Colombia acelera su economía global digital, las transferencias internacionales dejaron de ser una operación exclusiva de grandes compañías multinacionales o entidades financieras tradicionales. En Colombia, cada vez más profesionales independientes, freelancers, empresas tecnológicas y negocios con operaciones internacionales están utilizando plataformas digitales para mover dinero entre países, recibir pagos en moneda extranjera y administrar sus finanzas globales con mayor flexibilidad. Ese fenómeno quedó reflejado en los resultados más recientes de Global66, fintech especializada en servicios financieros internacionales, que movilizó más de US$125 millones en transferencias internacionales desde Colombia durante el primer trimestre de 2026.
La cifra no solo evidencia un crecimiento acelerado del ecosistema financiero digital en el país, sino que también confirma cómo la economía colombiana empieza a consolidar una nueva dinámica vinculada a la exportación de servicios, el trabajo remoto y la internacionalización de pequeñas y medianas empresas. El volumen procesado por la compañía representó un incremento de 2,5 veces frente al mismo periodo de 2025 y aproximadamente siete veces más en comparación con el primer trimestre de 2024.
Detrás de este crecimiento aparece una transformación estructural del mercado laboral y empresarial colombiano. Hoy, miles de profesionales trabajan para compañías extranjeras desde Colombia, prestan servicios digitales a clientes internacionales o desarrollan negocios que requieren pagos y cobros en distintas monedas. El auge del trabajo remoto, la expansión de la economía freelance y el crecimiento de sectores tecnológicos están impulsando una demanda cada vez mayor por soluciones financieras globales más rápidas, eficientes y menos burocráticas.
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Colombia gana protagonismo regional
Con los resultados obtenidos durante el primer trimestre del año, Colombia se consolidó como el segundo mercado más importante para Global66 en América Latina, concentrando cerca del 25 % del flujo total regional de la plataforma. El país quedó únicamente por detrás de Chile y se convirtió en el mercado con mayor aceleración dentro del portafolio regional de la fintech.
Este comportamiento refleja cómo Colombia empieza a posicionarse como uno de los principales centros de operación para servicios digitales y negocios internacionales dentro de la región. El crecimiento no ocurre de manera aislada. Coincide con el dinamismo que muestran las exportaciones colombianas de servicios, un segmento que ha ganado relevancia dentro de la economía nacional.
De acuerdo con cifras reportadas por el DANE, durante enero de 2026 los llamados “otros servicios empresariales” crecieron 21,5 % anual, mientras que los servicios de telecomunicaciones, informática e información registraron un incremento del 9,4 %. Estos sectores están directamente relacionados con actividades digitales, tecnología, consultoría y servicios profesionales que hoy tienen una fuerte conexión con operaciones internacionales.
El crecimiento de las transferencias internacionales evidencia que Colombia ya no solo exporta bienes tradicionales. También exporta conocimiento, talento digital y servicios especializados hacia mercados globales.
Freelancers y empresas impulsan el crecimiento
Uno de los datos más relevantes del informe de Global66 es que cerca del 32 % del volumen procesado en Colombia durante el trimestre correspondió a cobros internacionales liquidados en pesos. Es decir, recursos enviados desde el exterior a empresas, profesionales independientes y freelancers colombianos.
Este comportamiento muestra cómo miles de trabajadores y negocios locales están generando ingresos en moneda extranjera sin necesidad de abrir cuentas bancarias fuera del país. Plataformas financieras digitales comienzan a convertirse en herramientas fundamentales para recibir pagos internacionales de manera más sencilla y eficiente.
El fenómeno responde a múltiples factores. Por un lado, existe un crecimiento sostenido del trabajo remoto y de plataformas globales que conectan talento latinoamericano con empresas extranjeras. Por otro, cada vez más compañías colombianas ofrecen servicios tecnológicos, consultorías, diseño, desarrollo de software y servicios especializados a clientes internacionales.
España se posicionó como el principal destino de las transferencias internacionales originadas desde Colombia, concentrando el 35 % del volumen total. Le siguieron Estados Unidos con el 27 %, México con el 14 % y Brasil con el 9 %.
La composición de estos corredores financieros refleja distintos tipos de operaciones: pagos por estudios en el exterior, contratación de servicios profesionales digitales, pagos a proveedores tecnológicos y actividades empresariales internacionales.
Además, coincide con los principales destinos de exportación de servicios colombianos reportados oficialmente por las autoridades estadísticas del país.
Las fintech transforman las finanzas internacionales
El crecimiento de Global66 también evidencia una transformación más amplia dentro del ecosistema financiero latinoamericano. Durante años, las operaciones internacionales estuvieron dominadas por procesos bancarios tradicionales caracterizados por altos costos, tiempos prolongados y múltiples restricciones operativas.
Sin embargo, las fintech comenzaron a modificar radicalmente esa experiencia. La digitalización financiera permite hoy realizar transferencias internacionales más rápidas, administrar múltiples monedas desde una misma plataforma y reducir costos asociados a conversiones y operaciones bancarias.
En ese contexto, herramientas como las cuentas globales empresariales y las tarjetas internacionales inteligentes empiezan a ganar terreno entre compañías y usuarios individuales.
