Bogotá se consolida como hub inmobiliario corporativo y logístico de clase mundial, calle 100 y salitre lideran la demanda de oficinas premium en un mercado en expansión, el mercado inmobiliario corporativo en la vibrante metrópoli de Bogotá ha iniciado el año 2025 con señales inequívocamente alentadoras, consolidando su posición como un centro estratégico para el sector empresarial y logístico en el corazón de América Latina. Los más recientes estudios MarketBeat elaborados por Cushman & Wakefield, firma global líder en servicios inmobiliarios, revelan una absorción neta positiva tanto en espacios de oficina de Clase A como en bodegas industriales, una tendencia a la reducción en las tasas de vacancia y un volumen significativo de proyectos en construcción que se incorporarán al mercado durante el presente año. Estos indicadores robustos reflejan una recuperación sostenida de la demanda y una creciente actividad por parte de empresas que buscan expandir, modernizar o establecer sus operaciones en la capital colombiana, abarcando diversos sectores económicos que impulsan el dinamismo de la ciudad.
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Uno de los hallazgos más relevantes de los estudios de Cushman & Wakefield es la absorción neta positiva registrada en ambos segmentos clave del mercado inmobiliario bogotano durante el primer trimestre de 2025. El sector de oficinas de Clase A experimentó una absorción de 7.270 metros cuadrados, mientras que el mercado de inmuebles industriales absorbió 13.025 metros cuadrados. Este comportamiento positivo demuestra un renovado interés por parte de empresas que están llevando a cabo procesos de expansión de sus operaciones, buscando espacios más modernos y eficientes para sus equipos de trabajo o requiriendo nuevas instalaciones para sus actividades logísticas y de distribución. Este dinamismo se presenta en un contexto donde más de 290.000 metros cuadrados de espacio se encuentran actualmente en desarrollo en la ciudad (130.000 metros cuadrados destinados a oficinas y 161.000 metros cuadrados a bodegas industriales), lo que refleja la sólida confianza que tanto inversionistas como desarrolladores mantienen en el potencial de Bogotá como un hub corporativo y logístico de primer nivel en la región latinoamericana.
La vacancia total en ambos segmentos también muestra cifras saludables y consistentes con un mercado en recuperación. En el sector de oficinas de Clase A, la tasa de vacancia se sitúa en un competitivo 11%, con niveles aún más ajustados en zonas premium y de alta demanda como la Calle 100 y el sector de Salitre, lo que subraya la preferencia de las empresas por ubicaciones estratégicas y con fácil acceso a servicios y transporte. En el mercado industrial, la tasa de vacancia es aún más baja, alcanzando un 7,2%, a pesar de la incorporación de nuevas entregas al inventario disponible. Estos indicadores clave reflejan una recuperación del dinamismo económico de la ciudad, impulsada por una demanda cada vez más sofisticada y exigente, especialmente en subsectores como la logística, la tecnología y los servicios financieros, que están experimentando un crecimiento significativo en la capital colombiana.
En cuanto al canon promedio de arrendamiento en la ciudad, los estudios de Cushman & Wakefield revelan que para las oficinas de Clase A, este se ubicó en $80.299 pesos colombianos por metro cuadrado al mes. Zonas tradicionalmente consideradas premium como Nogal-Andino, Chicó y Santa Bárbara registraron los valores de arrendamiento más altos, lo que evidencia la disposición de las empresas a invertir en ubicaciones estratégicas que proyecten una imagen corporativa sólida y ofrezcan un entorno de trabajo de alta calidad para sus empleados. La vacancia total en el segmento de oficinas se redujo al 11%, aunque con diferencias marcadas entre las distintas zonas de la ciudad. Mientras que áreas premium como Calle 100 y Salitre presentan niveles de desocupación bajos, el centro de la ciudad aún registra niveles elevados de vacancia (34,1%), lo que subraya una clara transformación en las preferencias de ubicación de las empresas, que buscan entornos más modernos y con mejores accesos.
Para el sector de bodegas industriales, los cánones de arrendamiento se mantienen relativamente estables, oscilando entre los $20.000 y los $24.000 pesos colombianos por metro cuadrado al mes, con una tendencia al alza en las zonas de mayor ocupación y demanda. La creciente profesionalización del mercado de bodegas y el aumento del interés institucional por este tipo de activos son señales claras de que el auge logístico que experimenta Bogotá está lejos de desacelerarse, impulsado por el crecimiento del comercio electrónico, el retail moderno y las necesidades de la última milla. Las zonas de Mosquera, Cota, Tenjo y Funza, ubicadas estratégicamente en la periferia de Bogotá, se consolidan como epicentros logísticos clave, dada su cercanía con la capital y su infraestructura vial en constante mejora.
Actualmente, se encuentran en construcción un total de 130.892 metros cuadrados de nuevos espacios de oficinas de Clase A en Bogotá, y se proyectan más de 660.000 metros cuadrados adicionales para ser desarrollados en el mediano plazo. En el sector de bodegas industriales, la actividad constructora también es significativa, con un total de 161.000 metros cuadrados en desarrollo. Este importante volumen de construcción en ambos segmentos evidencia la alta demanda existente por espacios modernos, de calidad, con una ubicación estratégica y que satisfagan las necesidades específicas de sectores dinámicos como el comercio electrónico, el retail, la industria de alimentos y las empresas de logística de última milla.
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Con estos resultados alentadores, Cushman & Wakefield confirma una clara tendencia de recuperación y crecimiento en el mercado inmobiliario corporativo y logístico de Bogotá. “Bogotá está experimentando un nuevo y prometedor ciclo de activación inmobiliaria. Las cifras de ocupación y los nuevos desarrollos en curso reflejan el continuo apetito que existe por espacios de alta calidad, bien ubicados y adaptados a las nuevas necesidades operativas de las empresas”, señala Juan Carlos Delgado, Country Manager de Cushman & Wakefield Colombia, quien concluye que “la ciudad no solo muestra una mayor ocupación y valorización de sus espacios, sino que también mantiene una alta actividad constructiva, un indicador clave de la confianza que los inversionistas y desarrolladores tienen en el futuro económico y empresarial de la capital colombiana”.
