La mañana del miércoles 29 de octubre fue inolvidable para María Prieto. Fundadora de Kombuchacha, recibió un mensaje que cambiaría la perspectiva internacional de su emprendimiento: una fotografía mostrando varias latas de su producto exhibidas en Westerly Natural Market, una popular tienda de conveniencia de Nueva York, Estados Unidos. “Fue impresionante ver esa foto”, recuerda Prieto, emocionada. “No hay que olvidar que este es un producto que enviamos desde la región de La Araucanía hasta allá”.
Ese momento marcó un hito para la marca chilena, que nació en 2018 de la mano de María y su esposo, Antonio Sánchez, como un proyecto familiar orientado a bebidas prebióticas y fermentadas, con énfasis en salud y sabor natural.
El crecimiento de Kombuchacha en Chile
Siete años después de su creación, Kombuchacha ha consolidado una presencia sólida en el mercado chileno. Su planta productiva, ubicada en la novena región de Chile, abastece aproximadamente el 65% del mercado de kombucha en el país, distribuyendo sus productos a través de grandes cadenas de retail, farmacias Salcobrand, Starbucks y tiendas de conveniencia.
El crecimiento local ha sido constante y estratégico. Prieto explica que la marca ha invertido años en educar al consumidor chileno, promoviendo los beneficios de la kombucha y generando reconocimiento de marca, lo que ha permitido posicionarse no solo en los supermercados, sino también en puntos de venta especializados en bienestar y productos saludables.
Cómo surgió la oportunidad en Estados Unidos
La expansión hacia Estados Unidos no estaba planificada para 2025, pero la oportunidad llegó de manera inesperada. En enero de este año, Diego Leal, chileno y CEO de GetUp, una empresa especializada en la importación de productos internacionales al retail estadounidense, contactó a Prieto tras descubrir Kombuchacha durante una visita a Chile.
“Le llamó la atención el packaging y, al probarla, se sorprendió porque dijo: ‘Es rica, distinta a las gringas: más suave, refrescante y con un sabor muy agradable’”, cuenta Prieto sobre el encuentro.
Leal, quien tiene presencia en Nueva York, Miami, Texas y California, le propuso llevar Kombuchacha a sus tiendas en Estados Unidos. La oferta resultaba atractiva: un acceso directo al mercado norteamericano, con un piloto controlado que permitiría medir la aceptación del producto antes de una expansión más masiva.
Prieto y su equipo decidieron aceptar la propuesta, pero con cautela. La estrategia fue medida y con inversión mínima, enfocada en testear conscientemente la aceptación del producto en un mercado desconocido.
“El piloto está diseñado para tiendas de conveniencia, locales ‘al paso’ donde el consumidor busca rapidez y practicidad”, explica Prieto. Este enfoque permite evaluar preferencias de sabor, aceptación del envase y frecuencia de compra, sin comprometer grandes volúmenes de producción antes de confirmar la demanda real.
El objetivo es claro: entender al consumidor estadounidense, adaptar estrategias comerciales y logísticas, y minimizar riesgos financieros.
Proyecciones de expansión para 2026
Con los resultados iniciales prometedores, Kombuchacha y GetUp proyectan alcanzar más de 500 puntos de venta entre Nueva York y Miami durante 2026. Además, hay interés creciente por parte de California y Texas, lo que abre la posibilidad de expandirse hacia la costa oeste y el sur de Estados Unidos en el corto plazo.
Esta estrategia refleja un crecimiento escalonado, que permite consolidar la marca chilena en un país con un mercado de kombucha altamente competitivo y saturado de opciones locales e importadas.
Los desafíos del emprendimiento en bebidas saludables
Prieto destaca que el camino para llegar a Estados Unidos no ha sido sencillo. “Uno se saca la mugre para estar donde está como emprendedor. Y además esto no es arroz, es kombucha: hay que explicar, educar y evangelizar al consumidor”, comenta.
Desde la fundación de la marca, María y Antonio han invertido en abrir la categoría en Chile, enseñando a los clientes sobre los beneficios de la kombucha y su diferencia frente a otras bebidas fermentadas. La internacionalización representa un nuevo nivel de desafío, donde el aprendizaje y la resiliencia son esenciales.
La importancia del equipo
El logro de ver Kombuchacha en Nueva York no es solo mérito de sus fundadores, sino de todo el equipo detrás del proyecto. Prieto subraya la colaboración y dedicación conjunta: “Ahí está todo tu equipo remando en las buenas y en las malas. Juntos. Y de repente llega una foto de Nueva York… Hay gente que tal vez nunca va a ir, pero ahora sabe que su producto llegó”.