Uno de los segmentos de mayor crecimiento para la fintech durante el trimestre fue precisamente el corporativo. La operación de Cuenta Global Business en Colombia se multiplicó por cinco frente al primer trimestre de 2025.
Este crecimiento responde a las necesidades de empresas colombianas que operan en mercados internacionales y requieren soluciones más ágiles para manejar pagos a proveedores, administrar gastos en distintas monedas y reducir exposición a variaciones cambiarias.
La internacionalización empresarial ya no es exclusiva de grandes corporaciones. Muchas pymes colombianas hoy venden servicios en el exterior, trabajan con plataformas internacionales o contratan soluciones tecnológicas globales. Eso exige herramientas financieras capaces de adaptarse a operaciones transfronterizas más dinámicas.
El nuevo perfil del trabajador global colombiano
La expansión de las transferencias internacionales también revela un cambio profundo en el perfil laboral colombiano. El país experimenta una creciente integración de profesionales independientes dentro de la economía digital global.
Programadores, diseñadores, especialistas en marketing digital, consultores, traductores, desarrolladores y creadores de contenido forman parte de una generación de trabajadores que ya no depende exclusivamente del mercado local para generar ingresos.
La posibilidad de facturar en dólares, euros u otras monedas se convirtió en una realidad cotidiana para miles de personas.
Esto genera nuevos desafíos financieros. Muchos profesionales necesitan convertir recursos rápidamente a pesos colombianos, manejar cuentas multidivisa o evitar altos costos por conversiones y transferencias internacionales.
En ese escenario, las fintech aparecen como un puente entre la economía digital global y las necesidades operativas locales.
La aceleración de este fenómeno también plantea retos regulatorios y tributarios. El crecimiento de flujos internacionales digitales obliga a fortalecer mecanismos de supervisión, transparencia y cumplimiento financiero sin frenar la innovación tecnológica.
Tecnología financiera y competitividad empresarial
El auge de plataformas financieras digitales no solo beneficia a usuarios individuales. También impacta directamente la competitividad de las empresas colombianas.
La capacidad de realizar pagos internacionales ágiles, administrar múltiples monedas y reducir costos financieros se convierte en una ventaja estratégica para compañías que operan en mercados globales.
La volatilidad cambiaria, los costos bancarios y las barreras operativas tradicionales han sido históricamente algunos de los principales obstáculos para la internacionalización empresarial en América Latina.
La aparición de nuevas soluciones tecnológicas permite reducir parte de esas fricciones.
Además, herramientas como tarjetas inteligentes conectadas a cuentas multidivisa facilitan operaciones globales cotidianas, especialmente para empresas con gastos recurrentes en plataformas internacionales, servicios tecnológicos o proveedores extranjeros.
La digitalización financiera empieza a jugar un papel central dentro de la modernización empresarial colombiana.
Colombia como hub regional de servicios
Los resultados de Global66 también muestran una tendencia más amplia: Colombia fortalece su posición como centro regional de exportación de servicios digitales y talento especializado.
La combinación de costos competitivos, crecimiento del ecosistema tecnológico y expansión del trabajo remoto posiciona al país como un actor cada vez más relevante dentro de la economía digital latinoamericana.
Cada vez más empresas internacionales contratan talento colombiano para operaciones remotas, desarrollo tecnológico y servicios especializados.
Esto genera un flujo creciente de ingresos internacionales hacia el país y acelera la necesidad de soluciones financieras adaptadas a una economía más globalizada.
La transformación digital de las finanzas se conecta directamente con la transformación del mercado laboral y empresarial.
Un mercado con potencial de expansión
Para Global66, Colombia dejó de ser un mercado emergente y se convirtió en uno de los motores de crecimiento más importantes de la compañía en la región.
La fintech considera que el país tiene el potencial de alcanzar una relevancia similar a la de Chile dentro de su operación regional en el mediano plazo.
El crecimiento de profesionales que facturan en divisas, empresas con operaciones internacionales y negocios digitales crea un entorno favorable para la expansión de servicios financieros globales.
Además, el avance de la economía digital y la consolidación del trabajo remoto continúan ampliando el universo de usuarios potenciales para este tipo de plataformas.
La transformación financiera digital apenas comienza.
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Un ecosistema financiero en evolución
El crecimiento acelerado de las transferencias internacionales evidencia que Colombia vive una transición importante dentro de su ecosistema financiero y económico.
La internacionalización de servicios, la digitalización de los negocios y la expansión del trabajo remoto están modificando la manera en que las personas y empresas administran su dinero.
Las fintech desempeñan un papel cada vez más relevante dentro de esta transformación al ofrecer herramientas más ágiles, globales y adaptadas a las nuevas dinámicas económicas.
La evolución de este mercado también obliga a repensar el futuro de los servicios financieros tradicionales. La competencia entre banca tradicional y plataformas tecnológicas seguirá intensificándose en la medida en que más usuarios busquen soluciones digitales para operar globalmente.
El comportamiento del primer trimestre de 2026 deja claro que las transferencias internacionales ya no son un nicho especializado. Se están convirtiendo en parte fundamental de una economía colombiana cada vez más conectada con el mundo.
Y en ese nuevo escenario, Colombia aparece como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento dentro de la transformación financiera digital latinoamericana.


