Familia Santo Domingo expande su imperio con negocio hotelero en Colombia, conocida históricamente por su liderazgo empresarial en Colombia y su diversificación internacional, ha iniciado una nueva etapa estratégica en el país que va más allá de su tradicional dominio en el sector retail con supermercados. En 2025, el grupo familiar ha dado un paso significativo con una inversión de alto perfil en el sector turístico y hotelero, consolidando una tendencia clara de diversificación y ampliación de su portafolio de negocios.
Este nuevo rumbo marca una evolución notable en la historia económica de este linaje empresarial, cuyas raíces se remontan a la cerveza Bavaria y que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los conglomerados más influyentes del continente. Desde sus inicios en el siglo XX con el patriarca Julio Mario Santo Domingo Pumarejo hasta su expansión actual, el grupo ha sabido adaptarse y reinventarse, posicionándose en sectores como retail, comunicaciones, transporte, entretenimiento y ahora, con fuerza, en el turismo de lujo.
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Un legado que trasciende generaciones
La riqueza y el poder de la familia Santo Domingo tienen un origen histórico estrechamente ligado a la industria cervecera. La adquisición de Bavaria y la participación del 5 % en Anheuser-Busch InBev, fruto de la fusión entre SABMiller y AB InBev en 2016, han sido pilares fundamentales de su portafolio financiero.
El holding familiar, conocido como Bevco y con sede en Luxemburgo, continúa siendo un activo clave en la acumulación y gestión de su capital. Pero estos activos tradicionales han servido también como trampolín para una expansión constante en múltiples sectores que reflejan una estrategia de crecimiento y diversificación sostenida.
En la actualidad, el conglomerado está liderado por Alejandro Santo Domingo, hijo mayor de la segunda unión del fundador con la empresaria Beatriz Dávila, así como por otros miembros de la familia que administran diversas ramas de los negocios bajo el paraguas corporativo de Valorem, el principal vehículo de inversiones del grupo.
San Francisco Getsemaní: la nueva apuesta hotelera en Cartagena
El movimiento más reciente y notorio de la familia en Colombia es su entrada al sector hotelero de lujo con el proyecto San Francisco Getsemaní, ubicado en la ciudad de Cartagena. La iniciativa es liderada por San Francisco Investments, una compañía creada en 2015 con el objetivo de desarrollar proyectos inmobiliarios y turísticos de alto impacto.
El plan original de San Francisco Investments fue la construcción y consolidación de este hotel en una de las zonas más emblemáticas de la ciudad caribeña, caracterizada por su riqueza histórica, arquitectónica y cultural. El desarrollo busca establecer un producto de alto nivel que compita en el segmento de lujo y atraiga tanto al turismo internacional como al doméstico.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que será operado por Four Seasons Hotels and Resorts, una de las cadenas hoteleras de lujo más prestigiosas del mundo. Este hecho no solo posiciona al proyecto dentro del segmento premium, sino que también refleja la ambición global de la familia Santo Domingo de integrar marcas internacionales reconocidas en sus inversiones.
Características del proyecto
El hotel San Francisco Getsemaní, aún en desarrollo, contempla una serie de atributos que lo sitúan como un proyecto disruptivo dentro del paisaje turístico de Cartagena:
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132 habitaciones de lujo.
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16 residencias Four Seasons Rialto, diseñadas para estancias prolongadas y estilo de vida exclusivo.
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7 conceptos de alimentos y bebidas, que incluyen restaurantes y bares con propuestas gastronómicas de alto nivel.
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Espacios de eventos, entre los cuales se destacan:
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El Templo de San Francisco.
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Un salón principal para eventos tipo ballroom.
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Varios salones de reuniones y terrazas exclusivas.
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Infraestructura recreativa con dos piscinas exteriores que ofrecen vistas privilegiadas de la ciudad amurallada y el mar Caribe.
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Un spa de categoría mundial con múltiples salas de tratamiento y gimnasio equipado.
Además, el proyecto está rodeado de bienes culturales protegidos, como el Club Cartagena y el Templo y Claustro de San Francisco, clasificados como Bienes de Interés Cultural del Orden Nacional (BICN). Esto ha exigido un trabajo de construcción que integra conservación patrimonial con modernidad turística, respetando la arquitectura histórica del entorno.
