El nuevo rostro de las tiendas por departamento, entre el declive de los modelos tradicionales y el auge de las propuestas disruptivas, en el cambiante escenario del retail colombiano, las tiendas por departamento enfrentan una transformación profunda que pone en evidencia dos realidades opuestas: por un lado, modelos tradicionales que luchan por sobrevivir ante nuevas exigencias del consumidor; por otro, formatos modernos que capitalizan la tecnología, la experiencia del cliente y la eficiencia operativa para posicionarse sólidamente en el mercado.
Este análisis, enmarcado en el más reciente informe del Mapa Nacional del Retail 2025 elaborado por Mall & Retail, ofrece un panorama detallado sobre el desempeño de esta categoría, marcada por contrastes significativos entre empresas en expansión como IKEA y aquellas en franco retroceso como Almacenes Flamingo.
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Del esplendor al estancamiento: el declive de los ‘full department stores’
Las tiendas por departamento nacieron como una innovación revolucionaria en la segunda mitad del siglo XIX. Su valor radicaba en ofrecer, en un solo lugar, una amplia gama de productos que iban desde la moda y los electrodomésticos hasta el mobiliario del hogar. Este modelo, que durante décadas marcó la pauta en la experiencia de compra, ha sido afectado profundamente por las nuevas lógicas del consumo moderno.
La principal crítica hacia este tipo de tiendas radica en su estructura poco funcional para los hábitos actuales de los consumidores. Mientras los supermercados y tiendas especializadas ofrecen recorridos lógicos y ordenados por categorías, los departamentos tradicionales exigen navegar entre “islas” de marcas, lo que retrasa la compra y dificulta la comparación de productos. La conveniencia, que alguna vez fue su fortaleza, hoy representa una debilidad.
Transformaciones clave: adaptación o extinción
En este contexto, grandes cadenas como Falabella han entendido que adaptarse es imperativo. A inicios de 2024, la marca rediseñó su portafolio de productos, centrando su estrategia en cinco categorías principales: vestuario, calzado, belleza, hogar y tecnología. Este replanteamiento no solo busca eficiencia operativa, sino también pertinencia frente a un consumidor más exigente, conectado y digital.
Sin embargo, otras compañías no han tenido la misma capacidad de reacción. Almacenes Flamingo, con más de 75 años de historia en Colombia, representa el caso más evidente de deterioro empresarial en el sector. En 2024, la empresa registró ingresos de apenas $111.886 millones, lo que representó una caída estrepitosa del 66,1 % con respecto al año anterior. Su modelo, basado en ventas a crédito para segmentos de bajos ingresos, ha perdido relevancia en un país donde más del 96 % de los adultos ya están bancarizados y más del 23 % tiene acceso a tarjetas de crédito. Los altos costos de financiamiento terminaron encareciendo sus productos, haciéndolos menos competitivos y precipitando el cierre de tiendas no rentables.
Cifras que hablan: el desempeño del sector en 2024
El informe incluye a 14 marcas que pertenecen a esta categoría y que, en conjunto, generaron ingresos por $13,8 billones, con un crecimiento interanual del 6 %. Esta cifra, aunque positiva en términos generales, oculta realidades profundamente dispares entre las distintas compañías.
Homecenter se mantiene como líder del sector, con ventas por $5,9 billones, mostrando un incremento del 3,8 % pese a los retos que enfrenta el sector de la construcción. La cadena cerró 2024 con 42 tiendas en funcionamiento, confirmando su posicionamiento como referente en productos para el hogar y mejoras locativas.
En segundo lugar se ubica Dollarcity, que continúa su expansión agresiva con 377 tiendas y ventas por $2,8 billones, lo que representa un crecimiento del 18,4 %. Su fórmula precios bajos, alta rotación y simplicidad operativa ha demostrado ser especialmente eficaz en contextos económicos retadores.
Falabella, por su parte, ocupa el tercer lugar con $2,3 billones en ventas y un crecimiento del 3 %. Su estrategia de optimización interna le ha permitido recuperar terreno tras varios años de incertidumbre.
Completan el top cinco Panamericana, que registró ingresos por $689.621 millones con una ligera contracción del 1 %, y Miniso, que logró ascender hasta el quinto lugar con ventas por $333.389 millones.
IKEA: el modelo ganador del nuevo retail
El caso más destacado del año fue el de IKEA, cuya presencia en Colombia se ha consolidado con fuerza tras un crecimiento del 325 % en 2024. La compañía alcanzó ingresos por $324.055 millones, posicionándose en el séptimo lugar del ranking. Su éxito responde a una fórmula bien ejecutada: diseño funcional, precios competitivos, experiencia omnicanal y expansión territorial inteligente.
Durante el año, IKEA inauguró dos nuevas tiendas en Mallplaza Cali y Viva Envigado, sumando tres puntos de venta en el país. Además, extendió su red logística con entregas a domicilio y puntos de recogida en ciudades intermedias como Villavicencio, Ibagué, Santa Marta y Cartagena, lo que amplió significativamente su alcance geográfico.
El respaldo financiero de un ambicioso plan de inversión de US $600 millones para la región ha sido clave en esta expansión. Pero más allá del capital, la capacidad de interpretar las nuevas demandas del consumidor colombiano que valora tanto la estética como la funcionalidad y el precio ha sido determinante.
Los category killers y las tiendas emergentes: una competencia feroz
Además de IKEA y Homecenter, otros actores especializados como Decathlon, Panamericana y Miniso también han sabido aprovechar el cambio de paradigma en el retail. Su ventaja radica en el enfoque específico en nichos de mercado, lo que les permite ofrecer una experiencia más ágil, curada y eficiente.
Las llamadas “tiendas de estilo de vida” (Miniso, Yoyoso, Ximi Vogue) y los formatos de “dolarazo” (Dollarcity) han conquistado un segmento de consumidores que busca practicidad, diseño y economía. Estas tiendas logran atraer tanto a jóvenes como a adultos gracias a sus diseños llamativos, rotación constante de productos y precios accesibles.
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Repensar el modelo para sobrevivir
El panorama que dibuja el Mapa Nacional del Retail 2025 deja una lección clara: las tiendas por departamento ya no pueden seguir operando bajo las mismas premisas que hace 20 o incluso 10 años. La eficiencia, la tecnología, la experiencia de cliente y la especialización se han convertido en los pilares del éxito.
Aquellas marcas que entienden este nuevo ecosistema y se adaptan rápidamente logran crecer, aún en medio de contextos económicos difíciles. En cambio, quienes se aferran a modelos obsoletos terminan cediendo espacio, relevancia y viabilidad financiera.
El futuro del retail colombiano, en especial para las tiendas por departamento, dependerá de la capacidad de cada marca para innovar, segmentar sus propuestas, incorporar soluciones digitales y construir relaciones sólidas con sus clientes. En ese sentido, más que grandes superficies llenas de productos, lo que se necesita son experiencias de compra inteligentes, agradables y personalizadas. Según publica Mall & Retail

