Del emprendimiento al poder, el desafío económico de De la Espriella, la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia marca el inicio de una nueva etapa política y económica que despierta expectativas en el sector empresarial. Según publica Mall & Retail. Más allá del cambio de gobierno, su llegada representa la irrupción de un perfil poco habitual en la Casa de Nariño: un abogado, empresario y emprendedor que construyó su trayectoria en el sector privado antes de dar el salto a la política.
Para el comercio, el retail y el ecosistema emprendedor, este cambio de liderazgo tiene un significado especial. Colombia es un país donde buena parte de la economía depende de pequeñas y medianas empresas, comercios familiares y emprendedores que diariamente enfrentan desafíos como la carga tributaria, la informalidad, la inseguridad y los costos operativos. En ese contexto, la llegada de un presidente con experiencia empresarial genera expectativas sobre un entorno más favorable para la inversión y el crecimiento.
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Un perfil diferente al de la política tradicional
La figura de Abelardo de la Espriella se inscribe dentro de la tendencia internacional de líderes considerados outsiders, es decir, personas que llegan al poder desde actividades ajenas a la política tradicional.
Casos como Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei en Argentina o Nayib Bukele en El Salvador muestran cómo empresarios, economistas o figuras públicas han construido proyectos políticos apoyados en su experiencia fuera del aparato estatal. En Colombia, De la Espriella llega con una trayectoria vinculada al derecho, la comunicación, el emprendimiento y el desarrollo de diferentes negocios.
Esa experiencia resulta especialmente relevante para el sector productivo, pues implica conocer de primera mano las dinámicas de crear empresa, administrar equipos, asumir riesgos financieros y competir en mercados cada vez más exigentes.
Una marca construida desde los negocios
Antes de llegar a la Presidencia, De la Espriella desarrolló un ecosistema empresarial que fue más allá de su reconocido bufete de abogados.
Uno de sus proyectos más visibles es De La Espriella Style, una plataforma comercial que reúne productos como café, libros, ropa, vinos, licores y artículos promocionales alrededor de un concepto de estilo de vida. Más que vender productos individuales, la iniciativa busca construir una identidad de marca capaz de conectar con consumidores que comparten determinados valores y aspiraciones.
Esta estrategia responde a una tendencia cada vez más presente en el comercio moderno, donde las marcas compiten no solo por precio o calidad, sino también por la capacidad de generar experiencias, comunidades y vínculos emocionales con los consumidores.
Diversificación hacia nuevos sectores
La actividad empresarial de De la Espriella también se ha extendido hacia otras industrias.
En el segmento de bebidas premium impulsó marcas como Ron Defensor y Vino Fratellone, enfocadas en productos de alto valor agregado donde la diferenciación depende tanto de la calidad como de la historia que acompaña a cada marca.
A ello se sumó su incursión en el sector gastronómico con Místico, un piano bar ubicado en Coral Gables, Miami, desarrollado junto a reconocidos empresarios y artistas. El establecimiento combina gastronomía, música en vivo y entretenimiento, siguiendo una de las grandes tendencias del retail mundial: transformar los espacios comerciales en escenarios de experiencias.
Su portafolio empresarial también incluye proyectos inmobiliarios de alto nivel como De La Espriella Collection, un desarrollo de apartasuites de lujo en Bogotá que integra vivienda, gastronomía, servicios y espacios sociales, bajo un concepto donde la experiencia del usuario tiene un papel tan importante como la infraestructura.
Una visión cercana a la realidad empresarial
Para muchos empresarios, el valor simbólico de este recorrido radica en que quien llega a la Presidencia conoce los retos cotidianos de administrar una empresa.
Construir un negocio implica enfrentar responsabilidades permanentes: pagar nómina, gestionar inventarios, negociar con proveedores, responder por obligaciones tributarias, invertir en mercadeo, competir con la informalidad y adaptarse a cambios regulatorios.
Desde esa perspectiva, diversos sectores económicos consideran que el nuevo gobierno podría mostrar una mayor sensibilidad frente a las necesidades de quienes generan empleo e inversión.
Expectativas para el comercio y el retail
El comercio organizado observa con atención el inicio de esta nueva administración.
Sectores como el retail, la moda, la gastronomía, la belleza, los centros comerciales, las franquicias y los servicios esperan un entorno que incentive la inversión privada mediante reglas claras, estabilidad jurídica y mayor confianza para desarrollar nuevos proyectos.
Las expectativas también incluyen avances en aspectos como:
- Simplificación de trámites.
- Reducción de cargas regulatorias.
- Fortalecimiento de la seguridad en zonas comerciales.
- Incentivos para la formalización empresarial.
- Mejor acceso al crédito productivo.
- Estabilidad tributaria.
- Promoción de la inversión nacional y extranjera.
Estas condiciones son consideradas determinantes para estimular la apertura de nuevos negocios, ampliar operaciones y generar empleo formal.
Los centros comerciales como aliados del crecimiento
Dentro de este escenario, los centros comerciales aparecen como actores estratégicos para la economía urbana.
Hoy estos espacios concentran comercio, gastronomía, entretenimiento, salud, bienestar, servicios y emprendimiento, convirtiéndose en plataformas de desarrollo empresarial para marcas nacionales e internacionales.
Una política económica orientada al fortalecimiento de la empresa privada podría favorecer la expansión de estos ecosistemas comerciales, impulsando tanto grandes inversiones como oportunidades para pequeños y medianos empresarios.
El componente técnico del nuevo gobierno
La presencia de José Manuel Restrepo en la Vicepresidencia también es vista como un elemento que podría aportar confianza al sector productivo.
Su experiencia como exministro de Comercio y Hacienda, así como su conocimiento del aparato empresarial colombiano, es interpretada por algunos analistas como un puente entre el discurso político y la implementación de políticas públicas enfocadas en competitividad, inversión y crecimiento económico.
La combinación entre un presidente con trayectoria empresarial y un vicepresidente con experiencia técnica genera expectativas sobre una agenda orientada a fortalecer el clima de negocios.
Del discurso a los resultados
No obstante, los analistas coinciden en que el verdadero desafío será convertir esas expectativas en resultados concretos.
Para Leopoldo Vargas Brand, CEO de Mall & Retail, la principal tarea del nuevo gobierno será traducir el discurso favorable a la empresa privada en medidas que fortalezcan la competitividad del país.
«La trayectoria emprendedora de Abelardo de la Espriella proyecta cercanía con quienes crean empresa, pero el verdadero reto estará en convertir esa visión en políticas públicas que impulsen la inversión, reduzcan barreras para emprender, fortalezcan la formalidad y generen mayor confianza para el sector productivo», señala Vargas Brand.
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Una oportunidad para fortalecer la confianza
La llegada de un presidente con experiencia en la iniciativa privada representa un hecho poco común en la historia reciente del país.
Más allá del debate político, el sector empresarial observa este nuevo ciclo como una oportunidad para consolidar un ambiente más favorable para invertir, innovar y generar empleo.
El reto será demostrar que esa visión puede traducirse en mejores condiciones para quienes impulsan diariamente la economía desde sus negocios.
Si las políticas públicas logran fortalecer la confianza, facilitar la actividad empresarial y promover el crecimiento del comercio formal, Colombia podría iniciar una nueva etapa de dinamismo económico, con un ecosistema más competitivo para emprendedores, comerciantes e inversionistas.

