Continúa la venta de acciones de Falabella por parte del grupo Cúneo. En esta ocasión, fue Giorgianna Cúneo quien decidió desprenderse de una parte de su participación en el retailer chileno, concretando una operación bursátil por $165,2 millones. El movimiento, informado a través de un hecho esencial presentado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), se realizó el pasado miércoles y vuelve a poner sobre la mesa los ajustes que vienen realizando las ramas familiares que tradicionalmente han estado ligadas al conglomerado.
Según se detalla en la comunicación oficial, la operación fue ejecutada mediante Inversiones Cinque Terre SpA, sociedad controlada por Giorgianna Cúneo. En total, la empresaria vendió 28.300 acciones de Falabella, con un precio promedio ponderado de $5.840 por papel. Con esta transacción, su participación en la propiedad de la compañía se reduce al 4,45%, marcando un nuevo paso en la tendencia de desinversión que el grupo familiar ha venido adoptando durante los últimos meses.
El movimiento no es aislado. Apenas unas semanas antes, Paola Cúneo, hermana de Giorgianna, también había decidido vender parte de sus acciones en la empresa a través de Inversiones Santa Victoria SpA. En esa oportunidad, la operación involucró 28.600 acciones a un valor promedio de $6.000 por papel, totalizando $160,8 millones, con lo que su participación también quedó en 4,45%.
Ambas operaciones, cercanas en monto y volumen, reflejan un proceso coordinado de ajuste patrimonial por parte del grupo familiar, que por décadas formó parte del núcleo accionario histórico de Falabella.
El trasfondo: fin del pacto accionario y nueva etapa en Falabella
Estas ventas se producen en un momento particularmente simbólico para la compañía. En julio de 2024, tras más de 20 años de vigencia, llegó a su fin el pacto de accionistas que unía a tres familias emblemáticas del retailer: Cúneo, Solari y Del Río. Dicho acuerdo había sido fundamental para mantener la estabilidad del control empresarial y la visión estratégica común del grupo durante las últimas décadas.
Con su disolución, cada familia quedó en libertad de administrar sus participaciones de manera independiente, lo que ha abierto la puerta a una serie de movimientos en el mercado bursátil. En ese contexto, las recientes ventas de las hermanas Cúneo se interpretan como una reorganización del portafolio familiar, más que como un distanciamiento total del negocio.
El grupo Liguria, encabezado por Juan Cúneo Solari, padre de las inversionistas y expresidente de Falabella, fue uno de los protagonistas de ese histórico pacto accionario. Su salida marca el cierre de una era en la estructura de propiedad de la compañía y el comienzo de una etapa en la que el mercado espera observar nuevos equilibrios entre los accionistas históricos.
La evolución de Falabella en el mercado
Mientras los movimientos accionariales del grupo Cúneo generan atención, Falabella vive un proceso de recuperación paulatina tras un período desafiante. Durante los últimos años, la empresa se ha enfocado en fortalecer su eficiencia operativa, acelerar su transformación digital y reducir sus niveles de endeudamiento, luego de un ciclo de expansión que tensionó sus balances.
Los reportes financieros más recientes mostraron una mejoría en los resultados del segundo trimestre, lo que fue bien recibido por el mercado. El precio de la acción, que había caído de forma sostenida entre 2022 y 2023, ha mostrado signos de estabilización, aunque todavía lejos de los máximos históricos.
Analistas locales destacan que la compañía ha logrado avances relevantes en la integración de sus canales físicos y digitales, consolidando su ecosistema omnicanal. Esto incluye mejoras en la plataforma de Falabella.com, la red logística de Sodimac y Tottus, y la reestructuración de Banco Falabella, que sigue siendo una de las piezas clave del grupo.
En ese escenario, las recientes ventas del grupo Cúneo no parecen estar relacionadas con un deterioro de la confianza en la empresa, sino más bien con ajustes individuales dentro de los antiguos socios controladores.