Innovación y sostenibilidad
Una de las vertientes más destacadas de este tipo de inversiones es su enfoque en tecnologías sostenibles. Parte del desarrollo de San Francisco Getsemaní incluye sistemas ecológicos orientados a reducir el impacto ambiental. Entre ellos:
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Planta de trigeneración de energía, que utiliza gas natural y transferencia de calor, con sistemas eficientes de consumo.
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Sensores inteligentes para optimizar el uso de energía en las habitaciones.
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Sistemas de condensación con agua de mar, eliminando la necesidad de torres de enfriamiento convencionales, lo cual minimiza el impacto visual y auditivo en el entorno histórico.
Este enfoque no solo está alineado con las tendencias mundiales de sostenibilidad en la industria hotelera, sino que también responde a una visión de largo plazo de la familia Santo Domingo para integrar prácticas empresariales responsables y respetuosas con los contextos locales.
Estado actual y proyecciones
Aunque el hotel estaba planificado inicialmente para inaugurarse en 2024, su construcción no ha culminado aún. Fuentes cercanas a San Francisco Investments afirman que el proyecto se encuentra en la fase final de detalles y ajustes, pero aún no se ha confirmado una fecha oficial de apertura.
Sin embargo, el avance de las obras y la información disponible al cierre de 2025 indican un progreso sólido, con expectativas de que este hotel se convierta en un referente del turismo de lujo en la región Caribe colombiana.
Más allá de D1: diversificación del imperio Santo Domingo
La incursión en el sector hotelero no es el único ejemplo de la diversificación de la familia Santo Domingo. Aunque su nombre suele asociarse con Tiendas D1, la cadena de supermercados de formato hard discount que ha transformado el mercado minorista colombiano, el grupo ha ampliado su portafolio empresarial en múltiples frentes.
D1 y el retail en Colombia
La cadena D1, propiedad del holding Valorem S.A.S, se convirtió en una de las plataformas de crecimiento más exitosas del grupo. Desde su creación en 2009 y su expansión acelerada, la marca ha pasado de abrir decenas de tiendas a operar miles de puntos de venta en todo el país, consolidándose como líder del segmento de precios bajos.
En 2025, la empresa seguía expandiéndose con ambiciosos planes que incluyen la apertura de hasta 1.000 nuevas tiendas en Colombia, lo que refleja la confianza del holding y su apuesta por mantener el liderazgo en el sector retail de bajo costo.
Además, D1 ha entrado en nuevos modelos de negocio dentro del sector financiero mediante alianzas estratégicas, como una reciente asociación con BBVA para ofrecer servicios de corresponsalía bancaria en sus tiendas, ampliando la utilidad y conveniencia de sus establecimientos para los millones de clientes que los visitan a diario.
Otros negocios y participaciones
Más allá del retail y el turismo, la familia Santo Domingo tiene intereses en sectores diversos:
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Medios de comunicación: participaciones en Caracol Televisión, Blu Radio y El Espectador.
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Entretenimiento: inversiones en Cine Colombia.
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Transporte: participación significativa en Ditransa.
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Energías y agricultura: inversiones en energías renovables mediante aliancias y plantas de biomasa y en el negocio de wood manufacturing Refocosta.
Estas diversificaciones reflejan una estrategia amplia de inversión que busca no solo la rentabilidad sino también el impacto estructural en distintos sectores de la economía colombiana.
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Impacto y relevancia económica
La entrada de la familia Santo Domingo en el sector hotelero tiene implicaciones económicas relevantes. El desarrollo de San Francisco Getsemaní representa una inversión importante en una industria que sigue siendo clave para Colombia especialmente en ciudades con fuerte presencia turística como Cartagena y que tiene un impacto directo en empleo, generación de ingresos locales, posicionamiento internacional y dinamización de cadenas productivas asociadas al turismo.
Aunque aún faltan detalles por confirmarse sobre la fecha de apertura, el proyecto simboliza una apuesta de largo plazo por parte de uno de los conglomerados empresariales más influyentes del país, que ha sabido adaptarse a los tiempos, diversificar sus horizontes y mantener una presencia relevante tanto local como global.


