Consumo colombiano cambia sus prioridades, los hogares moderan su crecimiento del gasto mientras entretenimiento, servicios y canales digitales ganan protagonismo. Un análisis transaccional revela diferencias claras según regiones y edades durante 2026
El consumo de los hogares colombianos continúa creciendo, pero a un ritmo más moderado. Los datos transaccionales analizados para el segundo trimestre de 2026 muestran una economía donde las decisiones de compra se han vuelto más selectivas, con una mayor orientación hacia experiencias, servicios y categorías relacionadas con el bienestar.
De acuerdo con la información de consumo en tiempo real, el gasto de los hogares registró un crecimiento anual de 1,2 % durante el segundo trimestre de 2026, el resultado más bajo en más de un año. Aunque la demanda mantiene una trayectoria positiva, los indicadores evidencian una desaceleración frente a periodos anteriores.
Este comportamiento refleja un escenario marcado por diferentes factores económicos, entre ellos una política monetaria restrictiva, mayores presiones inflacionarias y un entorno de incertidumbre que ha llevado a los consumidores a analizar con mayor detalle sus decisiones de compra.
A pesar de esta moderación, el consumo mantiene señales de transformación. Las categorías asociadas a experiencias, entretenimiento y servicios continúan ganando participación dentro del presupuesto de los hogares, mientras algunas categorías tradicionales pierden peso relativo.
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El consumo avanza hacia experiencias y servicios
El análisis de las categorías de gasto muestra una recomposición importante en las prioridades de los colombianos.
Durante el segundo trimestre de 2026, el crecimiento agregado estuvo impulsado por una mayor transaccionalidad y por el buen desempeño de segmentos como tocador y aseo, entretenimiento y restaurantes.
El entretenimiento se consolidó como uno de los grandes protagonistas del consumo nacional, evidenciando que los hogares están destinando una mayor proporción de sus recursos a actividades asociadas con ocio, experiencias y espacios fuera del hogar.
Esta tendencia refleja un cambio en los hábitos de consumo que se viene consolidando desde años anteriores. Entre 2019 y 2026, categorías como entretenimiento, transporte, restaurantes, alojamiento y servicios del hogar han incrementado su participación dentro de la canasta de los hogares.
En contraste, categorías como comunicaciones, educación, electrodomésticos y moda han reducido su peso relativo en determinados segmentos, mostrando una reasignación del ingreso hacia nuevas prioridades.
Los pagos digitales siguen transformando el consumo
Uno de los cambios estructurales más relevantes es la consolidación de los canales digitales como parte fundamental de la economía cotidiana.
Los datos transaccionales muestran una menor utilización del efectivo y una mayor participación de medios digitales en las compras y pagos realizados por los hogares.
Esta evolución está modificando la forma en que los consumidores interactúan con las marcas, los comercios y los servicios financieros.
La digitalización permite mayor facilidad en las transacciones, pero también genera nuevas oportunidades para que las empresas comprendan mejor los hábitos de sus clientes y diseñen estrategias más ajustadas a sus necesidades.
El crecimiento de los canales digitales también se refleja en todas las regiones del país, donde las compras electrónicas continúan ganando espacio dentro de la dinámica comercial.
Bogotá y Antioquia lideran el consumo regional
El comportamiento regional evidencia que todas las zonas del país mantuvieron crecimiento durante el segundo trimestre de 2026, aunque con una pérdida generalizada de dinamismo frente al trimestre anterior.
Antioquia y Bogotá y Cundinamarca fueron las regiones con mejor desempeño, ambas con un crecimiento del consumo de 2,2 %.
En Antioquia, aunque el resultado fue positivo, representa una desaceleración frente a periodos anteriores. El comportamiento estuvo influenciado por factores como la inflación registrada en Medellín y una menor velocidad del gasto frente a años anteriores.
Bogotá y Cundinamarca también mantuvieron una posición destacada, favorecidas por un mercado laboral relativamente sólido, con una tasa de desempleo del 8,2 %, por debajo del promedio nacional.
Otras regiones registraron avances más moderados:
- Caribe: crecimiento de 1,6 %.
- Centro: crecimiento de 1,3 %.
- Occidente: crecimiento de 1,1 %.
- Oriente: crecimiento de 1 %.
Aunque todas las regiones permanecen en terreno positivo, el comportamiento muestra una recuperación más moderada y con diferencias cada vez más marcadas entre territorios.
Jóvenes impulsan entretenimiento y restaurantes
El análisis por edades revela cambios importantes en la forma en que los colombianos distribuyen sus ingresos.
