Bienestar y salud, la nueva inversión estratégica de los colombianos en 2025, en Colombia, el bienestar ha dejado de ser un lujo ocasional para convertirse en un eje central de las decisiones económicas, culturales y personales. Según el estudio TGI Target Group Index 2024 R2, elaborado por Kantar IBOPE Media, el 75% de los colombianos afirma que está dispuesto a pagar lo que sea necesario para cuidar su salud. Esta cifra, más que un simple dato estadístico, refleja un cambio profundo en la mentalidad de la población: la salud se percibe ahora como una inversión estratégica y prioritaria, no como un gasto que se realiza únicamente en caso de enfermedad.
Este giro en la percepción viene acompañado de transformaciones en los hábitos de autocuidado, el interés creciente por la medicina alternativa y, paradójicamente, la persistencia de conductas de postergación en la atención médica, especialmente entre los más jóvenes. El panorama que dibuja este estudio es complejo y ofrece una hoja de ruta tanto para el sector salud como para marcas, instituciones y medios de comunicación que buscan conectar de manera auténtica con el consumidor colombiano.
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1. La salud como inversión: un cambio de paradigma económico
Tradicionalmente, los gastos en salud eran percibidos como algo reactivo: se destinaban recursos únicamente cuando aparecía una dolencia o enfermedad. Hoy, el enfoque está cambiando drásticamente. El 75% de los encuestados declara que ve el cuidado de su salud como una inversión a largo plazo. Esta tendencia se acentúa con la edad:
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80% de las personas entre 55 y 64 años.
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79% de quienes tienen entre 45 y 54 años.
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78% en el grupo de 35 a 44 años.
Esto demuestra que, a medida que las personas experimentan los efectos del paso del tiempo, se vuelven más conscientes de que invertir en bienestar hoy significa evitar gastos médicos mayores mañana.
Esta mentalidad está transformando la economía del sector salud. No solo crece la demanda de seguros médicos y planes de bienestar, sino también de servicios complementarios como gimnasios, spas, nutricionistas, terapias alternativas y programas de prevención.
2. Contrastes generacionales: prevención vs. postergación
El estudio revela un contraste llamativo en las prácticas de salud entre generaciones. Los adultos mayores tienden a ser más disciplinados con sus chequeos médicos, mientras que los jóvenes muestran mayor inclinación a retrasar la atención, incluso si son físicamente activos.
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Chequeos regulares: El 61% de las personas entre 55 y 64 años se realiza revisiones médicas periódicas, cifra que se mantiene alta en el 60% de los adultos entre 45 y 54 años y en el 58% del grupo de 35 a 44 años.
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Actividad física: Los jóvenes de 25 a 34 años lideran en actividad física, con un 81% practicando ejercicio con frecuencia.
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Postergación médica: Paradójicamente, el mismo grupo joven que se ejercita más es también el que más retrasa la visita al médico: 67% de ellos espera a sentirse realmente enfermo antes de buscar atención. Este patrón se repite en el 65% de quienes tienen entre 35 y 44 años.
Este comportamiento plantea un desafío cultural: la prevención no se limita al ejercicio físico, sino que requiere un enfoque integral que incluya revisiones médicas y hábitos saludables.
3. El auge de las terapias alternativas: confianza más allá de la medicina tradicional
Uno de los hallazgos más significativos del estudio es la creciente confianza en tratamientos distintos a la medicina convencional. Las cifras son reveladoras:
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58% de las personas entre 35 y 44 años se inclinan por terapias alternativas.
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56% de los jóvenes entre 25 y 34 años confía en la homeopatía.
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53% de quienes tienen entre 45 y 54 años utilizan remedios caseros con regularidad.
Este interés responde a varios factores: la percepción de que las terapias naturales son menos invasivas, la búsqueda de enfoques más personalizados y el deseo de complementar la medicina tradicional con prácticas holísticas que promuevan el equilibrio físico, mental y emocional.