Este espíritu colaborativo ha sido un factor clave para sostener el crecimiento y enfrentar los retos de producción, marketing y logística, tanto en Chile como en el extranjero.
Logística y producción: de La Araucanía a Estados Unidos
El traslado de Kombuchacha desde la novena región chilena hasta Nueva York implica un desafío logístico considerable. Prieto asegura que la empresa ha optimizado los procesos de producción y envío para garantizar calidad, frescura y consistencia en el sabor, factores críticos en productos fermentados que dependen de la microbiota viva.
Cada lote requiere control de temperatura, tiempos de transporte y embalaje seguro, para que el consumidor final reciba el producto en óptimas condiciones. Este nivel de cuidado es uno de los factores que diferencian a Kombuchacha frente a competidores internacionales.
Diferenciación frente a la competencia internacional
Según Prieto, la kombucha chilena tiene características que la distinguen de las versiones norteamericanas: sabor más suave, refrescante y menos ácido, lo que la hace atractiva para consumidores que buscan bebidas funcionales sin comprometer la experiencia de sabor.
El packaging también juega un rol importante. La presentación, moderna y atractiva, contribuye a captar la atención de los clientes en góndolas saturadas de opciones y ayuda a comunicar la propuesta de valor de la marca.
Educación del consumidor y marketing de producto
Parte del trabajo de internacionalización implica evangelizar al consumidor estadounidense sobre los beneficios de la kombucha, algo que en Chile tomó años de esfuerzo. Desde explicar el proceso de fermentación hasta resaltar los efectos prebióticos, Kombuchacha busca diferenciarse como una bebida saludable, natural y premium.
El marketing se adapta al canal: en tiendas de conveniencia, la estrategia se enfoca en promociones, degustaciones y visibilidad en góndolas, mientras que en cafés y tiendas especializadas, se resalta el origen artesanal y la historia de la marca.
Una visión de largo plazo
Si bien la prioridad actual de Kombuchacha sigue siendo consolidar el mercado chileno, la internacionalización representa un paso estratégico hacia el reconocimiento global. Prieto enfatiza que el piloto en Estados Unidos no reemplaza los objetivos domésticos, sino que complementa su crecimiento: “Nuestro foco hoy es crecer en Chile y abarcar el potencial que tiene Kombuchacha en el país. Lo que hacemos fuera es un experimento medido y consciente”.
El aprendizaje adquirido en este primer paso será fundamental para futuras expansiones, incluyendo otros estados de EE.UU. y potencialmente mercados de Europa y Asia.
El valor simbólico del logro
Más allá de las cifras y la expansión física, la foto de Kombuchacha en Nueva York tiene un valor simbólico enorme. Representa la culminación de años de trabajo, sacrificio y dedicación, y demuestra que un producto chileno puede competir en mercados internacionales de alto estándar.
Prieto reflexiona: “Es un reconocimiento al esfuerzo de todos los que han creído en la marca. Llegar a Nueva York no solo es un logro comercial, sino una validación de nuestra filosofía de calidad, sabor y autenticidad”.
La presencia en Estados Unidos también tiene un efecto positivo en la percepción de la marca a nivel internacional. Una marca chilena en góndolas norteamericanas transmite confiabilidad, prestigio y potencial para futuros distribuidores e inversores interesados en productos saludables.
Además, permite a Kombuchacha recoger feedback directo del consumidor estadounidense, que servirá para ajustar sabores, tamaños, estrategias de marketing y envases antes de una expansión más amplia.
Próximos pasos y expectativas
Para 2026, Kombuchacha y GetUp esperan consolidar su presencia en Nueva York y Miami, con miras a California y Texas. La meta es tener más de 500 puntos de venta, replicando un modelo de crecimiento escalonado que minimiza riesgos y optimiza aprendizaje.
El equipo de Kombuchacha planea continuar invirtiendo en innovación de productos, optimización logística y educación del consumidor, con el objetivo de posicionar la kombucha chilena como una referencia internacional de calidad y sabor.
Vea también: Mercado de la kombucha en América Latina alcanzará USD 650 millones
La historia de Kombuchacha combina emprendimiento familiar, innovación en bebidas saludables y expansión internacional, mostrando cómo una idea que nació en La Araucanía puede llegar a las principales ciudades del mundo.
El viaje de María Prieto y Antonio Sánchez refleja la importancia de la visión estratégica, la perseverancia y la capacidad de adaptarse a nuevos mercados, mientras se mantiene la esencia de un producto artesanal y saludable.