Los menores de 25 años presentan una clara preferencia por categorías asociadas a experiencias, ocio y consumo fuera del hogar.
Dentro de este grupo, restaurantes es la categoría que más gana participación, con un incremento de tres puntos porcentuales frente al consumo agregado. También destaca educación, con un aumento de dos puntos porcentuales.
Por el contrario, alojamiento pierde participación relativa dentro de la canasta de este segmento.
Los jóvenes con ingresos entre cuatro y ocho salarios mínimos mensuales legales vigentes son quienes concentran mayor consumo en entretenimiento y restaurantes, mientras que aquellos con ingresos de hasta dos salarios mínimos destinan una mayor proporción de su presupuesto a educación.
Este comportamiento evidencia una generación que prioriza experiencias, interacción social y servicios, aunque mantiene diferencias importantes según su nivel de ingreso.
Adultos equilibran necesidades y experiencias
Las personas entre 26 y 57 años muestran una canasta de consumo más balanceada, donde conviven categorías esenciales con servicios asociados a calidad de vida y experiencias.
En este grupo, transporte gana participación frente al consumo general, mientras consumo masivo pierde peso relativo.
Los hogares de menores ingresos dentro de este segmento priorizan categorías básicas como consumo masivo, alojamiento y servicios del hogar.
En cambio, los consumidores con mayores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos a turismo y transporte.
La evolución histórica también muestra una transformación gradual: entre 2019 y 2026 aumentaron categorías como entretenimiento, restaurantes, alojamiento y servicios del hogar, mientras disminuyó la participación de comunicaciones, moda y consumo masivo.
Mayores de 58 años priorizan bienestar y estabilidad
Los consumidores mayores de 58 años presentan un patrón diferente, con una mayor concentración del gasto en categorías esenciales y recurrentes.
En este segmento, consumo masivo aumenta cuatro puntos porcentuales frente al promedio general, mientras salud gana dos puntos porcentuales.
Por otro lado, entretenimiento pierde participación relativa, con una reducción de tres puntos porcentuales.
La evolución del gasto muestra una mayor orientación hacia categorías relacionadas con el hogar, el cuidado personal y el bienestar.
Entre 2019 y 2026, alojamiento, consumo masivo y salud aumentaron su participación dentro de esta población, mientras turismo, hotelería y educación redujeron su peso relativo.
Los hogares de menores ingresos priorizan consumo masivo, servicios del hogar y salud, mientras los consumidores con mayores ingresos mantienen mayor participación en turismo y transporte.
Las regiones muestran diferencias generacionales
El análisis combinado entre regiones y edades evidencia que el consumo colombiano no responde a un único patrón, sino que cambia según el territorio y el ciclo de vida de las personas.
En Antioquia, los jóvenes concentran mayor gasto en entretenimiento, restaurantes y bares, mientras los mayores de 58 años priorizan consumo masivo, transporte y alojamiento.
Bogotá y Cundinamarca presentan una diferenciación generacional más marcada: los jóvenes impulsan entretenimiento, restaurantes y educación, mientras los adultos mayores concentran mayor participación en categorías esenciales.
En Caribe y Oriente se observa una transformación similar, con jóvenes enfocados en entretenimiento y restaurantes, y mayores de 58 años orientados hacia salud, consumo masivo y servicios del hogar.
Occidente y Centro también reflejan una segmentación clara: los jóvenes priorizan entretenimiento y educación, los adultos destacan en transporte y los mayores concentran gasto en necesidades recurrentes.
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Un consumidor más selectivo redefine el mercado
Los datos de consumo en tiempo real muestran que Colombia atraviesa una etapa de transformación en la manera de comprar.
El crecimiento continúa, pero con menor velocidad, mientras los hogares ajustan sus decisiones frente a un entorno económico más desafiante.
La tendencia principal apunta hacia un consumidor más informado, que combina necesidades esenciales con experiencias y utiliza cada vez más canales digitales para sus transacciones.
Para las empresas, este escenario representa el desafío de comprender mejor las diferencias entre generaciones, regiones y niveles de ingreso.
La capacidad de interpretar estos cambios será clave para diseñar ofertas más relevantes, fortalecer relaciones con los clientes y responder a una economía donde el consumo ya no depende únicamente de cuánto se compra, sino de cómo, cuándo y por qué se decide gastar.
Por: Isabela Correa Martínez, Analista de consumo y turismo y Laura Sofía Ramos Ramirez, Analista servicios personas y empresas

