencia artificial no solo reduce pérdidas financieras, sino que también rescata ventas legítimas que antes eran bloqueadas erróneamente.
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El ecommerce entra en una nueva etapa competitiva
Con más de 350 empleados, operaciones en Brasil, México, Argentina y Colombia y una facturación cercana a los 50 millones de dólares, Koin se posiciona como una de las mayores redes de prevención de fraude basadas en inteligencia artificial de América Latina.
La compañía afirma que sus clientes operan con tasas de fraude 27 veces menores que el promedio regional y logran incrementos de hasta 540 % en retorno sobre la inversión gracias a la reducción de pérdidas y recuperación de ventas legítimas.
El crecimiento del ecommerce colombiano muestra que las oportunidades digitales continúan expandiéndose rápidamente. Sin embargo, también deja claro que la seguridad ya no puede entenderse como un componente secundario.
En un escenario donde los delincuentes utilizan inteligencia artificial, automatización y análisis avanzado de datos, las empresas necesitan responder con herramientas igualmente sofisticadas.
La prevención del fraude dejó de ser únicamente un asunto operativo para convertirse en una ventaja competitiva crítica dentro de la economía digital.


