Parque La Colina y Recupera CO lanzan un punto de recolección textil para reducir residuos y crear oportunidades en Bogotá, en un mundo cada vez más consciente de los efectos del cambio climático y de la necesidad de optimizar el uso de los recursos, las acciones locales se convierten en motores de transformación global. Con ese espíritu, el Centro Comercial Parque La Colina, en alianza con Recupera CO, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) y la CAR Cundinamarca, ha dado un paso significativo en el camino hacia la sostenibilidad con la instalación oficial de un contenedor para la recolección de ropa usada.
Esta iniciativa, que se enmarca dentro de la estrategia de economía circular de la ciudad y el país, busca reducir el impacto ambiental generado por los residuos textiles, al mismo tiempo que fomenta hábitos de consumo más responsables y conscientes entre los ciudadanos.
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Un compromiso real con la sostenibilidad
La activación oficial de esta alianza se llevó a cabo el pasado 8 de agosto a las 4:00 p.m., en un evento en el que participaron representantes de las entidades aliadas, voceros del centro comercial y ciudadanos interesados en conocer de primera mano el funcionamiento del nuevo punto de recolección.
Durante la jornada, se ofrecieron explicaciones detalladas sobre qué tipo de prendas pueden ser donadas, cuál será el destino de los textiles recolectados y cómo cada aporte contribuye a la protección del medio ambiente y al desarrollo social.
De residuo a recurso: el ciclo de la ropa
El contenedor instalado no solo representa un lugar físico para depositar ropa, sino una puerta de entrada a una cadena de valor sostenible.
En lo que va de 2025, este tipo de estrategias ya ha permitido recuperar más de 3 toneladas de textiles en Bogotá. El destino de las prendas recolectadas varía según su estado:
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Ropa en buen estado: clasificada y destinada como donación para comunidades vulnerables.
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Textiles que pueden transformarse: utilizados por pequeños emprendedores para crear productos de moda circular, como bolsos, accesorios o prendas rediseñadas.
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Textiles no reutilizables: enviados a procesos de disposición final responsable, evitando que terminen en rellenos sanitarios y reduciendo su impacto ambiental.
De esta manera, lo que para algunos podría ser basura, se convierte en materia prima para nuevos productos, empleo para emprendedores y apoyo directo para quienes más lo necesitan.
Impacto social y ambiental: una doble ganancia
La iniciativa se alinea con los objetivos de mitigación del cambio climático impulsados por la Alcaldía y con las metas de sostenibilidad del Centro Comercial Parque La Colina, consolidándolo como un actor comprometido no solo con el comercio, sino con el bienestar de su comunidad y el cuidado del planeta.
“Desde Parque La Colina creemos en la construcción de un futuro más sostenible. Esta alianza con Recupera CO y la Secretaría de Ambiente nos permite aportar activamente a la economía circular, involucrar a nuestros visitantes en hábitos de consumo responsable y reafirmar nuestro compromiso con el cuidado del planeta desde lo local”, destacó Mildred Patiño, Center Manager del centro comercial.
Este tipo de proyectos generan beneficios sociales, al canalizar ropa hacia comunidades con necesidades básicas insatisfechas, y beneficios económicos, al fortalecer una cadena de producción que involucra a diseñadores, modistas, recicladores y empresas de logística.
Economía circular: más que una tendencia, una necesidad
La industria de la moda es una de las más contaminantes del planeta. Según datos de la ONU, cada segundo se entierra o quema el equivalente a un camión de basura textil, y el 20% de las aguas residuales globales provienen del teñido y tratamiento de telas.
En Colombia, gran parte de la ropa en desuso termina en basureros, generando emisiones de gases de efecto invernadero y ocupando espacio en rellenos sanitarios que ya están cerca de su límite.
La economía circular busca cambiar este modelo lineal de “producir, consumir y desechar” por uno en el que los productos se reutilicen, reparen, transformen o reciclen, manteniendo los materiales en uso el mayor tiempo posible.
La colocación de un contenedor de reciclaje textil en un centro comercial no es un simple gesto simbólico, sino una acción estratégica para:
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Facilitar el acceso de los ciudadanos a un punto de recolección cercano.
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Generar conciencia colectiva sobre el valor de prolongar la vida útil de las prendas.
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Incentivar la innovación en el sector textil mediante la reutilización creativa.
Guía práctica para donar
Para que el proceso de recolección sea eficiente y seguro, se han establecido criterios claros sobre qué se puede y no se puede depositar:
✅ Se acepta:
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Ropa en buen estado para todas las edades.
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Zapatos en par.
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Accesorios como cinturones, bolsos, gorras.
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Cortinas, cobijas y sábanas limpias.
❌ No se acepta:
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Prendas mojadas, con hongos o contaminadas.
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Ropa interior usada.
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Dotaciones industriales deterioradas.
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Colchones o residuos no textiles.
Estos criterios buscan garantizar que las prendas recolectadas puedan tener una segunda vida o ser gestionadas de forma responsable.
Un llamado a la participación ciudadana
La instalación del contenedor es solo el primer paso. El verdadero éxito de esta iniciativa dependerá de la participación activa de la comunidad. Cada prenda donada es una oportunidad para reducir la presión sobre los ecosistemas, disminuir la producción de nuevos textiles y apoyar a personas en situación de vulnerabilidad.
Los organizadores invitan a los ciudadanos a revisar sus armarios, identificar ropa y accesorios que ya no utilicen, y llevarlos al punto de recolección. Al hacerlo, no solo liberan espacio en casa, sino que se convierten en agentes de cambio.
Hacia un modelo replicable
La alianza entre Parque La Colina, Recupera CO, SDA y CAR Cundinamarca demuestra que la cooperación entre el sector privado, las entidades públicas y las organizaciones especializadas puede dar lugar a modelos de sostenibilidad replicables en otras ciudades y regiones.
Si más centros comerciales, empresas y comunidades adoptan esta práctica, el impacto podría ser exponencial:
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Reducción masiva de residuos textiles enviados a rellenos sanitarios.
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Generación de empleos verdes en la recolección, clasificación y transformación de ropa.
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Educación ambiental constante para la población.
Una visión a futuro
El reto no es solo instalar más contenedores, sino lograr que la ciudadanía incorpore el reciclaje textil como un hábito permanente. Esto implica campañas educativas, incentivos para donantes, y la creación de cadenas logísticas eficientes para manejar grandes volúmenes de material.
A largo plazo, la meta es que este tipo de prácticas se integren en el ADN de la sociedad, de modo que donar ropa en desuso sea tan común como reciclar botellas o separar residuos orgánicos.
En palabras de uno de los voceros de Recupera CO: “No se trata únicamente de ropa, se trata de cambiar la manera en que consumimos y valoramos los recursos. Cada vez que alguien deposita una prenda en el contenedor, está enviando un mensaje claro: queremos un planeta más limpio y una sociedad más solidaria.”
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Transformar la ropa en oportunidades
El contenedor de reciclaje textil instalado en el Centro Comercial Parque La Colina no es un simple recipiente para ropa usada. Es un símbolo de cambio y una herramienta concreta para avanzar hacia un modelo económico más justo y sostenible.
En un contexto global donde la urgencia ambiental es evidente, este tipo de acciones locales no solo reducen la huella ecológica, sino que también generan cohesión social y nuevas oportunidades económicas.
La invitación está abierta: donar es un acto de responsabilidad, solidaridad y visión de futuro.