El peso histórico del grupo Cúneo
El apellido Cúneo está profundamente vinculado a la historia de Falabella. Desde mediados del siglo XX, la familia ha sido uno de los pilares en la expansión y consolidación del retailer, acompañando a la familia Solari en la creación de uno de los conglomerados de retail más grandes de América Latina.
Bajo el liderazgo de Juan Cúneo Solari, el grupo participó activamente en la profesionalización del gobierno corporativo, la expansión regional hacia Perú, Colombia y México, y la diversificación de negocios hacia áreas como la banca, los centros comerciales y el comercio electrónico.
La presencia de los Cúneo en la propiedad ha sido constante, incluso tras la apertura en bolsa y los cambios de ciclo económico. Sin embargo, la disolución del pacto accionario a mediados de 2024 abrió una nueva etapa en la que las decisiones se vuelven más autónomas entre los antiguos socios.
Fuentes del mercado señalan que este tipo de movimientos “no implica necesariamente una salida definitiva”, ya que el grupo familiar podría mantener posiciones relevantes a través de sociedades de inversión o recompras selectivas en el futuro.
En paralelo, las acciones de Falabella se mantienen entre las más transadas del IPSA, reflejando el interés que aún despierta el retailer entre inversionistas institucionales y minoristas. Durante los últimos meses, el papel ha registrado fluctuaciones ligadas a la percepción sobre su plan de eficiencia y a la evolución del consumo interno.
El mercado ha valorado positivamente los avances en materia de rentabilidad y reducción de deuda, aunque persisten desafíos asociados al entorno competitivo del retail y la presión de nuevos actores digitales.
La venta por parte de Giorgianna y Paola Cúneo se produce precisamente en un momento de mayor liquidez bursátil, lo que favorece la ejecución de este tipo de operaciones sin alterar significativamente el precio del papel.
Una señal de autonomía entre las familias históricas
Más allá de los montos involucrados, los analistas coinciden en que estos movimientos simbolizan el nuevo mapa accionario de Falabella tras la disolución del pacto familiar. Cada grupo ha comenzado a definir su estrategia propia: mientras algunos optan por mantener posiciones estables, otros han preferido ajustar su exposición o diversificar sus inversiones hacia otros sectores.
En ese contexto, la familia Cúneo parece estar adoptando una postura más flexible y patrimonialmente activa, que podría incluir tanto ventas parciales como eventuales reinversiones en nuevas oportunidades.
Perspectivas para el retailer
Con un plan de transformación en curso, Falabella enfrenta el desafío de consolidar su posición competitiva en la región y adaptarse a un consumidor cada vez más digital. La compañía ha insistido en que su foco está puesto en recuperar márgenes, fortalecer la experiencia omnicanal y optimizar su red logística, pilares que serán determinantes para sostener su recuperación.
El mercado bursátil chileno, por su parte, continúa observando de cerca los movimientos de sus accionistas históricos. La venta de Giorgianna Cúneo se suma a una serie de operaciones que, si bien representan una reducción marginal en el control familiar, evidencian una transición generacional y estructural dentro del holding.
Vea también: Paola Cúneo vende acciones de Falabella por $160 millones en medio de cambios
En resumen, la reciente venta de 28.300 acciones por parte de Giorgianna Cúneo y la previa operación de su hermana Paola refuerzan la idea de que la etapa posterior al pacto accionario está redefiniendo las dinámicas entre las familias fundadoras.
Aunque se trata de movimientos moderados en volumen, su simbolismo es alto: representan la autonomía y diversificación de los antiguos socios controladores y el comienzo de un nuevo ciclo para uno de los grupos empresariales más influyentes de Chile.
Mientras tanto, Falabella continúa enfocada en fortalecer sus resultados, mantener la confianza de los inversionistas y avanzar en su modernización operativa, con la mirada puesta en seguir liderando el sector retail en la región.


