El Mercado Urbano Tobalaba (MUT) se ha consolidado como un espacio donde la creatividad local se encuentra con el público. Más allá de su reconocida oferta gastronómica, que incluye sabores internacionales y cocina de autor, el centro destaca por su apuesta por pequeños emprendimientos de diseño nacional.
Decoración, moda, accesorios, papelería y arte conviven en un mismo lugar, transformando cada visita en una experiencia sensorial completa.
Este enfoque permite a marcas locales visibilizar su talento y acercar al público a productos únicos, generando un vínculo entre consumidor y creador.
De Barrio Italia a Tobalaba
Pablo Guzmán y Andrés Blanco son los fundadores de Tienda Larry, un emprendimiento que combina originalidad, diseño funcional y humor. Sus muebles, cerámicas, cuadros, cojines y papeles murales se destacan por las combinaciones de color, textura y estilo inesperadas, creando espacios que llaman la atención y despiertan curiosidad.
La marca comenzó su trayectoria en Barrio Italia, un reconocido barrio de Santiago por sus tiendas de diseño y talleres de artistas. Sin embargo, tras 15 años de trayectoria, decidieron trasladarse al MUT, ubicándose en El Jardín, el tercer piso del mercado. Pablo Guzmán explica:
“Vimos crecer el barrio y aprendimos muchísimo en el camino, pero nos fuimos por dos razones: primero, teníamos una muy buena oferta y nos encantó el proyecto. Y por otro lado, Barrio Italia mutó mucho a algo más gastronómico tipo Bellavista, por lo que dejó de acomodarnos”.
En su nueva ubicación, Tienda Larry ofrece un recorrido donde lo nuevo y lo antiguo se mezclan, lo formal se combina con lo entretenido y cada objeto parece cobrar vida propia. Todas las piezas son diseñadas y producidas en su taller, y su disposición dentro de la tienda está pensada para generar sorpresa y disfrute.
“El diseño aquí no está de adorno, sino que se vive, se toca y se transforma en una experiencia sensorial. En Larry buscamos que el visitante entre por curiosidad y salga con una historia: un objeto con alma, una pieza con carácter o una idea que lo inspire a transformar su propio espacio”, comenta Guzmán.
El Taller: una vitrina para artistas emergentes
En el piso -1, conocido como El Taller, convergen diversas tiendas relacionadas con industrias creativas. Aquí se pueden encontrar ropa, accesorios, productos de diseño y arte, consolidando al MUT como un centro de exposición y venta para el talento local.
Una de las tiendas destacadas es OJOPOROJO, especializada en artes gráficas. Su catálogo incluye insumos, publicaciones independientes, fanzines y una amplia variedad de prints de artistas nacionales. La marca comenzó con un showroom en el Edificio Mella, en Providencia, y el crecimiento hacia el MUT permitió ofrecer una experiencia más amplia y directa al público.
Pablo Madrid, fundador de OJOPOROJO, comenta:
“Varias personas reaccionan sorprendidas al ver una tienda con un catálogo que, para muchos, es totalmente fuera de lo común. Hay quienes ni siquiera entienden bien lo que están viendo, pero aún así logra captar su atención y terminan llevándose algo. Esto es muy gratificante para nosotros, ya que, de alguna manera, asumimos el rol de apoyar en la difusión de las artes gráficas”.
El espacio permite reunir en un mismo lugar a múltiples talentos locales, acercando sus creaciones a miles de visitantes diarios. Láminas, afiches y fanzines conviven con publicaciones independientes, creando un punto de encuentro entre artistas y consumidores.
Cooperación y diseño: el valor del trabajo colaborativo
El MUT también alberga asociaciones de marcas, donde firmas de diseño de moda trabajan de manera colaborativa. Un ejemplo es la cooperativa COOM, compuesta por cinco marcas que producen prendas con materiales nobles y buscan generar un compromiso con la calidad y el detalle en cada diseño.
Fabiana Persia, socia fundadora de COOM, destaca:
“Es fundamental el trabajo en conjunto. Como cooperativa, creamos instancias para atraer público a nuestras tiendas, ofreciendo experiencias únicas y productos originales de calidad. Por su parte, el MUT apoya y potencia a través de distintas acciones, dando visibilidad y anunciando la existencia del sector a la comunidad”.
El enfoque colaborativo no solo amplía el alcance de cada marca, sino que también fortalece la imagen del MUT como epicentro del diseño local, generando un ecosistema donde las iniciativas creativas pueden crecer y consolidarse.
