Polémica en Chile por apertura del retail en Viernes Santo
El debate sobre si el comercio debe operar en Viernes Santo ha tomado fuerza en Chile, luego de que grandes tiendas del retail anunciaran su decisión de abrir al público en esta fecha. Esta situación ha generado controversia, ya que desde hace más de dos décadas no se veía una medida similar. Tanto los trabajadores del sector como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) han expresado su rechazo, señalando que el cierre del comercio en este día se considera un «derecho adquirido».
Propuesta para declarar Viernes Santo como feriado irrenunciable
Ante la molestia generada por la decisión de las tiendas, un grupo de diputados de Chile Vamos ha propuesto un proyecto de ley para convertir el Viernes Santo en un feriado irrenunciable. Los parlamentarios argumentan que esta medida busca respetar la libertad de conciencia y de culto, además de señalar que su impacto económico sería mínimo.
Sin embargo, desde el sector comercial no tardaron en manifestar su rechazo a la propuesta, calificándola de «populista» y advirtiendo que podría estar motivada por intereses políticos en un año electoral.
El impacto en los trabajadores y la postura del comercio
Los trabajadores de cadenas como Falabella, Ripley y Paris han expresado su descontento con la apertura, sosteniendo que el Viernes Santo ha sido históricamente un día de descanso para el sector, pese a que legalmente no se encuentra establecido como feriado obligatorio.
Ante esta situación, algunas empresas han implementado medidas de compensación para sus empleados. Por ejemplo, Falabella ha ofrecido a sus trabajadores con más antigüedad la opción de asistencia voluntaria, con la promesa de un día extra de descanso.
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Desde el gremio del comercio, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) ha insistido en la necesidad de un debate más profundo antes de tomar decisiones legislativas apresuradas. Su presidente, José Pakomio, señaló que Chile es un Estado laico, por lo que las políticas públicas deben basarse en criterios económicos y sociales, y no en creencias religiosas.
El factor económico y las advertencias del sector
Por otro lado, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) ha advertido que un cierre total del comercio en Viernes Santo podría tener consecuencias económicas significativas. Según datos del gremio, la paralización de las actividades en esta fecha generaría pérdidas de entre US$170 millones y US$200 millones, lo que representa cerca del 4% de las ventas mensuales del sector.
Además, este impacto se reflejaría en el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de abril, con una posible reducción de hasta 0,5 puntos porcentuales.
La presidenta de la CCS, María Teresa Vidal, enfatizó que, en el contexto económico actual, el país no está en condiciones de afectar aún más el crecimiento, ya que esto podría repercutir en la recaudación tributaria y en la capacidad de financiar políticas sociales.
Postura de la Iglesia y el debate social
El aspecto religioso también ha sido parte del debate. Líderes eclesiásticos han llamado a las tiendas a reconsiderar su decisión de abrir en Viernes Santo, argumentando que se trata de un día de recogimiento y reflexión para muchos ciudadanos.
Por su parte, el cardenal Fernando Chomali ha instado al retail a reflexionar sobre su rol en la sociedad y a priorizar el bienestar de sus trabajadores.
El debate sobre la apertura del retail en Viernes Santo sigue generando posturas encontradas. Mientras algunos sectores defienden el derecho al descanso y la libertad de culto, el comercio advierte sobre los impactos económicos de una medida como esta.
En las próximas semanas, las comisiones parlamentarias analizarán la viabilidad del proyecto para declarar esta fecha como feriado irrenunciable, mientras distintos actores del sector económico y social buscan exponer sus puntos de vista en el Congreso.