Sin embargo, este fenómeno también plantea retos para la salud pública, como la necesidad de integrar estos enfoques dentro de marcos seguros y científicamente respaldados.
4. El ritmo de vida y su impacto en el bienestar
El estudio revela que el estilo de vida moderno sigue siendo un obstáculo para el autocuidado. El 45% de los encuestados considera que su rutina diaria les impide cuidar adecuadamente de su salud. Este problema es más agudo entre adultos jóvenes:
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49% de las personas entre 35 y 44 años.
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46% entre 25 y 34 años.
Las largas jornadas laborales, el estrés, los desplazamientos urbanos y las responsabilidades familiares generan un entorno en el que el cuidado personal pasa a un segundo plano. Esta situación pone en evidencia la necesidad de políticas laborales más flexibles, programas corporativos de bienestar y campañas que promuevan micro-hábitos saludables.
5. Control del peso y percepción de enfermedades: entre la preocupación y la inacción
Otro aspecto relevante es la relación entre la preocupación por el peso y la prevención de enfermedades. Aunque el 49% de los jóvenes entre 25 y 34 años está activamente preocupado por mantener su peso, esta inquietud no siempre se traduce en acciones preventivas más amplias.
La conducta de esperar a sentirse mal antes de acudir al médico sigue siendo común:
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67% de los jóvenes de 25 a 34 años.
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65% de los adultos de 35 a 44 años.
Este desfase entre conciencia y acción dificulta la creación de una cultura de prevención sólida y representa un desafío para los sistemas de salud, que deben motivar a las personas a actuar antes de que aparezcan los síntomas.
6. Una oportunidad para marcas, instituciones y medios
Según Carolina Ibargüen, CEO de Kantar IBOPE Media en Colombia y Ecuador, los resultados del estudio ofrecen una guía estratégica para todos los actores que intervienen en el ecosistema del bienestar:
“Los datos sobre salud nos ayudan a comprender profundamente cómo se relacionan las personas con el autocuidado. Estos hallazgos son clave para que marcas, instituciones y medios generen conexiones auténticas desde la prevención, el bienestar y los estilos de vida saludables.”
Esto significa que la comunicación y las campañas de marketing deben adaptarse a esta nueva mentalidad, priorizando mensajes de prevención, cuidado integral y salud emocional, más que simples soluciones reactivas.
7. Estrategias para impulsar el bienestar como inversión en Colombia
A partir de los hallazgos del estudio, se pueden delinear varias líneas de acción para distintos sectores:
a) Sector salud
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Desarrollar programas de prevención personalizados según el rango de edad.
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Integrar terapias alternativas de forma segura en los planes de salud.
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Promover chequeos médicos regulares como parte de los beneficios estándar.
b) Empresas y empleadores
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Implementar programas de bienestar corporativo que incluyan pausas activas, asesoría nutricional y chequeos médicos.
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Ofrecer seguros médicos que cubran también la medicina preventiva y terapias complementarias.
c) Medios de comunicación
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Difundir contenidos educativos que promuevan hábitos de autocuidado.
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Visibilizar historias inspiradoras de prevención y cambio de hábitos.
d) Instituciones educativas
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Incluir en los programas académicos contenidos de educación para la salud.
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Fomentar la práctica de ejercicio y el manejo del estrés desde la infancia.
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8. Un futuro donde el bienestar es un motor económico y social
El hecho de que tres de cada cuatro colombianos estén dispuestos a invertir en su salud no solo es un indicador positivo para el bienestar individual, sino que también impulsa sectores como la medicina privada, el fitness, la nutrición, la tecnología de la salud y el turismo de bienestar.
La clave estará en convertir esta disposición en hábitos sostenibles, apoyados por políticas públicas, innovaciones tecnológicas y un compromiso genuino de parte de todos los actores del ecosistema.
Colombia se encuentra en un momento decisivo: puede aprovechar esta tendencia para consolidar una cultura nacional de bienestar que no solo reduzca la carga sobre el sistema de salud, sino que también mejore la calidad de vida y la productividad del país.