Experiencia sensorial y conexión con el público
Una de las claves del éxito del MUT es la experiencia que ofrece a los visitantes. Más allá de la compra, recorrer los distintos pisos del mercado permite interactuar con el diseño de manera directa, ya sea a través del tacto, la observación de combinaciones inusuales de color o la exploración de técnicas artísticas diversas.
Tienda Larry y OJOPOROJO son ejemplos de cómo el diseño puede ser una experiencia transformadora, donde los objetos no solo cumplen una función estética, sino que también generan historias y emociones en quienes los descubren.
“Buscamos que cada visitante salga inspirado. No solo vendemos productos, ofrecemos experiencias que pueden cambiar la forma en que las personas perciben su entorno y su propio espacio”, explica Guzmán.
Impacto en la visibilidad del talento local
El MUT ha logrado posicionarse como una plataforma de visibilidad para emprendedores chilenos. La combinación de espacios de venta, talleres y actividades colaborativas permite que pequeñas marcas de diseño lleguen a un público amplio, aumentando su reconocimiento y potencial de crecimiento.
Los beneficios son múltiples:
- Los diseñadores ganan exposición diaria frente a miles de visitantes.
- Los consumidores pueden acceder a productos exclusivos y originales.
- Se fomenta la economía creativa local, incentivando la producción nacional y la innovación.
Fabiana Persia resume la relevancia del espacio:
“Creemos que el potencial es grande, y que aún se pueden crear más acciones para que el impacto sea mayor. El MUT no solo vende productos, sino que proyecta la creatividad chilena al público y le da valor al trabajo de los diseñadores”.
El MUT como catalizador del emprendimiento
El centro no se limita a la exposición de productos; también actúa como un catalizador de emprendimiento y desarrollo creativo. Las marcas pueden experimentar con nuevas líneas de productos, probar conceptos de venta y recibir retroalimentación inmediata del público.
Este enfoque ha atraído a marcas emergentes y consolidadas que buscan un espacio flexible y dinámico, donde la interacción con el público y la colaboración entre diseñadores se traduce en oportunidades de crecimiento y aprendizaje.
Diversidad de industrias y formatos
El MUT integra una variedad de sectores creativos, desde moda hasta papelería y arte visual, permitiendo a los visitantes experimentar diferentes disciplinas en un solo lugar. Cada piso y cada tienda tiene su propia identidad, pero todos comparten un hilo conductor: el diseño nacional de calidad.
Algunas de las categorías presentes incluyen:
- Decoración y mobiliario: muebles, cerámicas y objetos diseñados por artesanos locales.
- Moda y accesorios: prendas y complementos confeccionados con materiales nobles y técnicas innovadoras.
- Arte y artes gráficas: láminas, afiches, prints y fanzines que reflejan la diversidad artística chilena.
- Papelería y diseño funcional: productos que combinan estética y utilidad, pensados para un público creativo y exigente.
Esta diversidad permite que el MUT funcione como un ecosistema creativo integral, donde los visitantes pueden descubrir distintas formas de expresión y apoyar directamente al talento local.
Experiencias que van más allá de la compra
La propuesta del MUT no se limita a vender productos; busca crear experiencias memorables. Talleres, charlas y actividades interactivas complementan la oferta comercial, acercando a los visitantes a los procesos creativos y fomentando la educación en diseño y arte.
El objetivo es claro: generar un vínculo emocional entre el público y los emprendedores, donde cada compra o interacción se transforma en un reconocimiento del valor del trabajo local.
El crecimiento del MUT evidencia la demanda creciente por diseño nacional y experiencias únicas, pero también plantea desafíos:
- Mantener la calidad y originalidad en medio de la expansión.
- Fortalecer la colaboración entre marcas y el MUT para maximizar visibilidad.
- Integrar nuevos talentos sin diluir la identidad del mercado como epicentro de diseño local.
- Equilibrar la oferta comercial con actividades culturales y educativas que enriquezcan la experiencia del visitante.
El MUT enfrenta el desafío de ampliar su impacto sin perder la esencia que lo convirtió en un referente del diseño y emprendimiento en Chile.
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Hoy, el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) se consolida como un espacio que potencia el diseño local, promueve el trabajo colaborativo y ofrece experiencias únicas al público. Desde tiendas como Tienda Larry hasta marcas emergentes en El Taller, cada emprendimiento tiene la oportunidad de crecer, conectarse con el público y visibilizar la creatividad chilena.
Más que un centro comercial, el MUT es un ecosistema de innovación y cultura, donde el diseño se vive, se toca y se transforma en historias que inspiran tanto a emprendedores como a visitantes. Su propuesta demuestra que es posible combinar emprendimiento, arte y experiencia, generando un modelo replicable para otros espacios creativos del país.



