La industria de los centros comerciales en Chile tiene una figura fundamental que la marcó desde sus inicios: Thomas Fürst. Este destacado empresario, conocido por ser el arquitecto detrás de algunos de los centros comerciales más emblemáticos del país, falleció recientemente a los 94 años, dejando un legado profundo y trascendental en el desarrollo del comercio moderno en Chile. Su visión innovadora y su capacidad para transformar el panorama comercial de la nación le han asegurado un lugar destacado en la historia del país. A continuación, exploraremos su vida, su legado y el impacto que tuvo en la industria chilena.
Un empresario visionario
Nacido en Chile y formado como Ingeniero Civil en Construcción en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Thomas Fürst comenzó su carrera en la década de 1970, una época de grandes transformaciones para la economía global y local. En sus primeros años profesionales, se inclinó por la construcción, pero fue en los años 80 cuando su visión se orientó hacia un sector que cambiaría la cara del comercio chileno: los centros comerciales.
En ese momento, la idea de un centro comercial tal como los conocemos hoy, con una oferta variada de tiendas, servicios y espacios de recreación, era prácticamente inexistente en Chile. Fue allí cuando Fürst, junto a un grupo de inversionistas, decidió hacer realidad un proyecto que se adelantaba a su tiempo.
En 1982, Thomas Fürst, en sociedad con José Said y otros inversionistas, logró un hito fundamental en la historia del retail chileno: la creación de Mall Parque Arauco. Este centro comercial fue el primer “mall” del país, y su concepto innovador trajo consigo una nueva manera de entender el comercio y la vida social en Chile. La inspiración para este proyecto provenía de los modelos de centros comerciales de Estados Unidos, que combinaban el retail con espacios de entretenimiento y restauración, algo completamente nuevo para la época en Chile.
Mall Parque Arauco no solo fue una de las primeras grandes apuestas por este modelo, sino que también representó un avance en la forma de hacer negocios en el país. Este proyecto marcó el inicio de una nueva era en la que el concepto de “mall” se haría popular y se expandiría rápidamente en todo el territorio nacional. La inauguración de este centro comercial no solo supuso un éxito comercial, sino que también transformó la forma en que los chilenos consumían y socializaban, generando un nuevo punto de encuentro para las familias y consumidores.
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Tras el éxito de Mall Parque Arauco, Fürst continuó con su misión de innovar y expandir el concepto de los centros comerciales en Chile. A mediados de la década de 1990, desarrolló y fundó Plaza Vespucio, otro de los grandes proyectos que consolidó su nombre en la industria. Este centro comercial no solo era un espacio de compras, sino que también se posicionaba como un lugar multifuncional para el esparcimiento y la recreación.
Fue en Plaza Vespucio donde se consolidó la idea de Mallplaza, una marca que eventualmente se convertiría en uno de los conglomerados más grandes de centros comerciales en Chile. Hoy en día, Mallplaza es parte del grupo Falabella, pero su origen está marcado por la visión de Thomas Fürst, quien vio más allá de lo tradicional, buscando siempre la innovación y la diversificación de la oferta comercial.
El legado de Mallplaza se mantiene vivo, no solo por su presencia en múltiples ciudades de Chile, sino también por su capacidad de adaptación a los cambios del mercado. En sus primeros años, Mallplaza fue el reflejo de una visión empresarial de ofrecer un lugar donde las personas pudieran disfrutar de una experiencia integral de compra, con una mezcla de tiendas, restaurantes, entretenimiento y servicios. Este enfoque transformó la forma en que los chilenos veían el consumo y las actividades de ocio, convirtiendo a los malls en una parte central de su vida cotidiana.
Además de su papel en la industria de los centros comerciales, Thomas Fürst tuvo una participación destacada en otros sectores económicos del país. Su capacidad para gestionar y diversificar sus inversiones lo llevó a formar parte de los directorios de importantes empresas chilenas, como la Compañía Cervecerías Unidas (CCU), Banco de Chile y Viña San Pedro. Esta diversificación en diferentes áreas del negocio reflejaba su enfoque integral y su habilidad para entender las dinámicas de distintas industrias.
Fürst siempre fue un hombre de visión global, capaz de reconocer oportunidades en diversos sectores económicos y, a su vez, contribuir al desarrollo y modernización de las empresas con las que se asociaba. En CCU, por ejemplo, jugó un papel crucial en la consolidación de una de las compañías más grandes de bebidas del país, mientras que en Banco de Chile participó activamente en el proceso de expansión de la institución financiera, que hoy es uno de los pilares del sistema bancario chileno.
Un Proceso de Transición y el Legado Familiar
A lo largo de su carrera, Thomas Fürst también se preocupó por el futuro de las empresas y su legado familiar. En 2019, inició un proceso de transición en el que sus hijos, Paul y Claudia Fürst, asumieron roles de liderazgo dentro de las inversiones familiares. Esta transición no solo fue un reflejo de su deseo de asegurar la continuidad de sus proyectos, sino también una forma de entregar a las nuevas generaciones la responsabilidad de continuar con la visión que había forjado a lo largo de su vida.
Claudia Fürst, quien es directora de la Asociación de Empresas Familiares (AEF), recordó a su padre con palabras que reflejan su gran influencia en el mundo empresarial chileno. “Gracias a su visión y espíritu pionero, promovió la expansión de este rubro del comercio en Chile, permitiendo que llegara a distintos segmentos de la población y contribuyendo así al desarrollo del país. Su compromiso y aporte al desarrollo de las empresas familiares y de Chile serán siempre recordados”, comentó en una declaración pública tras su fallecimiento.
Por su parte, Fernando de Peña, gerente general de Mallplaza, destacó que el legado de Thomas Fürst sigue presente en la empresa. “En el caso de Mallplaza, fue uno de sus fundadores y artífices de la visión que hasta hoy inspira a nuestra compañía. Su liderazgo empresarial fue clave para construir la visión y la empresa que hoy es Mallplaza, y por ello su legado quedará en el presente y futuro de nuestra compañía”, comentó, subrayando la importancia de la influencia de Fürst en la trayectoria de la marca.
La muerte de Thomas Fürst no solo representa la pérdida de un empresario de gran renombre, sino también la despedida de un hombre que dejó una huella profunda en la industria de los centros comerciales en Chile. Su visión, su capacidad para innovar y su amor por los proyectos que transformaron la vida comercial y social de los chilenos continuarán siendo una fuente de inspiración para futuras generaciones de empresarios y emprendedores.
El impacto de su legado no solo se mide en términos financieros, sino también en el cambio cultural que trajo consigo. Los centros comerciales en Chile ya no son solo espacios de compra, sino que se han convertido en lugares de encuentro y esparcimiento para miles de personas. Todo ello, en gran parte, es gracias a la visión pionera de Thomas Fürst, quien supo reconocer las oportunidades de un mercado incipiente y convertirlas en realidades que perduran hasta el día de hoy.


