El Ferrocarril Tacna-Arica se prepara para una transformación histórica que promete mejorar la conectividad entre Perú y Chile, impulsar el comercio y fortalecer el turismo en la región. Con una inversión estimada en más de 70 millones de dólares, este proyecto de modernización busca actualizar una infraestructura que ha operado por casi 170 años y que actualmente presenta condiciones obsoletas.
Un plan estratégico para la modernización
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada de Perú (ProInversión) y el Gobierno Regional de Tacna han firmado un convenio con el objetivo de renovar integralmente el ferrocarril. Este corredor ferroviario es clave para la conectividad entre ambos países, pero su deterioro ha limitado su uso y eficiencia, afectando tanto a pasajeros como al transporte de carga.
Uno de los principales problemas de la vía es su infraestructura envejecida. Recientemente, un huaico en el sector de Villa Frontera provocó un socavón de 12 metros de profundidad, evidenciando la urgente necesidad de mejoras. Actualmente, el servicio se realiza con un autovagón antiguo que no solo limita la capacidad de transporte, sino que también representa un riesgo para los usuarios.
Inversión y modelo de financiamiento
La modernización del Ferrocarril Tacna-Arica se llevará a cabo bajo un modelo de Asociación Público-Privada (APP), permitiendo la participación del sector privado en la inversión y operación del servicio. Según Luis Del Carpio, director ejecutivo de ProInversión, este proyecto representa una «deuda histórica» con Tacna y será fundamental para garantizar la sostenibilidad y eficiencia del servicio a largo plazo.
El financiamiento de la modernización incluirá la renovación de vías, la adquisición de nuevos vagones y locomotoras con tecnología avanzada, y la remodelación de estaciones para brindar una experiencia cómoda y segura a los pasajeros. Además, la mejora de la infraestructura permitirá aumentar la velocidad del servicio y reducir los tiempos de viaje.
Impulso al turismo y la economía regional
El impacto de esta modernización será significativo para la región. Tacna y Arica son destinos con un alto flujo de visitantes, y la renovación del ferrocarril podría convertirlo en una opción atractiva para los turistas. Un servicio ferroviario más eficiente y moderno facilitará el acceso a estos destinos, promoviendo el desarrollo del sector turístico.
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Desde una perspectiva comercial, la modernización del ferrocarril facilitará el transporte de mercancías, agilizando el comercio entre Perú y Chile. Esto podría traducirse en un incremento en la circulación de productos, fortaleciendo la competitividad de las empresas locales y generando nuevas oportunidades de negocio.
El gobernador de Tacna, Luis Robledo, destacó que esta iniciativa mejorará la conectividad en el puesto fronterizo de Santa Rosa, optimizando el tránsito de personas y bienes. La modernización de la infraestructura ferroviaria podría ser clave para impulsar la economía de la región y fomentar la inversión en sectores complementarios, como el transporte y la hotelería.
Reducción de brechas y mejoras logísticas
Uno de los principales objetivos de este proyecto es reducir las brechas de infraestructura en el sur de Perú. Según ProInversión, esta inversión de 70 millones de dólares permitirá modernizar no solo el ferrocarril, sino también fortalecer el sistema logístico regional.
El proyecto también podría abrir nuevas rutas logísticas hacia mercados clave, como Bolivia, Brasil y el Atlántico, fortaleciendo el comercio regional y la competitividad de los productos peruanos en el extranjero. Además, la modernización generará empleo en la región, tanto en la fase de construcción como en la operación del servicio.
Sostenibilidad y futuro del proyecto
La modernización del Ferrocarril Tacna-Arica también contribuirá a la sostenibilidad ambiental, ofreciendo una alternativa de transporte más eficiente y menos contaminante que los camiones. Un ferrocarril moderno y bien gestionado podría reducir las emisiones de carbono, alineándose con las estrategias globales de transporte sustentable.
El proceso de modernización comenzó con visitas técnicas realizadas por ProInversión para evaluar el estado actual de la infraestructura y definir las acciones necesarias. En las próximas etapas, se establecerán los plazos y costos definitivos, así como la selección de inversionistas privados que participarán en el proyecto.
Con una inversión significativa y una planificación detallada, el Ferrocarril Tacna-Arica podría convertirse en un modelo de conectividad eficiente y sostenible, beneficiando a miles de personas y empresas en ambos países. Aunque aún quedan pasos importantes por concretar, los avances hasta la fecha indican un futuro prometedor para esta histórica ruta ferroviaria.

